Gran tema éste para el debate sobre todo porque la reconciloación y el perdón tienen mucho que ver con la voluntad de querer curar pequeñas y grandes heridas cicatrizas o no en nuestra memoria.
Como países, Grecia, Portugal y España parece que lo consiguieron. América Latina, desde la dictadura democrática del PRI a la Argentina de los generales, parece; desde fuera, que también y los estados totalitarios de Europa del este, desde un principio, se preocuparon más de converger con la comunidad de sus vecinos ricos que de mirar al pasado.
Como persona quiero -como Villaverde- decidir cuándo, cómo y con quién me reconcilio. Me atemirizarían las venganzas personales y el cobro de cuentas pendientes, pero me repugnaría compartir mesa en un restaurente con Pérez Roque y otros muchos que a cualquier nivel han hecho tanto daño por tanto tiempo.
No voy a aceptar lecciones de nadie en éste tema. No voy a clamar venganza, pero tampoco a estrechar ciertas manos. Muchos de los tiranos de hoy, mañana se reciclarán en políticos demócratas "de toda la vida" o en prósperos empresarios y yo seguiré sintiendo por ellos el mismo asco que ahora. Que ellos me consideren por ésto un reaccionario retrógrada para mí será un honor.
Dicho ésto quiero expresar mi esperanza en un futuro de paz para esa islita que hay que reconstruir entre todos y para el bien, esperemos, de todos.
Comentario de Anonymous User (Hemingway)
Modificado: 27/06/2008 14:04
Gran tema éste para el debate sobre todo porque la reconciloación y el perdón tienen mucho que ver con la voluntad de querer curar pequeñas y grandes heridas cicatrizas o no en nuestra memoria.
Como países, Grecia, Portugal y España parece que lo consiguieron. América Latina, desde la dictadura democrática del PRI a la Argentina de los generales, parece; desde fuera, que también y los estados totalitarios de Europa del este, desde un principio, se preocuparon más de converger con la comunidad de sus vecinos ricos que de mirar al pasado.
Como persona quiero -como Villaverde- decidir cuándo, cómo y con quién me reconcilio. Me atemirizarían las venganzas personales y el cobro de cuentas pendientes, pero me repugnaría compartir mesa en un restaurente con Pérez Roque y otros muchos que a cualquier nivel han hecho tanto daño por tanto tiempo.
No voy a aceptar lecciones de nadie en éste tema. No voy a clamar venganza, pero tampoco a estrechar ciertas manos. Muchos de los tiranos de hoy, mañana se reciclarán en políticos demócratas "de toda la vida" o en prósperos empresarios y yo seguiré sintiendo por ellos el mismo asco que ahora. Que ellos me consideren por ésto un reaccionario retrógrada para mí será un honor.
Dicho ésto quiero expresar mi esperanza en un futuro de paz para esa islita que hay que reconstruir entre todos y para el bien, esperemos, de todos.