Comentario de Anonymous User (Rodolfo Monteblanco)
Modificado: 01/07/2008 0:40
La amenaza del éxodo masivo hacia las costas de la Florida ha sido un arma mas eficaz que los misiles en manos del regimen cubano.
Los cohetes pudieron ser resueltos a nivel político superior, dejando al Rey del Ego con un palmo de narices. Sin embargo cada vez que la situación interna ha estado apunto de explotar, facilitar el éxodo ha sido la medida de chantaje y el horror de las autoridades norteñas evidente, llevandolos a la mesa de negociación de una forma u otra. Camarioca, el Mariel y los Balseros son ejemplos repetidos. Hoy los planes de Homeland Security se ocupan de contramedidas para el éxodo en lugar de hacerlo para un ataque totalitario.
El régimen conoce muy bien la teoría de la olla de presión y maneja su válvula con precisión y éxito, convirtiendo al masivo elemento de descontento en soporte futuro del sistema. Ha funcionado por 50 años. Solo los propios cubanos pueden cambiar este balance.
Creo que este artículo valora correctamente las premisas, sus conclusiones son acertadas y por lo tanto es un válido argumento.
Comentario de Anonymous User (Rodolfo Monteblanco)
Modificado: 01/07/2008 0:40
La amenaza del éxodo masivo hacia las costas de la Florida ha sido un arma mas eficaz que los misiles en manos del regimen cubano.
Los cohetes pudieron ser resueltos a nivel político superior, dejando al Rey del Ego con un palmo de narices. Sin embargo cada vez que la situación interna ha estado apunto de explotar, facilitar el éxodo ha sido la medida de chantaje y el horror de las autoridades norteñas evidente, llevandolos a la mesa de negociación de una forma u otra. Camarioca, el Mariel y los Balseros son ejemplos repetidos. Hoy los planes de Homeland Security se ocupan de contramedidas para el éxodo en lugar de hacerlo para un ataque totalitario.
El régimen conoce muy bien la teoría de la olla de presión y maneja su válvula con precisión y éxito, convirtiendo al masivo elemento de descontento en soporte futuro del sistema. Ha funcionado por 50 años. Solo los propios cubanos pueden cambiar este balance.
Creo que este artículo valora correctamente las premisas, sus conclusiones son acertadas y por lo tanto es un válido argumento.