Comentario de Anonymous User (NDV)

Modificado: 04/07/2008 1:20


Bueno, ahora solo falta una escultura de las gafas de sol del General Pinochet en la Plaza, porque a él le debemos la crítica del allendismo, la deconstrucción del fidelismo y el triunfo de la democracia chilena actual.

Allende y Neruda son los ejemplos perfectos de los abismos de error y de crimen a que puede llegar el intelectual latinoamericano, y ambos deberían ser juzgados postumamente. Estos dos "héroes" se codeaban nada menos que con los terroristas De la Guardia, apañaron a los bandoleros que Fidel infiltró en Chile, e irresponsablemente provocaron una tragedia. Gracias a dios que esa tragedia le devolvió a los chilenos la democracia.

Pinochet se sacrificó, y aceptó el papel de Judas para estos falsos profetas, aceptó el escarnio del mundo y de la Historia. Allende recibe monumentos y reconocimientos, y Pinochet queda como el malo. ¡Así es la vida!