El libro en cuestión no es fácil de presentar, precisamente porque se ríe del tono trágico -con preferencia por la muerte como solución- que se le ha dado a la historia cubana. En el artículo se defienden otras visiones posibles de nuestra historia y se hace con elegancia, sin caer en la vulgaridad o el tono falsamente llano. Voy a comprar el libro para liberar mi mente un poco más de la pesadilla con que Hipólito, ¡perdón!, Alejandro, nos lleva machacando por casi cincuenta años.
Comentario de Anonymous User (Minerva)
Modificado: 23/12/2007 19:00
El libro en cuestión no es fácil de presentar, precisamente porque se ríe del tono trágico -con preferencia por la muerte como solución- que se le ha dado a la historia cubana. En el artículo se defienden otras visiones posibles de nuestra historia y se hace con elegancia, sin caer en la vulgaridad o el tono falsamente llano. Voy a comprar el libro para liberar mi mente un poco más de la pesadilla con que Hipólito, ¡perdón!, Alejandro, nos lleva machacando por casi cincuenta años.