Picapica
Jorge Ferrer | 16/08/2008 0:22
Ganan medallas, las dedican a su Comandante en Jefe y agradecen a la revolución haberse encaramado al podio. No creo que haya que culparlos de hacerlo. Muchos otros deportistas se muestran satisfechos de competir por su país, alegrar a sus compatriotas y contribuir a la ilusión de que hay algo superior en su raza, etnia, república.
Los hijos de la republiquita de Cuba identifican el país que los vio nacer con el gobernante que le han conocido desde que nacieron. A nadie sorprenda, pues, que a él dediquen sus medallas. Para ellos, Fidel Castro, el régimen socialista y Cuba son una y la misma cosa. Tienen una vaga idea de que a los dos primeros deben sus miserias, el control sobre lo que compran, lo que pasean y lo que dicen. Pero saben que las alternativas son inciertas y carecen del coraje para ensayarlas. A fin de cuentas, en la miseria cubana, ellos cuentan con el privilegio de pertenecer a una tropa de choque que vuela al extranjero y cobra dietas, por magras que sean, en moneda distinta. Encima, y tropa al fin, manejan sus propias consignas, su propio pundonor, su común escalafón moral. Y, lo que es más importante, dependen en exclusiva del Estado.
¿Por qué iban, entonces, a ser diferentes del resto de los cubanos en materia de sometimiento? ¿Por qué, cuando así se les ha pedido, no dedicarle las medallas a Fidel Castro? No son héroes ni idiotas. Sólo son jóvenes deportistas cubanos.
Viene esto a cuento de alguien que me decía ayer lo que le jode alegrarse de que los cubanos ganen medallas en estos juegos.
A mí, lo confieso, me alegra que todavía me alegre. No me produce picapica alguno.
Hoy viernes ha aparecido una nueva publicación humorística en Miami, PicaPica. ¡Larga vida le deseo!
Entre sus animadores, José Varela (Varela), Hernán Henríquez (Gugulandia), Arístides Pumariega (Subdesarrollo Pérez), Omar Santana (Santana), Gustavo Rodríguez (Garrincha), Alfredo Pong (Pong) y Carlos Villar (Carlucho). También el fotógrafo Delio Regueral. Arriba, fotografía del team de fundadores. Abajo, la portada del primer número.
Pica Pica se venderá, me dicen, a un dólar el ejemplar y en tantos puntos de venta como sea posible. (No he pedido descuento para los lectores de El Tono de la Voz, pero la verdad es que por un dolarcito de nada, no creo que merezca la pena.)
Sí que merece la pena, y mucho, leer humor exiliado.
Lo dicho, pues: ¡larga vida a PicaPica! Y al que le pique, que se rasque.
Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 16/08/2008 1:00





15 Comentarios
15 por Duda semántica (Usuario no autenticado) 18/08/2008 18:23
¡Ahhh! ¿Y qué es "en cubano"? Nos vemos, #14.
14 por of Nevins (Usuario no autenticado) 18/08/2008 16:35
Duda (Eduarda), uno lo escribió en "cubano", y el otro en italiano, como fué originalmente, con "v".
13 por Duda semántica (Usuario no autenticado) 18/08/2008 16:10
¿Estarán hablando de lo mismo cheoelfeo y HDR? El primero habla de una cosa que escribió con B y el segundo le habla de algo escrito con V.
12 por HDR (Usuario no autenticado) 18/08/2008 14:49
Para Cheo el Feo,
La Cavalleria Rusticana no cabalga, se posee. La frase en italiano quiere decir "Caballerosidad Campesina".
Saludos.
11 por Alfredo Jordan (Usuario no autenticado) 17/08/2008 1:23
Alguien tiene la website o el email de esta revista PicaPica?, por favor, enviemela a jordanalfredo@hotmail.com
Gracias
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