Macbeth contra Taismary Agüero
Como Lady Macbeth, la tiranía cubana ha gestionado siempre su obtusa ambición instigando el odio.
Manchadas una y otra vez sus manos de sangre, entretenida una y otra vez en urdir las trapacerías más crueles, se ha amparado en las profecías de brujas de nombre mudable –Marx, Engels, Lenin, Mella, Maceo, Céspedes, Frank País… y siempre José Martí, esa brujita de índole genuinamente shakesperiana, aunque con inversas dotes adivinatorias: falso Mesías y oráculo baldado.
Como Lady Macbeth, eso que llaman revolución cubana con la misma naturalidad con la que yo le llamo ahora mismo desayuno al desayuno que me estoy tomando tiene tanto de ambición como de delirio, y prefiere el dolor y la muerte que la sospecha de estar siquiera por un instante animada por el «corazón tan blanco» que la primera le echó en cara al Thane de Glamis.
Fidel Castro, herido él mismo de muerte, dice ahora con Macbeth: «¡Mientras vea vivos, las heridas estarán mejor en ellos que en mí!» Y no hay ni habrá ya paz para los súbditos de nuestra Escocia hasta que un Macduff nos enseñe «la cabeza maldita del usurpador».
Las pruebas se suceden como sus «reflexiones».
La última: la crueldad ejercida sobre Taismary Agüero, deportista cubana, quien acudía a despedirse de su madre en el lecho de muerte, un gesto filial que la movió a abandonar a su equipo en Pekín. Que no era el equipo de Cuba. De haber sido ése, ni siquiera habría tenido la opción de abandonarlo. Era, ay, el de Italia.
«¡Una traidora!», habrá exclamado nuestro calamitoso Macbeth. Y a Taismary Agüero, una muchacha cubana, se le negó la autorización para viajar a su país a visitar a su madre enferma y sólo cuando ya era cadáver, y vuelta la atleta a China desde Europa en viaje lleno de dolor, le avisaron de que ahora sí le concedían el derecho que, en rigor, tuvo siempre.
Todo su odio, todo el odio que profesa Fidel Castro hacia quienes eligieron la libertad y escaparon de sus dominios, se derrama ahora sobre el exilio con la misma regularidad –no por meticulosa menos hedionda– con la que los médicos detraen sus heces.
Mientras espero por Macduff asiendo la cabeza desgreñada, lamento no veremos la sonrisa de Tai Agüero desde el podio olímpico. Ahora estará llorando junto al cadáver de su madre, macabro trofeo del Thane de Birán, a la espera de lo «que resta por hacer».
UPDATE:
Leo ahora en este portal, citando a la FIPAV, que Tai ha decidido quedarse en Pekín y no viajar a La Habana con la autorización concedida tardíamente. Esperemos, pues, verla ganar una medalla para Italia, que es también una medalla para ella y para todos los cubanos, vivan en Cuba o fuera de ella. En realidad, a ojos de nuestro Macbeth, traidores somos todos, aunque algunos lo deban pagar más que otros.
«Lo que resta por hacer, y que debe instaurarse con las nuevas circunstancias – como llamar a sus hogares a nuestros amigos desterrados en el extranjero, que huyeron de los lazos de la vigilante tiranía; instruir el proceso de los crueles ministros de ese verdugo muerto y de su infernal reina, que, según se dice, se quitó la vida con sus propias manos – esto, y todo lo demás que sea preciso y nos incumba, por la gracia de la Gracia, lo cumpliremos en su medida, tiempo y espacio.»
Shakespeare, La tragedia de Macbeth, Acto V, Escena VII.
Sí
No
09/08/2008 13:39
Sí
por (Usuario no autenticado) 09/08/2008 15:46
¡¡Abusador!! Ese es el gobierno cubano y la Hiena de Birán.
No hay justificación posible para no haberle dado la visa a tiempo a Taismary. Fallecieron su padre y su madre sin decirle adiós porque el dictador dueño de todos así lo quiso.
¿Hasta cuándo el mundo soportará con los brazos cruzados tales violaciones a los derechos humanos?
¡¡Eres mi atleta esclavo o no eres nadie!!
