Bestiario de la prensa oficialista cubana.

Camagüey, 1978. Licenciado en Comunicación Social, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.
Contacto: completocamaguey1@gmail.com
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A todo pulmón
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03/07/2008 6:00
Sí
02/07/2008 16:08
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Opinión
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Más allá de los errores y dianas del hombre y del político, el centenario de Salvador Allende resonó internacionalmente.
Salvador Allende llegó recientemente a su centenario. Muchos en Chile le rindieron la pleitesía debida al mártir, con énfasis en el oficialismo, que encabezó la presidenta socialista Michelle Bachelet.
A una personalidad que el escritor Eduardo Cobos llamó críptica, la muerte la cubrió con un manto de respeto, de ese estremecimiento silencioso que inspiran los actos supremos. El presidente Allende se suicidó el 11 de septiembre de 1973, mientras se desplegaba un brutal golpe de Estado en su contra.
La historia ostenta, sin duda, ademanes equívocos. Fue precisamente Allende, en su afán de reformar de raíz un país que no estaba preparado para ello, quien más ayudó a dividir la sociedad chilena y acercar el golpe. Pero también fue él, con su muerte y su ejemplo, el inspirador de los hombres que se opondrían por 17 años a la dictadura de Augusto Pinochet.
Para la izquierda chilena, la caída de Allende significó el fin de la utopía, la muerte del sueño de convertir Chile en el país que llegaría al socialismo por vía pacífica y democrática.
Apenas se titubea hoy en señalar que el masón, médico y político fue, sobre todo, un demócrata, un escuchador atento, incluso de aquel con quien discrepaba, como dijo recientemente a la prensa una de sus nietas. Se sostiene que antes del golpe, que se veía venir, iba a convocar un plebiscito, algo de lo que ya había hablado en los momentos más difíciles de sus mil días de gobierno.
Amplios consensos
Pero incluso el demócrata, que fue el aspecto que más se resaltó el 26 de junio pasado, no siempre acertó. En un artículo publicado en el diario El País, el ex presidente Ricardo Lagos recuerda que Allende era hijo de la institucionalidad chilena, "de una república con bases sólidas".
Y fue precisamente su actuación siempre en el marco de las "instituciones constitucionales", las que "defendió en su mérito y en su condición de instrumentos reguladores de su propia transformación".
Pero este mismo Allende —le reprocha Lagos— tuvo su "mayor debilidad política" en "no convencer a sus partidarios que el camino del cambio a través de la democracia sólo es posible consolidando mayorías basadas en amplios consensos".
Y tiene razón Lagos. Tal vez la única medida que logró total acatamiento en el Congreso fue la nacionalización del cobre, lo más relevante de un gobierno en cuyo transcurso las tensiones ascendieron a niveles psiquiátricos.
En declaraciones por el trigésimo aniversario del golpe de Estado, Carlos Altamirano, líder del Partido Socialista y famoso por sus "discursos incendiarios", afirmó que "lo máximo que soportaba Chile era un reformismo a lo Eduardo Frei Montalva".
El académico e historiador Cristián Gazmuri se adelantó —al menos en parte— a la propuesta de Lagos, y apunta que Allende no metió "en vereda" al sector mayoritario del Partido Socialista y a Carlos Altamirano, que estaban abiertamente "por la vía insurreccional". Para la época, esta vía significaba guerra civil.
Este meter en vereda —dice Gazmuri— era la "única posibilidad" de lograr un acuerdo verdadero con la Democracia Cristiana. "Si la Unidad Popular fracasó fue, quizá, principalmente por eso", subraya el profesor.
Si efectivamente "el presidente mártir" dejó un legado, Pinochet también dejó el suyo, distinto al de sus asesinatos, cárceles, torturas y desapariciones. Según Florencia E. Mallon, la mayoría de la izquierda "ha aceptado la privatización radical" de la economía y "las reformas del mercado libre como 'modernización'".
Esto empaña "la memoria de las aspiraciones chilenas de justicia social bajo Salvador Allende", precisa la autora.
A pesar de que en el extranjero apenas se divulgan los logros sociales de la democracia austral, aquí no se ha hecho poco a favor de aquellos que fueron el sentido de la vida de Allende.
