De vez en cuando, uno se sorprende con artículos tan objetivos, y lo más sorpredente es que sean publicados en medios, que como este, tienen un marcado tinte derechista.
Enhorabuena ha desaparecido Helms de la política estadounidense. Se está acercando un punto de reflexión, y sobre todo, de inflexión, en las relaciones cubano-estadounidenses, que objetivamente mejorarán las condiciones del cubano de "a pie".
La noticia lamentable, para la ultra derecha de Miami, es que no Cuba no tendrá una Revolución " a la derecha". El pueblo cubano desea una transición, sin odios, con respeto y con prosperidad.
La buena noticia, sin embargo, es que el exilio y los emigrantes cubanos, dispersados por toda la geografía mundial, no representan una línea dura y calcomida de odios.
A ratos, se escuchan "inteletualoides" llamando al odio, y proclamando luchas bien lejanas a cualquier sentimiento humano.
Cuba no necesita dos extremos que intenten estrechar la cuerda egoístamente, cada vez más y más.
Medios con tanta influencia como este deberían llamarse a reformular sus posiciones editoriales, y entender que la querra fría y la política de confrontación dieron un solo resultado: radicalizar mucho más el régimen cubano y causarle más sufrimiento al cubano de la Isla.
Con todo el respeto a los "luchadores anticastristas" de las bombas y los ataques; la guerra ha concluido con su derrota, y ha llegado el momento de un cambio de táctica.
Comentario de Anonymous User (Yan (Canadá))
Modificado: 10/07/2008 12:20
De vez en cuando, uno se sorprende con artículos tan objetivos, y lo más sorpredente es que sean publicados en medios, que como este, tienen un marcado tinte derechista.
Enhorabuena ha desaparecido Helms de la política estadounidense. Se está acercando un punto de reflexión, y sobre todo, de inflexión, en las relaciones cubano-estadounidenses, que objetivamente mejorarán las condiciones del cubano de "a pie".
La noticia lamentable, para la ultra derecha de Miami, es que no Cuba no tendrá una Revolución " a la derecha". El pueblo cubano desea una transición, sin odios, con respeto y con prosperidad.
La buena noticia, sin embargo, es que el exilio y los emigrantes cubanos, dispersados por toda la geografía mundial, no representan una línea dura y calcomida de odios.
A ratos, se escuchan "inteletualoides" llamando al odio, y proclamando luchas bien lejanas a cualquier sentimiento humano.
Cuba no necesita dos extremos que intenten estrechar la cuerda egoístamente, cada vez más y más.
Medios con tanta influencia como este deberían llamarse a reformular sus posiciones editoriales, y entender que la querra fría y la política de confrontación dieron un solo resultado: radicalizar mucho más el régimen cubano y causarle más sufrimiento al cubano de la Isla.
Con todo el respeto a los "luchadores anticastristas" de las bombas y los ataques; la guerra ha concluido con su derrota, y ha llegado el momento de un cambio de táctica.