Mis condolencias para la cubana, a la cual, la Hiena le arrebató la Patria.
por (Usuario no autenticado) 09/08/2008 16:17
Triste el caso de Taismary Aguero. Pero han sido miles los casos semejantes, solo que esta vez se trata de alguien con cierta celebridad.
Genial párrafo el que extrae Jorge del MacBeth shakesperiano. Que así sea.
Veremos si Dayron Robles hace alguna declaración a favor de su compatriota Taismary o, por el contrario, nos demuestra que firmó la famosa carta sin saber lo que hacía.
por (Usuario no autenticado) 09/08/2008 16:39
Y como a los ojos del Gran Traidor somos todos traidores, en voleibol femenino seré italiano, italiano como Taismary, y desearé con todas mis fuerzas que gane una medalla con Italia. Es cierto que la afrenta recibida no se paga con todo el oro del mundo pero al menos, ella, ni en público ni en privado dedicaría su medalla al dictador y a la dictadura.
por (Usuario no autenticado) 09/08/2008 17:26
Taismary:
Somos millones que estamos contigo. Ojala ganes la medalla que puedas dedicar en primer lugar a tus padres.
Las Federaciones Internacionales de cualquier deporte debian pronunciarse contra este nuevo sarpazo de la dictadura a una noble hija del pueblo cubano.
Dónde queda el humanismo que tanto abanderan como patente de corso, o acaso ellos deciden con quien se es humanista y con quién no?
Buena cagada han hecho, como ya es costumbre.
por (Usuario no autenticado) 09/08/2008 21:43
Desprecio sin dudas merece el regimen cuando se ceba en alguien que opto por la opcion que alla no tenia y se le niega la entrada -- esa increible situacion que tenemos los cubanos de tener que tener permiso para entrar y salir como en casa ajena -- para ver a un familiar y mucho mas cuando esta en lecho de muerte.
Pero saliendo del tema me pregunto: entendi mal o Ferrer llama a Marti "brujita de índole genuinamente shakesperiana, aunque con inversas dotes adivinatorias: falso Mesías y oráculo baldado", quizas no comprendi bien la redaccion -- que fuera lo mas logico y deseado --, pero de ser esa la real lectura me pregunto cual sera la razon que cualquier cubano que opta por irse del pais y, desde la mas comoda posicion posible, escribir sus cuitas contra quien nos oprime criticar, despiadadamente, a la menor oportunidad, o sin esta, a quien entrego todo su genio y al final su vida -- mas alla de vergonzosas leyendas -- por la causa por la que otros, en su lugar y epoca, no harian mucho mas de lo que hoy hacen. No creo que sea solo envidia intelectual, detras de eso tienen que haber otras razonez mas profundas y dignas de un buen estudio psicologico.
por (Usuario no autenticado) 09/08/2008 22:34
Muy lamentable lo de la dictadura con esta muchacha. El nombre de ella es conocido. El de otros muchos de nosotros, no. Ferrer, ¿pudiera usted explicar lo de “la brujita” y Martí, por favor? Es que no entiendo lo que quiere decir. No soy de los que sacralizan la figura de Martí, ni le llamo “Apóstol”. Pero sí la respeto. Por eso, porque respeto a Martí, no respeto el uso que de su obra hace la tiranía castrista; ni el que hacen otros muchos cubanos que la utilizan para los fines más diversos, desde justificar las medidas ante el cambio climático, hasta encontrar referentes en sus escritos para la producción de vino de fruta bomba, olvidándose de lo esencial, a mi juicio, que fue un hombre que lo entregó todo para ver su país libre, básicamente. A diferencia de un comentarista aquí, pienso que ante los Castro no es el mundo el que tiene que hacer nada, sino los cubanos. Pero muchos optamos por irnos.
por (Usuario no autenticado) 09/08/2008 23:03
José Martí, escritor de enorme talento, genial orador, político atendible, funciona en la historia de Cuba, si comparado con el trío de brujas en Macbeth, como lo que anoto: "falso Mesías y oráculo baldado": la Cuba que prometía no ha existido jamás. Ni siquiera son muchos los que creen que él habría podido construirla de no haber muerto en las circunstancias penosas en que lo hizo.