La controversia y el hombre
Entre las numerosas discusiones que suscita la personalidad y vida política de Allende, una de las más sonadas se inició en el año 2000, cuando el catedrático chileno en Alemania, Víctor Farías, acusó de racista y antisemita al ex mandatario en el libro Salvador Allende: Antisemitismo y Eugenesia.
Aunque la acusación parece extrema luego de leída su tesis para optar al título de médico cirujano en 1933, hay sin duda espacios problemáticos en la disertación, sobre la cual Farías levanta sus cargos principales. Dichos espacios no pueden entenderse sino en el contexto lombrosiano que dominaba entonces y que el doctorando unas veces matiza, otras critica y otras parece seguir.
Existe un Allende, sin embargo, que está por encima de las tortuosidades políticas y que ha atrapado a más de un escritor. Para su hija Isabel, la diputada socialista, su padre "tenía un gran sentido del humor, y era un gran sibarita. Gozaba de la buena comida, del buen vino, de sus amigos. Era un seductor".
Su vanidad en el vestir, sus lecturas muy parciales de Marx, la ingenuidad que algunos le atribuyen (el vínculo demasiado estrecho con Castro podría ser una), la atracción que ejercían sobre él las mujeres y que una biografía evidentemente extralimitó, no alcanzan para completar a un hombre que vivió su mundo a todo pulmón.
Más acá o más allá de los errores y dianas del hombre y del político, el homenaje que se rindió al centenario del nacimiento de Salvador Allende, al demócrata y al socialista, resonó por casi todas las esquinas del planeta.
Sí
Salvador Allende
por
Lo que Víctor Farías, afirma en su libro Salvador Allende: Antisemitismo y Eugenesia en el que acusa de racista y antisemita al ex mandatario chileno, es extrictamente cierto y comprobado. Salvador Allende no era un demócrata y llevaba a Chile hacia "el mar de felicidad por el que navega Cuba" según palabras del Gorila Rojo en el Sula Magna de la Universidad de la Habana antes de ser electo presidente de Venezuela, algo que los venezolanos no tuvieron en cuenta al votar por él y miren los resultados. Q.E.P.D. y que Dios lo tenga donde deba estar.
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Bueno, ahora solo falta una escultura de las gafas de sol del General Pinochet en la Plaza, porque a él le debemos la crítica del allendismo, la deconstrucción del fidelismo y el triunfo de la democracia chilena actual.
Allende y Neruda son los ejemplos perfectos de los abismos de error y de crimen a que puede llegar el intelectual latinoamericano, y ambos deberían ser juzgados postumamente. Estos dos "héroes" se codeaban nada menos que con los terroristas De la Guardia, apañaron a los bandoleros que Fidel infiltró en Chile, e irresponsablemente provocaron una tragedia. Gracias a dios que esa tragedia le devolvió a los chilenos la democracia.
Pinochet se sacrificó, y aceptó el papel de Judas para estos falsos profetas, aceptó el escarnio del mundo y de la Historia. Allende recibe monumentos y reconocimientos, y Pinochet queda como el malo. ¡Así es la vida!
por
Me da mucha vergüenza este artículo. La proximidad de Allende con Castro no fue nada ingenua, sino muy orgánica.
La influencia de la Seguridad Cubana era en Chile apabullante, incluyendo la propia escolta de Allende, con el agente y asesino profesional Patricio de la Guardia a la cabeza (el mismo que dirigió la defensa de La Moneda).
No se me olvida que Allende llamó a Fidel Castro en la misma Plaza de la Revol "comandante de la esperanza latinoameicana". Eso, en 1971 0 72, cuando de la revolución sólo quedaban viejas ilusiones (ahora ni eso).
Allende veía al régimen castrista como el modelo a aplicar en Chile. Más que socialdemócrata, su socialismo era de raíz marxista como el del PSOE en esa época (y aún hoy en amplios sectores).
Sin aplaudir el golpe brutal de Pinochet ni su posterior dictadura, creo que los chilenos se libraron de una dictadura cantada al estilo castrista pero por otra vía (como hoy lo han hecho en Venezuela).
'Presidente mártir' le llama el autor a SA, para después afirmar que se suicidó. En ese caso, cabe mejor decir 'presidente suicida'.
