Castro solo se conmueve por su propio ego. Le importa un bledo la vida humana y el respeto a los derechos del hombre. Nunca le han importado en lo absoluto. Castro y Chavez felicitan a la Sra Betancourt porque no les queda mas remedio. Es una maniobra politica. A Chavez se le nota el retorcimiento de estómago cuando habla del fabuloso rescate llevado a cabo por el ejercito colombiano. A Piedad Cordoba, la senadora de Chavez en Colombia igual se le nota el descontento y la frustración. Castro, su sombra o su amanuense saben que despues de este reves no hay cartas que jugar. Saben que la autoridad moral de Ingrid Betancourt podria cuestionar el por qué de tanta prision por ideas politicas y por que el secuestro de tantos cubanos por motivos de conciencia. Los cubanos libres hemos participado como pueblo en los reclamos por la libertad de Ingrid. Estamos seguros que ella no nos abandonará en nuestra lucha por liberar a todos los secuestrados por los bandidos de la habana. La Dra Molina es solo la punta del iceberg.
Comentario de Anonymous User (Prometeo)
Modificado: 05/07/2008 23:00
Castro solo se conmueve por su propio ego. Le importa un bledo la vida humana y el respeto a los derechos del hombre. Nunca le han importado en lo absoluto. Castro y Chavez felicitan a la Sra Betancourt porque no les queda mas remedio. Es una maniobra politica. A Chavez se le nota el retorcimiento de estómago cuando habla del fabuloso rescate llevado a cabo por el ejercito colombiano. A Piedad Cordoba, la senadora de Chavez en Colombia igual se le nota el descontento y la frustración. Castro, su sombra o su amanuense saben que despues de este reves no hay cartas que jugar. Saben que la autoridad moral de Ingrid Betancourt podria cuestionar el por qué de tanta prision por ideas politicas y por que el secuestro de tantos cubanos por motivos de conciencia. Los cubanos libres hemos participado como pueblo en los reclamos por la libertad de Ingrid. Estamos seguros que ella no nos abandonará en nuestra lucha por liberar a todos los secuestrados por los bandidos de la habana. La Dra Molina es solo la punta del iceberg.