Discutirle a José Martí -Canta Claro, El Benny-, la cualidad "fundadora" de una nacionalidad y una cultura cubanas es un gesto crítico como cualquier otro. No hay en ello ni rencor, ni envidia, ni ceguera. Simplemente, una opción, ampliamente ejercida, por cierto, de (re)pensar nuestra historia sin el peso de un Apóstol de yeso. Hay que cuidarse de eso que Lorenzo García Vega ha llamado "los bombines de mármol".
Pero, Canta Claro, en lo que al Martí escritor respecta, no le quepa duda de que soy de quienes se estremecen una semana sí y otra también cuando agarran, agarro, un tomo (casi) cualquiera de sus obras y me pongo a leer.
Oigan, y bien pensado, que lo admitan a uno como personaje de Shakespeare -¡sobre todo como bruja del macbethiano trío!- es elogio mayúsculo. Creo yo, vaya.
Salud y gracias a todos por leer (y discrepar).
por (Usuario no autenticado) 10/08/2008 0:17
Ferrer se te fue la mano nombrando a Martí como escritor de "enorme talento". Dejalo en escritor y punto. Como escritor Jose Marti es la cursileria llevada a la maxima expresion.
Otra cosa seria referirnos a su pensamiento politico, a su inteligencia, y tambien su valor porque "blandito" como aparetemente era cogio un machete y no como nosotros.
Espero que los martianos no me asesinen con sus comentarios pero es que Marti como escritor no me gusta nada y creo que a los que hacen las listas de los mejores escritores y las mejores obras en lengua castellana de todos los tiempos tampoco porque jamas he visto el nombre de Mrti ni de ninguna de sus obras en ellas.
Tampoco me creo Ferrer, aunque me lo jures que a ti te gusta "Abdala". por poner un ejemplo.
Una putada lo de Taimarys, una mas y ya suman 10000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000.
por (Usuario no autenticado) 10/08/2008 0:27
Con sumo respeto, señor Ferrer, sólo digo que son muy tristes las naciones que no cuentan con “padres fundadores” por llamarlos de alguna manera. Y los cubanos tenemos la suerte de tener un Martí en nuestra nación. Incluso comparado con otros llamados próceres de nuestro continente se planta bien plantado como “inspiración” (¿Sucre? ¿Páez? ¿Hidalgo?). Lo cual no quiere decir que Martí fuera el fundador de la “cultura” o de la “nacionalidad” cubana. Esto fue “trabajo” de unos cuantos y de un proceso de varios años. Por demás, no me gusta discutir sobre “lo que pudo ser y no fue” y le otorgo el beneficio de la duda al Maestro (como le llamaban los tabaqueros de Tampa), porque su muerte impidió que se comprobaran sus ideas al frente de una república. Pero ahí lo dejo. Usted hoy hablaba de lo de la voleibolista y le envío, a ella, mis condolencias.
por (Usuario no autenticado) 10/08/2008 0:33
Yo, que no creo en que nadie sea iconoclasta per se, veo muchas veces en la tendencia a disminuir a Marti -- o otros de los "fundadores" -- la influencia de los discursos que nos hicieron ver en estos "los autores intelectuales" de la "obra revolucionaria".
Es posible que Marti no hubiera logrado la Patria que soñaba, pero puso en lograrla todo su impetu, todo su genio y toda su capacidad de convencimiento -- cuanto mas no hubiera logrado ese escritor, "que estremece", de no haberse entregado en cuerpo y alma a esta tarea es posible imaginarselo -- y estuvo dispuesto realmente, aunque pueda parecer un lugar comun, a conseguirla costara lo que le costara.
Por demas no considero que sea precisamente engrandecer a Marti lo que se logra
cuando se le compara con una de las brujas de Macbeth y mucho menos si se le llama -- sea por la razon que sea -- falso mesías y oráculo baldado.
Creo, con la mayor honestidad, que no sacralizar no implica necesariamente denigrar y que a veces es bueno mirarse criticamente para ver si los enemigos han logrado convertinos, un poco al menos, en lo mismo en que nos catalogan.
por Lord Cienfueguero (Usuario no autenticado) 09/08/2008 15:16
Podéis hacerme abdicar de mis glorias y de mi estado, pero no de mis tristezas. ¡Todavía soy rey de mis amarguras...!
W. Shakespeare