Nunca olvidaré los dos días que estuvimos en NY las pasadas navidades, en su sencillo y acojedor apartamento, lleno de recuerdos de Cuba, nunca olvidaremos como llamaba a nuestro pequeño Ottico ¨crispin¨. Nos paseó por NY en metro, en carro, a pie, pero siempre hablando de Cuba, para ser completamente honesto, nos hizo sentir que estábamos en Cuba. Solo hablaba de Cuba, de la libertad y de todas esas glorias de la cultura cubana que, o compartieron escenario con él o formaron parte de su formación y de su juventud.
Crispin, mi hijo, quizas no se acuerde de él, es muy pequeño, pero mi esposa Margarita(su ahijada) y Yo, nunca lo olvidaremos. Gracias Jorge, mejor aún, PADRINO, por haber existido para todos nosotros.
Comentario de Anonymous User (Damaso Avalos Ruiz)
Modificado: 06/07/2008 14:00
Nunca olvidaré los dos días que estuvimos en NY las pasadas navidades, en su sencillo y acojedor apartamento, lleno de recuerdos de Cuba, nunca olvidaremos como llamaba a nuestro pequeño Ottico ¨crispin¨. Nos paseó por NY en metro, en carro, a pie, pero siempre hablando de Cuba, para ser completamente honesto, nos hizo sentir que estábamos en Cuba. Solo hablaba de Cuba, de la libertad y de todas esas glorias de la cultura cubana que, o compartieron escenario con él o formaron parte de su formación y de su juventud.
Crispin, mi hijo, quizas no se acuerde de él, es muy pequeño, pero mi esposa Margarita(su ahijada) y Yo, nunca lo olvidaremos. Gracias Jorge, mejor aún, PADRINO, por haber existido para todos nosotros.
Damaso, Margarita y Crispin.