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Sobre este blog

Bestiario de la prensa oficialista cubana.

Autor: Yodel Pérez Pulido

Yodel Perez Pulido

Camagüey, 1978. Licenciado en Comunicación Social, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.

Contacto: completocamaguey1@gmail.com

 

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Mordiscos al castrismo

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No

Jairo Ríos

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Ciudad de La Habana

31/10/2005 16:53

31/10/2005 16:53

No

Libros subversivos, publicaciones y películas independientes: ¿Comienza la cultura cubana a colarse por las grietas del régimen?

Es difícil saber cuándo empieza a desmoronarse una dictadura, en qué momento las grietas hechas a sus muros de impunidad hacen más cercano el naufragio de ese bote a la deriva. Por eso es menester fijarse bien en el acompañamiento cultural y espiritual que está teniendo la vida subterránea de la Isla en los últimos años.

Por cada zarpazo propinado contra sus esferas civilistas, sus ansias de libertad individual o incluso en los casos de represión directa, van surgiendo nuevas maneras de encarar la guerra nada fría ni sutil que lleva a cabo la dictadura contra los hacedores de la iniciativa colectiva en pos de un día de luz, amor, de libertad.

Es en el ámbito cultural donde se aprecian pasos cada vez más definidos, iniciativas más certeras y eficaces en unos casos y en otros, balbuceos a penas, pero pertenecientes todos a ese despertar tan necesario, inminente. En el campo de las publicaciones literarias, la revista Vitral, del Centro de Formación Cívica y Religiosa (Diócesis de Pinar del Río), con su director al frente, el laico Dagoberto Valdés, ha sido de las más sonadas y de las que más ha llegado a una mayoría expectante de cubanos.

Vitral no sólo se ha ceñido al mundo de su impresión y distribución: una página web, un concurso literario que incluye los géneros de poesía, ensayo, cuento y décimas se ha encargado de ser un pretexto bien justificado para celebrar cada año un aniversario de su publicación, así como de la promoción de escritores, encuentro con intelectuales, personalidades importantes dentro de la oposición interna, diplomáticos de la mejor voluntad para con la causa de la Cuba "silenciosa que espera" y otros líderes civilistas, que junto a sus fieles lectores defiende un espacio sin igual en el mundo cubano de la cultura no oficial.

Las cada vez más bullentes publicaciones electrónicas son otra toma de oxígeno para los asfixiados lectores cubanos dentro de la Isla. La columna La lengua suelta, de la revista electrónica La Habana Elegante, junto a la revista Cacharro(s), son dos ejemplos de talento, valentía y amor por Cuba. La primera es como el Zarapico feijosiano, juguetona, hábil y con la mordacidad que no se halla ya en ningún rincón del empaquetado condominio oficial cubano. La lengua suelta, cuando se suelta, hace añicos a la oficialidad cultural, se ríe a carcajadas y no con risita socarrona. Los más encumbrados intelectuales de la cohorte castrista salen trasquilados por el ojo avizor del equipo que contiene a un Fermín Gabor como seudónimo y látigo de muchos.

En cambio, Cacharro(s) tienen otro corte: aunque mordaz y viperina, su campo es la literatura de todas las orillas. Tiene un equipo de colaboradores que va, para no mencionarlos a todos, desde el asentado José Kozer hasta el joven poeta Javier Marimón. Dirigida por el narrador Jorge Alberto Aguiar, esta revista está cerca de los cinco mil consumidores, y el ingenio con que utilizan el lenguaje de Microsoft Word para confeccionarla hasta la habilidad para la realización de sus portadas, hablan de la laboriosidad con que se trabaja para fomentar el diálogo y la respiración necesaria para la isla de mañana.

A estas publicaciones le siguen el Movimiento de Bibliotecas Independientes, que aún castigadas con los saqueos de las fuerzas de la Seguridad del Estado, continúan pasando libros y revistas a una gama cada vez más diversa de cubanos del barrio: ex dirigentes, estudiantes, amas de casa, jóvenes descreídos y decepcionados de tanta consigna. Todos hallan refugio en el silencio paciente de las Bibliotecas Independientes.

