En un país normal se hace un seguimiento del nivel en educación y sanidad para detectar carencias y actuar para evitarlas. En Cuba el seguimiento tiene por objeto alcanzar resultados que se puedan exhibir como logros del sistema político.
En un país normal los análisis son creíbles; porque existe un interés político en que sean verídicos. En Cuba no son creíbles, porque la propaganda prima sobre la veracidad.
Si a lo anterior sumamos el hecho de que en Cuba el gobierno tiene el monopolio de la información legal, con lo que no hay forma de contrastar datos, el resultado es una colección de datos sin ninguna fiabilidad.
Comentario de Anonymous User (Gabriel Delpino)
Modificado: 03/07/2008 19:00
En un país normal se hace un seguimiento del nivel en educación y sanidad para detectar carencias y actuar para evitarlas. En Cuba el seguimiento tiene por objeto alcanzar resultados que se puedan exhibir como logros del sistema político.
En un país normal los análisis son creíbles; porque existe un interés político en que sean verídicos. En Cuba no son creíbles, porque la propaganda prima sobre la veracidad.
Si a lo anterior sumamos el hecho de que en Cuba el gobierno tiene el monopolio de la información legal, con lo que no hay forma de contrastar datos, el resultado es una colección de datos sin ninguna fiabilidad.