Tarde o temprano sabremos toda la verdad, pero mientras yo me apunto a la hìpòtesis plausible de que lo mató Patricio de la guardia cuando Allende se disponía a capitular.
por
Allende era un pelele de los rusos y de Castro. La KGB le estuvo dando dinero desde los anhos 50 cuando empezaba a postularse para presidente (perdio unas cuantas veces hasta que gano en 1970). El tipo gano las elecciones con un 36 % de los votos y quiso imponerle el comunismo al otro 64 % de los chilenos a la fuerza.
ESO SI ES UN DEMOCRATA.
En 3 anhos de presidencia acabo con la economia, y para 1973 la inflacion era de mas de un 500 %.
Pues, ahora resulta que el era el bueno de la pelicula?
No jodan.
por
Que algunos no entiendan la trascendencia de Allende, del proceso social y politico que encabezó no solo Allende, sino la clase social eternamente excluida de Chile... ese 30% historico que representa a la izquierda, que representa a los pobres, que representa a aquellos que serán el motor de los cambios y el fin de las desigualdades... hacer entender a estos la figura y legado del pueblo chileno, personificado en Allende es querer alimentar cerdos con tortas...
visiten www.antiveroladoc.blogspot.com jazz y contrainformacion, desde san fernando, chile...
atte
Rodrigo Guerra
por
Vamos a aclarar que a quien el articulista debió hacerle el ditirambo, por salvar a Chile, a su democracia y lograr que hoy esa nación avance a la cabeza de América Latina, es a Augusto Pinochet. Él es el héroe. Da asco este ensayo que parece escrito por Lázaro Barredo Medina y que es propio de la letrina del Granma.
por
Salvador Allende tuvo, al menos, 40 años de vida republicana. Fue ministro, senador y accedió al poder por las elecciones y desde allí quiso emprender transformaciones que eran apoyadas por una parte considerable de los chilenos (los programas electorales de la UP de Allende y de la democracia cristiana, eran similares).
Para quienes en esta pagina de comentarios ensucian el nombre de Allende, lean más de su historia y aprenderán a respetar a quien murió siendo Presidente Constitucional de Chile.
Quienes odian la tiranía de Cuba, hacen mal en no saber diferenciar y apreciar en su justa medida a una figura como Allende. Pueden juzgarlo por su amistad con Castro pero no dudar de su talante que hoy es reconocido en el mundo entero.
En el Gobierno de Allende hubo libertad de prensa, de asociación, reunión, no hubo tribunales especiales, ni persecuciones políticas, elecciones libres y todo eso constituye la medula de la democracia y por ello allende es recordado como lo que fue: un demócrata.
por
Cito el comentario de Ivan Pérez:
"En el Gobierno de Allende hubo libertad de prensa, de asociación, reunión, no hubo tribunales especiales, ni persecuciones políticas, elecciones libres y todo eso constituye la medula de la democracia y por ello Allende es recordado como lo que fue: un demócrata."
Cualquiera que haya observado el proceso cubano, sabe de sobra que era cuestión de tiempo antes que Chile tomara el mismo rumbo, y además, el señor Pérez olvida que en Cuba faltaban esos mismos derechos que, según él, fueron respetados en el Chile de Allende: entonces, ¿no es aún más hipócrita y culpable la prédica de un sistema que no deseamos ni por asomo para nosotros mismos? Es el caso de Neruda, que conociendo de sobra a los Fernández Retamar, y a Guillén el "malo", y a los matones De la Guardia, y habiendo sido amigo de Batista en los años 40, se calló, y no denunció el fidelismo de Allende y lo hizo pasar por esperanza, por democracia. Si eso no es un crimen y una canallada, ¿entonces qué es?
Precisamente, el genio de Pinochet consistió en advertirlo a tiempo y reconocer que sin derrocar al presidente electo y exterminar a los comunistas no había solución posible, (por cierto Hitler fue electo democráticamente, y Fidel Castro también, durante más de 50 años!!!, y Chávez, tres veces!!).
Pero nada de eso es importante, si vamos a ver, y nada de eso merita una estatua en la Plaza: por lo que Augusto Pinochet merece una estatua es porque, sabiendo que sería condenado por la opinión pública, por la posteridad, por los amigos poetas del hipócrita de Neruda, por los músicos y los trovadores, por los novelistas y las vedettes, por niños y viejos, por socialdemócratas y arribistas, por damas y cabelleros, SE ARRIESGÓ, y se jugó la posteridad, el buen nombre, cosa que los socialistas no han hecho jamás, pues la Historia los absuelve, ya que son ellos quienes la ESCRIBEN...
