El Camagüey de mis recuerdos
Yodel Pérez Pulido | 31/01/2009 19:08
El Camagüey donde nací está en mis recuerdos, intacto. Las fotos que la ciudad publica hoy son las mismas que, años atrás, me acompañaban en el desespero de la opresión, en la pesadumbre de la desesperanza. Sus colores son los de la pintura de cal, aquella que se llena de musgos cuando llueve.
La ciudad arriba a 495 años y sus tejas "criollas", las calles estrechas, las victoriosas iglesias no son más que íconos firmes del espacio que siempre soñaremos y querremos aquellos que un día cualquiera nacimos allá.
Es difícil gustar de una ciudad sin mar, atravesada por ríos secos y peligrosos, sin salidas aparentes, mediterránea en el tiempo, llena de laberintos, de puertas cerradas, de tinajones de barro por doquier.
Camagüey, sin embargo, es el mágico lugar donde muchos descubrimos algunas luces dentro de difíciles túneles. Un amigo me jura que nunca vio una ciudad tan apática y al mismo tiempo tan misteriosamente feliz.
Las grandes bellezas de la urbe están en su gente, en sus muchas iglesias (reconstruidas, en su mayoría, con dinero fuerte del Arzobispado), en su cultura y linaje, en su color.
De los 495 años, los 50 últimos han sido realmente apabullantes para la urbe. El castrismo ha destinado un presente de llanto para los principeños. Los “agramontinos” apenas se acuerdan de su héroe, y las fiestas en la ciudad son movidas a través de la Tínima de termo, las tarimas para los bailes del desparpajo, las broncas juveniles, los ajiacos cederistas, los vivas erróneos, los carretones de caballos.
En sus antiguas plazas cívicas, convertidas desde hace años en centros políticos y expropiadas a las instituciones católicas, apenas se convoca para manifestaciones de poder. Dentro de ellas las palabras rancias y los baños públicos de cartón, pestilentes y nauseabundos. Mientras, los cines de la ciudad son moteles de sexo, el único teatro sobreviviente desde hace más de 50 años está sin techo, los campos están llenos de marabú y en sus avenidas “relucen” los parchos asfálticos.
La ciudad no se ha salvado de las confusiones castristas. Por eso, en pleno aniversario 495, se hacen públicas las fotos de los fantasmas que se niegan a retirarse del espacio físico que hace medio siglo invadieron por engaño. Sus imágenes intentan “decorar” los festejos y tal pareciera que ellos fueron sus primeros habitantes hace casi medio milenio. Idiotas.
Sobre esas circunstancias se tejen los festejos en la ciudad. Habrá, claro está, un concierto, una gala, homenajes. Pero el Camaguey actual está por encima de eso. Sufre por la escasez de todo, por las tristezas de sus calles nostálgicas tras la ausencia de los muchos que la han abandonado en pos de la esperanza.
La UNESCO ha hecho un pacto con la historia declarando al casco histórico agramontino Patrimonio de la Humanidad. La noticia aún se malinterpreta entre la oficialidad y apenas algunos descubren la contradicción: son edificaciones antiguas y dentro de ellas no se cuenta ni un solo espacio creado por los “barbudos”. ¡Qué bueno!
La suerte de los camagüeyanos es la de susurrar dentro de cada casa el descontento por lo que se vive. Ese susurro puede ser ínfimo en virtud de los gritos que deberíamos proclamar, de los que se esperan, más, sin dudas, confiar en un futuro mejor ya es un gran paso.
Ya son 495 años de historia, la de muchos: famosos, sencillos, muertos y vivos, gente humilde y anónima que algún que otro día usaron “abur” para decir adiós, que tomaron agua de tinajón para calmar la sed, que respondieron por agramontinos cuando le llamaban de camagüeyanos, que vieron a Fernando Alonso crear un lindo ballet, que caminaron junto a Nicolás por el entramado de los pastores y sombreros, que leyeron con amor las cartas de Ignacio y Amalia, los versos de La Peregrina, de Aurelia del Castillo, de Severo Sarduy, que vieron pintar y sufrir a Fidelio Ponce, al Padre Olallo...
Es también la historia de los que admiran y detestan los gatos de Ileana Sánchez, la obra de Joel Jover, de los que destinan las páginas de Adelante para papel sanitario, que también extrañan el "Ambiente Juvenil" de Carlos Milanés, que elogian los documentales de Gustavo Pérez, que recordarán siempre a Manolo Martínez y a Candita Batista, que se tomarán una Tínima fría escuchando la guitarra tradicional de Papito García y el conjunto Los Camagüeyanos, que verán danzar a Em Dedans o al Conjunto Folclórico...
