¡Qué cacao mental padece el autor de este panfleto procastrista!
Democracia es el gobierno de la mayoría, y nada más. Hay muchos gobiernos mayoritarios que no reconocen los derechos de las minorías, ni garantizan las libertades, ni respetan los derechos humanos. O que aprueban la pena de muerte y muchas formas de discriminación.
La democracia y la libertad no siempre van de la mano.
En 1959-60, el gobierno de Cuba tenía sin duda alguna el apoyo mayoritario de la población -aunque nunca se atrevió a confirmarlo en las urnas (¿elecciones para qué?). Pero eso no contribuyó a la libertad ni al respeto de los derechos humanos.
Y en lo de reparar injusticias históricas, ¿por qué detenerse en la esclavitud y la trata negrera? ¿Por qué olvidar al indio Hatuey y a Guarina? ¿Y los atropellos que cometieron las legiones romanas contra nuestros tatarabuelos en Numancia? ¿Y el exterminio de los neanderthalenses?
Los progres, huérfanos tras el hundimiento del socialismo real, siguen confundiendo el tocino con la velocidad.
Comentario de Anonymous User (Pascual Angulo)
Modificado: 10/07/2008 10:20
¡Qué cacao mental padece el autor de este panfleto procastrista!
Democracia es el gobierno de la mayoría, y nada más. Hay muchos gobiernos mayoritarios que no reconocen los derechos de las minorías, ni garantizan las libertades, ni respetan los derechos humanos. O que aprueban la pena de muerte y muchas formas de discriminación.
La democracia y la libertad no siempre van de la mano.
En 1959-60, el gobierno de Cuba tenía sin duda alguna el apoyo mayoritario de la población -aunque nunca se atrevió a confirmarlo en las urnas (¿elecciones para qué?). Pero eso no contribuyó a la libertad ni al respeto de los derechos humanos.
Y en lo de reparar injusticias históricas, ¿por qué detenerse en la esclavitud y la trata negrera? ¿Por qué olvidar al indio Hatuey y a Guarina? ¿Y los atropellos que cometieron las legiones romanas contra nuestros tatarabuelos en Numancia? ¿Y el exterminio de los neanderthalenses?
Los progres, huérfanos tras el hundimiento del socialismo real, siguen confundiendo el tocino con la velocidad.