Por eso yo rindo homenaje a su vilipendiada memoria: ¿dónce está la estatua de Pinochet, donde está la playera con su cara? ¿De qué se quejan los allendistas, si al final, ganaron arrolladoramente y vendieron al mundo su versión tergiversada de los hechos?
por
Vayan a Wikipedia, busquen "11 de septiembre, 1973", y "Salvador Allende", comprobarán que el golpe, según la versión canonizada, fue un trabajo de la CIA!!!
NI una mención a los cubanos, ni una palabra de la ingerencia cubana, de Patricio de la Guardia, nada!
Entonces, los que se las dan de antimperialistas son los que echan mano de los gringos para resolver sus cuentos, sus historias, porque NO son capaces de admitir que haya sido un chileno, un grupo de oficiales chilenos, quienes tuviesen los pantalones de echar a patadas a Allende!!!
Lean las entrevistas de Pinochet donde afirma, que de quienes más se cuidó fue precisamente de la CIA y de los americanos, pues conociéndolos, sabía que NO PODIA CONTAR CON ELLOS!!!!
por
Pinochet fue el héroe que asesino a su amigo, el General Prat, fue el héroes que se embolso más de cien millones de dólares. Menuda manera de ser héroe.
Los que llaman pelele a Allende se olvida que según lo que el mismo Castro ha dicho y se sabe, desconoció los consejos del dictador cubano para cambiar la senda de su proceso. Allende estaba mucho mas cerca del Partido Comunista de Chile, que en aquel entonces no era bien visto por La Habana, pues lo consideraban "reformista" por su política de rechazo a la lucha armada.
Se puede criticar a Allende por su apego a su amistad con Castro, pero me pregunto cuando de los que aquí leen y escriben, en aquel momento de 1973, eran revolucionarios, fidelistas, cederistas y eran militantes de la UJC y esas cosas.
Y hoy critican con la mirada de este nuevo siglo, lo que un día aplaudieron y enlodan la memoria de una figura como Allende y ensalzan a un dictador despreciable, que ni siquiera fue capaz de aceptar su responsabilidad. Allende pago con su vida su compromiso y sus errores y eso más alla de cualquier diferencia que se tenga, es destacable y meritorio.
Es curioso que critiquen a un Dictador y a otro no, si eso es ser democrata, lo siento. Yo, entonces, no lo soy.
por
Seguimos con los teoricos y las teorias de lo que queria Allende para Chile, seguimos con lo peligroso de su amistad con Fidel Castro y El Che Guevara, seguimos restandole valor a su Gobierno y a su vida, sin darnos cuenta de que el hombre de carne y hueso, queria para Chile un pais justo, sin hambre, miseria y explotacion de la mayoria de sus hijos, queria un pais donde las riquezas pertenecieran a Chile no a las transnacionales y sobre todo queria un pais con dignidad, libertad y respeto hacia los desposeidos, todo lo demas es demogogia y politiqueria como la que estan haciendo los socialdemocratas en Chile. Pinoche sigue vivo y deshonrando la memoria de Allende y la de los de hombres que murieron por sus ideas para desgracia de Chile y su pueblo.
por
Eres tú quien criticas a un dictador y no a otro: es más, ni se te ocurre, ni te pasa por la mente que Allende/Neruda fueron mucho más antidemócratas que Pinochet. El chip en tu disco duro no admite esa información, a pesar de conocer las odas a Stalin, de los textos sobre eutanasia, del "Saludo a Batista". Allende murió en el cuerpo, pero Pinochet murió para la historia, que es peor, pereció para siempre, y Allende sigue vivo en opiniones como la tuya.
Los Allendes, que según tú se distanciaron de Fidel, sirvieron en su cuerpo diplomático, dieron batalla por la dictadura, se exiliaron en Cuba, fueron los lacayos de Fidel: ¿por qué no pides que un tribunal los juzgue, eso no cuenta?
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por Vamos a estar aquí (Usuario no autenticado) 03/07/2008 16:40
Por esta vía, cuando Fidel Castro cumpla cien años, este articulista lo propondrá al Vaticano, como un nuevo santito. Salvador Allende hundió a Chile. Buena prenda.