A todos, a los muchos, las más alegres felicidades, aún cuando falte la sonrisa amplia y una lágrima salga con pena desde nuestros ojos cuando asistimos ese presente tan ínfimo para una ciudad tan grande.
El Camagüey donde nací está en mis recuerdos, intacto. Aún cuando sus paredes estén vestidas con aquellas pinturas de cal, de esas que provocan al musgo cuando llueve.
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 31/01/2009 19:43
Adelante: ¡Para atrás!
Yodel Pérez Pulido | 12/01/2009 17:31
Cada 12 de enero Camagüey llora. Los llantos nacen del clamor de su pueblo, aquel al que se le impuso hace 50 años una prensa verde olivo con olor a mentira.
Ese ha sido el legado del periódico camagüeyano que hoy “celebra” 50 años: ¡engañar a su pueblo!
Y escribo, no en virtud de una retórica falsa ni en el tono de aquel del que suspira por la herida. Haber trabajado en ese “medio de prensa” me hace tener razones suficientes como para no dejar pasar por alto cumpleaños tan obsceno.
En la propia carta que le ha enviado Esteban Lazo al “colectivo” del periódico está evidenciado su irrisorio aporte a la sociedad del Camagüey: ejercer un periodismo militante en una sociedad que siempre le ha importado un comino ese verbo absurdo de “militar”.
Adelante, quien lo conoce, sabe que es quizás el periódico cubano más atrasado en cuanto a tecnología y líder mundial en desinformación, idiotez y bajo coeficiente intelectual.
Su única utilidad es servir de papel sanitario para los pobladores de los barrios del lindo Camagüey. Sus hacedores no se diferencian mucho del fatal destino que le toca a sus hojas de la edición impresa.. Eso que llaman “colectivo” es la peor de las jaurías humanas que alguien pueda conocer.
La directora Zaritma Cardoso Moreno nunca escribió un artículo en su vida, su limitación a procrear le hace odiar a todos y es por ello que sólo genera guerras internas. En Adelante funcionan dos partidos opuestos (privilegio de ellos): los que están con la directora y los que se oponen a esta.
Y a partir de ahí se generan una serie de disturbios y combates que van desde el “privilegio” a publicar en la edición semanal y ganar unos cuatro quilos más, hasta los dimes y diretes que trascienden después de la evaluación periodística de esa misma edición donde los unos se lanzan sobre los otros y el comentario de pasillo predomina.
Las correctoras de estilo usan un antiguo diccionario de la Real Academia editado en 1978. La palabra que no está en él no se publica, para ellas el español no es una lengua que avanza con la practica del hablante. Enemigas acérrimas de la juventud, se disputan el guataqueo constante en pos de mantener la amistad que las une con la directora.
Los periodistas formados en cursos intensivos en la década del 70 son los privilegiados. Fundadores del periódico y entrenados a publicar el engaño, apenas difunden lo que se quiere editar: cero críticas, cero polémica, cero disturbio. Vanguardia por varios años consecutivos: Maria Delis Cruz Palenzuela. Sus artículos de historia son reciclables. Los publicados en 1979 serán los del 2009, pueden apostar. En definitivas, la historia cubana paró hace 50 años y esa periodista que le esconde el nombre del padre a su hijo por ser un “gusano de Miami” ha sido protagonista de eso.
Adelante está hecho a la imagen y semejanza de la revolución cubana: oro parece (para los idiotas), plátano burro es (para quienes la sobreviven).
Allí tiene la dictadura cubana un valeroso baluarte para la autodegeneración del sistema. En sus pasillos pululan aquellos que día tras días aportan letras para el fin de la revolución. Es sólo por eso que los felicito: la mediocridad y la constante mentira, hecha verdad a la fuerza, es la materia prima para el fin de las dictaduras.
¡Felicidades compañeros! Saludos desde un antiguo camarada al que un día expulsaron por “problemas ideológicos”... ¡qué privilegio el mío! Al menos, yo si fui adelante y dejé tan agreste historia ¡para atrás!
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 15/01/2009 4:21
Viviendas de borrachera
Yodel Pérez Pulido | 11/01/2009 16:11
Rolando Sarmientos, en su literal borrachera de siempre, celebra desde Adelante que las primeras viviendas temporales para los damnificados por el huracán Paloma en Santa Cruz ya estén listas
Si son tan temporales, no entiendo por qué el periodista intenta darle una descripción de fortaleza militar: “…los inmuebles son atípicos pero muy sólidos: cimiento de hormigón, fuertes horcones y paredes de madera, cubierta de fibrocemento con ganchos y caballete de teja criolla y carpintería metálica; baño con taza sanitaria, agua corriente y electricidad; portal y patio…”
Todos sabemos que tendrán que venir nuevas ráfagas desde el sur para que los “reubicados” en los nuevos hogares reciban algo mejor o similar.
