De periodistas y porquerías
Yodel Pérez Pulido | 07/07/2008 4:33
De los últimos 50 años de prensa cubana tendrán que apagarse, en un futuro, muchas cosas. Pero, sin dudas, las escenas vistas en el clausurado VIII congreso de la UPEC, deberán echarse con urgencia al fuego.
El Premio José Martí de periodismo para Fidel Castro, el “carnet” actualizado de periodista a Raúl, las palabras de Esteban Lazo al afirmar, bien claro, que la política informativa la decide el Partido, las reclamaciones de los participantes en función de un contacto mayor de los periodistas con los dirigentes y no con el pueblo, Tubal Paez riendo con carcajadas monstruosas, Hugo Chávez electo miembro de honor de la UPEC por su “Aló Presidente”… ¡ah!... son pesadillas en la más reciente historia del periodismo cubano.
El congreso que acaba de concluir, pareció una especie de reunión de la PNR: “Compañeros hay que construir nuestra mentira mejor, pero con más talento, según nuestras condiciones”. Y esas quedaron bien claras en los discursos y materiales que se “analizarán” post-congreso en cada una de las delegaciones provinciales, municipales y de base.
Fidel Castro les envió a los delegados un diccionario de sinónimos y mandó con urgencia a imprimir 3000 ejemplares del libro Fidel Periodista, catalogado en un reporte de Milenis Torres, “un excepcional regalo que recoge la labor del periodista más grande de los tiempos contemporáneos”.
Moraleja: Después de los “debates” de dos días, la UPEC recomenzará su trabajo de 45 años: construir una historia irreal, con las mismas censuras, con los mismos miedos, con la misma ignorancia.
De las conclusiones, extraigamos las “novedades”:
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Como tributo a tantas "agradables noticias" he decidió enviarle de vuelta a la delegación de base del Semanario Adelante en Camagüey, mi carnet de la UPEC, aquel que me otorgaron en una “tarde memorable” de himnos y consignas.
Aquella “cosa” apenas me sirvió para demostrar en otro país que alguna vez pertenecí a una organización tan absurda como idiota. Recibirán ellos mi carnet con un cierto aroma a porquería, en definitivas, aquel pedazo de cartulina ya huele peor que cualquier pedazo de mis...
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 07/07/2008 4:49
Un pariente en la UPEC
Yodel Pérez Pulido | 03/07/2008 16:35
Por circunstancias que solo se comprenden en Cuba, la dirigencia de la Unión de Periodistas, ha sido elegida un día antes del inicio del congreso.
La nota hecha pública en Juventud Rebelde enfatiza que “Luego de un profundo e intenso proceso durante el cual se hicieron unas 300 propuestas en más de 170 asambleas de base, el Comité Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) realizó su primer pleno, en el cual fueron electos los miembros de la dirección de la organización y fue ratificado como presidente Tubal Páez”
Claro está, no había que hacer sesiones de trabajos tan intensas, ni quedarse en el lujoso Hotel Palco, ni programar almuerzos con requinte, para hacer pública “la novedad”. Y es que ya todo el mundo sabía, desde meses, del nuevo periodo de mandatos del invencible Tubal.
De todo el “elegido” consejo de la UPEC, me llamó la atención, sin embargo, la designación como uno de los vicepresidentes a José A. Martín Pulido, un tío mío, de esos perdidos y que nunca nos mezclamos por aquello de “diferencias ideológicas”.
Las diferencias estaban marcadas en lo fundamental por que mi tío Pulido vivía del periodismo que le dejaban hacer y yo lo sufría. Él aceptaba regalías “oficiales” y yo las evitaba. Ni siquiera la sangre nos hizo “compatibles” en el terreno de las ideas.
Su designación como vicepresidente primero de la UPEC, ha sido festejada con alardes familiares. Sin dudas, un pago mayúsculo al esfuerzo supremo de asentir con la cabeza baja, aún cuando se tengan opiniones diversas. Pero el silencio de mi tío José Martín nunca importó. Importaban sus letras repetitivas y sus trabajos políticos en Granma.
No obstante, me hubiese gustado experimentar el hecho de trabajar en la prensa oficialista y tener un tío en la vicepresidencia nacional de la UPEC. Sin dudas, mis privilegios hubiesen sido mayores a la hora de ser interrogado por el contenido de mis artículos “extraños” que hablaban de “cambios” y “derrumbes” en aquellas cuatro páginas del Semanario Adelante.
No sé que hubiera hecho mi tío, siendo vicepresidente, aquel día en que me expulsaron del órgano provincial del partido comunista en Camagüey por violar un tal "código de ética de la UPEC", al cual nunca me adherí. No sé que respuesta hubiera “emitido” al ser informado que su sobrino había escrito en un correo electrónico, interceptado por la oficialidad, que trabajaba en un periódico lleno de “borrachos”, oportunistas, de gente infeliz y que escribían en computadoras con la pantalla en blanco y negro, fruto de sus ínfimas capacidades intelectuales.
Ya mi madre me ha alertado: “¡Ni sueñes! A tu tío solo le pusieron el collar que ya tenía de nacimiento: el del servilismo infeliz”
Como José A. Martín Pulido de vez en cuando burla las vigilancias y accede a la red (imagino que ahora tendrá mayores accesos) aprovecho para enviarle desde aquí, desde muy lejos, unas “merecidas” felicidades. Recordándole siempre que, otro de mis tíos de apellido Pulido, el señor Alfredo, aún permanece encarcelado en la prisión de Kilo 7 en Camagüey, precisamente por el "delito" de no ser periodista de la UPEC y sí de una agencia de prensa independiente.
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 04/07/2008 13:43
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