Otras iniciativas como el boletín Cubanet, Causa Cuba (órgano de la oposición democrática de Pinar del Río), la antología anual Ojos Abiertos (concurso El Heraldo, auspiciado por las Bibliotecas Independientes), el boletín Plantados hasta la Libertad, junto a la revista por excelencia de la literatura cubana contemporánea, Encuentro de la Cultura Cubana, que cada vez llega a una mayor cantidad de cubanos y cada día se cuela en resquicios más insospechados de la sociedad, además de tener número a número más colaboradores de dentro de la Isla, cuestión ésta que preocupa tanto al ministro de Cultura como a los órganos represivos.

El adentro y el afuera

En el campo audiovisual, la radio, por cuestiones obvias, sigue siendo la gran ausente en la lucha por el despertar en una Cuba de libertad, de manera que es Radio Martí, desde Miami, la encargada de informar, cultivar y alentar a los cubanos a través del éter. Con una programación estable y de una audiencia inaudita para los esfuerzos de la represión por acabar con las transmisiones desde sus mismos inicios, su estabilidad, la calidad de sus propuestas y la manera en que han abarcado todas las esferas de la vida pública cubana, no sólo del exilio sino en los intersticios menos sospechados del quehacer humano de la Cuba actual.

En los últimos años se ha visto un despertar del audiovisual que se realiza con tema cubano; en este resaltan dos maneras para dejar la memoria colectiva en el celuloide. La mayoría de ellas son resultado de coproducciones, la asociación de capital foráneo con personal técnico, actores y tema nacional, en ello destacan filmes como El rey de La Habana, Havana Blues (ambos de 2005) y el corto Monte Rouge (2004), material harto polémico en tanto sus realizadores, así como los actores, radican en la Isla y peligra su carrera profesional. Este corto ha causado furor, la gente lo pasa de mano en mano, de máquina a máquina y está disponible en Internet, pues pone sobre el tapete un tema tan candente como ironizar sobre la manera en que los represores espían al más común de los cubanos; resulta de fácil gancho para un público cada día más ávido de verse reflejado en términos artísticos, sin ambages, sin medias tintas.

Resaltan además los materiales presentados en las Muestras de Jóvenes Realizadores, exhibidos anualmente en un evento que pasa sin penas ni glorias, como si no conviniera promover otras manera de hacer cine y manejar temáticas. Estos realizadores conforman la vanguardia, la avanzada experimental y en la mayoría de los casos no se sienten deudores de sus maestros.
Anualmente de sus manos salen materiales de gran atrevimiento y valía, van por caminos cada vez menos comprometidos con el poder y son menos sumisos que sus antecesores, la trasgresión es su carta de triunfo. Todos ellos, sin ser miembros activos del movimiento opositor, son parte de esa dentellada a la fiera malherida que es la revolución cubana.

Cuando echamos un vistazo al quehacer cultural de la Isla, podemos apreciar que no todo es sumisión, cuestión de botas lamidas o por lamer, ni "voluntariado" feliz. Al leer ese maravilloso documento, aliciente para los movimientos opositores a las dictaduras contemporáneas, Cartas desde la prisión, del polaco Adam Michnik, encontramos esta confesión:

"Lo que vi después de mi liberación (debido a la Ley de Amnistía, Julio de 1984) excedió no sólo mis esperanzas sino aun mis sueños. Había decenas de excelentes periódicos y bellos libros, la seriedad del propósito junto con la disponibilidad de tomar riesgos. Fui a seminarios para trabajadores y estudiantes, leí nuevos diarios de alta calidad publicados en varias ciudades, los cuales circulaban en diversos círculos. Vi libros sin censura impresos por las casas de publicación clandestinas, libros de Popper, Kundera, Besancon, Aron, Orwell, Shestov, Solzhenitsyn y Havel, por no mencionar a los autores polacos. Vi pinturas y fotografías sin censura y nuevas películas mostradas en videocintas sin censura. Vi iglesias que servían como oasis de independencia espiritual y eran casa para los centros de ayuda a las víctimas de la represión".

La cultura cubana se diversifica en todas sus vertientes y desde dentro apunta a la unificación en esa diversidad: la idea de que un día se acaben el adentro y el afuera que nos ha dividido en este medio siglo de amarguras y supresiones. Mientras la masa de hormigas laboriosas traza y define su camino hacia la conquista de la libertad y asesta día a día una mordida al cuerpo agonizante del régimen.

No

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