¡Qué alguien ponga en duda si esas casas de ahora tendrán que ser derribadas por fuerzas naturales, antes que empresas de la construcción lo hagan en pos de alguna mejoría!
Sarmientos compara en su artículo las ráfagas del huracán con la velocidad de la construcción de los bohíos “modernos” donde tendrán que vivir, imagino que hasta la próxima temporada ciclónica, aquellos que lo perdieron todo en Santa Cruz del Sur.
La rapidez en la construcción, sin embargo, no ha sido nunca una virtud del cubano, casi es una maldición. Cientos de edificaciones, también denominadas “sólidas” cuando se construyeron en tiempo record, son hoy verdaderos huracanes íntimos cuando llueve.
Y es que la noticia parece calcada de las muchas que todos los años se publican por esta época y que intentan denotar la “acción” del gobierno para con los damnificados por los huracanes de turno.
Las historias de los cientos de cubanos que aún esperan la casa que le prometieron cuando Lily, cuando Charles, cuando Iván, y otros huracanes anteriores, son tan llenas de olvidos como de indiferencias.
Estas casas, surgidas después de Paloma en Santa Cruz del Sur, serán sin dudas un alivio para muchos. Los albergues de Sierra de Cubitas, donde alojaron a gran parte de los afectados, ya apenas ofrecían garantías higiénico-sanitarias.
Era tan grande el descontento por allá, que el periodista de Adelante apenas pudo sacarle una entrevista a alguno de los beneficiados con las “nuevas fortalezas temporales”.
La decepción, la tristeza de encontrar el “cuartico igualito” fue tan obvia que nadie se prestó para la gracia de ninguno de los de la prensa de Camagüey que acompañaron el “acto solemne” de inauguración del nuevo barrio.
Es tan ínfimo el esfuerzo que solo el número de inmuebles entregados la víspera habla por sí solo: Apenas 32 casas después de más de sesenta días.
Otra publicación local da más detalles de lo acontecido en días recientes: “El Presidente del Órgano de Gobierno local, Pablo Peribañes indicó que a Santa Cruz del Sur han venido siete miembros del Buró Político, lo que muestra la ocupación y preocupación del país por los evacuados. Agregó que los núcleos familiares que llegaron a estos inmuebles están en el orden de las 6 personas, cada uno tiene 31 metros cuadrados, por lo que es considerada una morada mayor que las condiciones mínimas para ser aprobada habitable, que es de 25 metros cuadrado. Tienen baño sanitario, agua potable, instalación hidro sanitaria y corriente eléctrica”
Y más. Según el director de la vivienda de Santa Cruz del Sur Fidel Sosa: "Estas casas han sido denomindas de tipología cuatro, y son temporales por el tiempo, no por sus condiciones, muchas de ellas tienen mejor calidad que las que destruyó el ciclón. Cada casa tiene un valor de 22 Mil pesos (aproximadamente 900 dólares), que el estado ha puesto en manos de personas humildes, por lo que hay que velar por su cuidado con sentido de disciplina, honestidad y cooperación entre todos hasta que estén concluídas las nuevas viviendas y estas las recibirán otras familias”.
Los datos totales de las afectaciones de Paloma en Santa Cruz aquí: http://www.jornada.unam.mx/2008/11/10/index.php?section=mundo&article=030n1mun
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 11/01/2009 17:16
Yo sé que es mentira (II)
Yodel Pérez Pulido | 03/01/2009 23:03
El Granma es todo fiesta. Además de las cartas de felicitación que se publican por los 50 siglos (años) de castrismo, ahora celebra el más esperado de los titulares anuales: “La mortalidad infantil en Cuba sigue bajando.”
Resulta difícil imaginar hasta dónde llegará la infamia. Números que se admiten como válidos por los organismos internacionales como UNICEF, OPS, OMS, etc.
Esta vez, la cifra de 4,7 muertes por cada mil niños nacidos vivos ha desconocido la epidemia de dengue que azotó la Isla y el efecto de tres huracanes.
Ambos hechos incidieron de manera directa en la población materno-infantil aunque la prensa y las autoridades oficiales hayan preferido ignorarlo. De esta vez no se menciona una sola palabra sobre los siempre divulgados “efectos “ del embargo de los Estados Unidos.
No obstante, sólo bastaría recordar que en el año que recién culminó, Cuba tuvo una de las más altas tasas de infección por dengue de los últimos tiempos. La enfermedad se presentó con fuerza en la isla en el verano de 2008 y atacó a todos los sectores de la población cubana.
