Epidemia del olvido en Puerto España
Yodel Pérez Pulido | 18/04/2009 20:45
Analizando algunos de los despachos que se publican sobre la Cumbre de las Américas donde el reingreso de Cuba a la OEA destapó una serie de tontos discursos, todo parece indicar que por aquella isla del caribe repartieron una especie de medicamento que obligó a obviar determinadas realidades.
No sé si esta especie de píldora fue fabricada en la propia capital de Trinidad & Tobago, o las pastillas esas que han “reseteado” los cerebros de muchos son de origen multinacional.
Pero de que algo, verdaderamente desafortunado está aconteciendo, no me cabe la menor duda.
Y no me crean hipercrítico, negativo, venenoso, odioso, escéptico. Es que me resulta imposible creer algunas cosas que leo.
Por ejemplo, en declaraciones la víspera, el presidente de la OEA José Miguel Inzulsa, dijo a reporteros en una entrevista en sus oficinas de la sede de la cumbre que la resolución adoptada por los cancilleres de los entonces 21 miembros de la OEA que expulsaron a Cuba del órgano político podrá ser revocada. "Es una resolución que habla del marxismo-leninismo, del eje chino-soviético", afirmó. "Hoy China es el principal socio comercial de Estados Unidos y la Unión Soviética ya desapareció". "Y hay un país que está suspendido de la OEA por ser miembro del eje chino-soviético, y eso ya no existe".
Y claro que el eje chino-soviético desapareció y hasta del marxismo-leninismo estamos carentes. Pero, ¿y qué pasó con la dictadura cubana que provocó esa expulsión en 1962? ¿Desapareció? ¿Dónde está aquel que dirigía la funesta y mentirosa revolución de los humildes y para los humildes? ¿No existe? ¿Dónde están aquellos que aún prefieren hundir en el mar con bombas a todo un país antes de cambiar un átomo de sus ideologías?
¿Murieron o ya no están los que deciden la vida de millones de cubanos, presos por 150 dólares en una isla y que son vigilados por lo que comen, lo que visten, por los libros que leen, por las músicas que escuchan, por los horarios de las fiestas y por las militancias partidistas?
¿El ingreso de Cuba a más un organismo democrático significará que los Castro no estarán en el poder? ¿Se convocarán a elecciones libres sin la maquinaria del socialismo o muerte?
Si la comunidad de naciones latinoamericanas quiere aceptar la pluralidad de ideologías dentro de las instituciones políticas del continente, ¿por qué entonces La Habana no la extiende a sus nacionales? ¿Por qué no se ha hablado de eso en Puerto España?
Habría que recordarle a muchos los imposibles de los imposibles. Habría que hacerles todas estas preguntas con fáciles respuestas.
¡Qué estúpido hablar con agua mineral y micrófono fino y pedir por algunos que no son todos y mucho menos víctimas!
¡Qué pena que se olvide tan fácil, así por así, que la democracia es un privilegio de muchos vivido por pocos en una isla llena de árboles verde olivo!
Si han repartido pastillitas del olvido por toda la América, es bueno pensar en un antídoto urgente.
El reconocimiento que se le pretende dar a la demagogia, a la exclusión, a la barbarie urge de acciones inmediatas.
Desde ya me vacuno con mi memoria para que no me cojan desprevenido y nadie me pregunte: ¿Será que los Castro hablarán con Obama?
Busco, créanme, respuestas más inmediatas. Las busco desde que nací, hace 30 años y aún no las encuentro.
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 18/04/2009 20:56



