Dejo a la Iglesia Católica Cubana, su difícil posición inmersa por 50 años en una dictadura filosófi y beligerantemente atea por muchas décadas y ahora disimuladamente. Siempre anticlerical. Han hecho lo que han podido. Lo de Carlos Manuel de Céspedes y el Che, innecesario e inexplicable. Lo de los homosexuales congruente con la posición Universal de esa Iglesia. Pero dejo a la Iglesia y escribo...
Estimado Nianfunké la política es el arte de lo posible y Ud debe saber que ni a Mariela le es posible emprender una lucha por los derechos humanos cuando la Declaración es panfleto perseguido que circula clandestino. Mariela no es una improvisada en esa temática y es con lo que ha bregado toda su vida profesional. Al cubano de ahora le cuesta tanto reconocer las "buenas obras" que alguien haga en el seno de la dictadura que su crítica a Mariela es simple lugar común, como los que le recriminan a Eusebio Leal que proclamara la entera cubanía de los que nos fuimos solo cuando el verdugo de corazón (Fidel) se eclipsaba.
Ferrer, se ha ensañado con la Iglesia, lo que también viene siendo lugar común, moda conveniente.
Comentario de Anonymous User (León Tusao)
Modificado: 25/06/2008 16:41
Dejo a la Iglesia Católica Cubana, su difícil posición inmersa por 50 años en una dictadura filosófi y beligerantemente atea por muchas décadas y ahora disimuladamente. Siempre anticlerical. Han hecho lo que han podido. Lo de Carlos Manuel de Céspedes y el Che, innecesario e inexplicable. Lo de los homosexuales congruente con la posición Universal de esa Iglesia. Pero dejo a la Iglesia y escribo...
Estimado Nianfunké la política es el arte de lo posible y Ud debe saber que ni a Mariela le es posible emprender una lucha por los derechos humanos cuando la Declaración es panfleto perseguido que circula clandestino. Mariela no es una improvisada en esa temática y es con lo que ha bregado toda su vida profesional. Al cubano de ahora le cuesta tanto reconocer las "buenas obras" que alguien haga en el seno de la dictadura que su crítica a Mariela es simple lugar común, como los que le recriminan a Eusebio Leal que proclamara la entera cubanía de los que nos fuimos solo cuando el verdugo de corazón (Fidel) se eclipsaba.
Ferrer, se ha ensañado con la Iglesia, lo que también viene siendo lugar común, moda conveniente.