Para las autoridades de salud, prolongar el mito de “excelencia médica” es una batalla imperdible. Para los cubanos de la Isla, esos que ven a diario el estado de las maternidades, la fragilidad de la asistencia hospitalaria, el pésimo estado de los hospitales infantiles, lo divulgado la víspera es más que vergonzoso.
Todos sabemos cómo se esconde y se tergiversa la muerte de los niños. Son los cuadros del Partido Comunista en los hospitales quienes manejan los datos, casi mantenidos en secreto hasta para los propios ginecólogos y neonatólogos, los que pudieran hablar mejor de la realidad que les toca “ocultar”.
Son los directores de los hospitales maternos a quienes se les obliga a declarar cifras que distan mucho de los hechos.
Sería maravilloso que esas estadísticas divulgadas se ajustasen a la verdad. Lo aplaudiría con gusto. Sin embargo, muchos sabemos que apenas forma parte de los regalos anuales que se le hacen al “enfermo”, ese que jamás aceptaría un retroceso oficial en un área tan sensible. El Ministro de Salud acaba de reconocer: “Fue Fidel quien nos sugirió trabajar con cifras que estuvieran debajo de 5”.
Es tan grotesca la manipulación que, de lo divulgado por Granma, resalta: “ Contrasta que Estados Unidos registra una mortalidad infantil de 6, aunque atendiendo a las barreras existentes entre ricos y pobres, en las franjas habitadas por la población más desposeída esta tasa es, como mínimo, 2,4 veces superior”
Pareciera que aquel famoso programa materno-infantil, impulsado en los inicios por los desaparecidos médicos de la familia, continuase siendo un éxito, un fruto maravilloso de ese sistema social que, aunque nunca divulgadas, exhibe una de las más altas tasas de aborto e interrupción del embarazo en la adolescencia. Sin embargo, se prefiere decir: “ Durante el 2008 mejoran además la tasa de mortalidad del menor de cinco años, que disminuye de 6,7 a 6,2; la de mortalidad escolar, de 2,1 a 1,8, con 57 fallecidos menos; y el índice de bajo peso al nacer con una reducción de 5,2 a 5,0”
Son las fiestas en el Granma. Celebran y publican una noticia que ellos mismos saben: es mentira.
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 03/01/2009 23:21
50 de-generaciones
Yodel Pérez Pulido | 01/01/2009 15:48
¡Y van 50! Hoy nacieron los primeros cubanos del 2009 y aunque al nacer han llorado, la reacción es claramente infantil. Si supieran con claridad el entorno que les rodea, los innumerables problemas que enfrentarán a partir de ahora, no pararían de gritar.
Así ha sucedido con muchos de los que nacimos después del ´59 en aquella Isla. Tras un parto “feliz”…. ¡la hecatombe!. Sin embargo, para estos últimos de la lista, el drama se pinta peor.
Serán hijos, en su mayoría, de madres solteras, divorciadas, solitarias. La cincuentenaria revolución hizo añicos la felicidad del matrimonio, la esperanza de crecer en un hogar, el sueño de querer crecer entre todos.
Los padres de los nuevos cubanos siempre estarán ausentes. Algunos de ellos imaginarán desde un país distante el nacimiento de la nueva criatura. Los otros, los que han sido testigos del parto, aún están viajando por los infinitos kilómetros de la mente, intentando responder innumerables preguntas: ¿comida?¿ropa?¿libertad?
Ya son 50 años de incertidumbres. ¿La mayor de ellas?: La familia cubana. Separada, mutilada, exiliada, aplastada, apenas feliz con un pedazo de carne de puerco y un poco de cerveza a granel. Son esos los mayores aportes del castrismo para con los cubanos. Veneno y desorden, como me decía un amigo.
Y serán 50 las generaciones defraudadas, degeneradas a la disyuntiva más importante para la actual pléyade de jóvenes en Cuba: Salir del país o morir junto al socialismo inventado, ese que sepulta desde el inicio la esperanza del primer llanto al nacer.
Esteban Lazo lo ha dicho claramente: “A los que estén contra nosotros habrá que odiarlos”. Y ese es el lema de los que piensan protagonizar, a partir de ahora, la cacería de turno contra la nueva generación, contra las viejas, contra las 50 que han nacido bajo el color horrible del verde olivo y las arcas de unas barbas siempre moribundas, más no muertas. ¡Qué triste!
¿El regalo de año nuevo?: Hablará hoy Raúl en Santiago.
¿Para qué? ¿Ya todo no está dicho? ¿Acaso no le han bastado 50 años?
¡Qué venga el futuro! Al menos para la generación 51, 52, 53… esta que ha nacido hoy… aún tendrá que llorar por muchas cosas.
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 01/01/2009 15:59













