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DEMOCRACYDIGEST: “Is North Korea liberalizing?”

U.S. President Barack Obama will make a keynote speech on North Korea policy when he visits South Korea in two weeks and, according to reports, take a ‘pilgrimage’ to the demilitarized zone, or DMZ.
The White House announcement came a scuffles broke out in the UN Human Rights Council today after a North Korean diplomat violently objected to a critical report by Marzuki Darusman, the UN’s rapporteur on human rights. The report states that the human rights situation in North Korea has “continued to deteriorate” between September 2011 to January 2012.
Darusman expressed hope that the “new leadership in the Democratic People’s Republic of Korea will use the recent succession as an opportunity to engage with the international community and to secure global confidence.”
“The current transition may be a window of opportunity for the country to adopt a reform process and address all questions and concerns in relation to human rights,” he said.

 

GASPARELLUGAREÑO: “(Desde el estudio de Viera) Sesenta años de dictadura”

Se cumplen este 10 de marzo de 2012. Yo tenía siete años de edad cuando allá, en el barrio —marginal—de mi infancia mi mamá me dio la orden de salir a la acera y gritar “¡Viva Batista!”. Así lo hice, sin saber por qué. “Hay que estar al día”, me explicó mi mamá luego. Recuerdo que un tiempo después leí en la revista Bohemia algunos reportajes que llamaban a Fulgencio Batista y sus acólitos “marzistas”; qué cábala.
A Batista, buena parte de lo que siete años después sería un pueblo trabajador, entusiasta, revolucionario y miliciano, le decía, con cariño, el Indio y lo preveía con el lema “Ese es el hombre”. Por aquellos años ya había llegado la televisión al barrio—Emelina, la dueña del único aparato que había cobraba dos centavos por tanda. Vi a Batista por televisión entonces y luego. Muchas veces. El otrora sargento taquígrafo, bien recuerdo, gustaba vestirse con traje de dril 100. Dicen los que saben que aquel dictador Fulgencio Batista y Zaldívar mantuvo la economía cubana enhiesta, pero le dio mucho poder a los militares y cometió otras venalidades.
Todavía no he encontrado quien me aclare, al ciento por ciento, si la condición de asesinos de Batista y su clan hubiera aflorado si el otro, el “marxista”, no lo hubiera emplazado mediante el asalto al Cuartel y Moncada y lo que siguió.

 

EDUARDODELLLANO: “Oficialista II”

El rasero de los poseídos para juzgar a los artistas cubanos es si conocen a las Damas de Blanco y han hecho algo al respecto. Yo sé quiénes son, he opinado y opino que deben tener derecho a manifestarse libremente –ellas y cualquier otro opositor- e incluso a que sus ideas y demandas tengan adecuado reflejo en los medios masivos. Dicho eso, aclaro que me parece una soberana tontería medirnos así. Nadie dejó de oír rock cuando los miembros del IRA murieron tras su huelga de hambre, en tiempos de la Thatcher; nadie dejó de ver cine de Hollywood cuando sólo un puñado de actores y directores denunció la guerra de Irak.

 

ELNUEVOHERALD: “El ejercicio estéril de ignorar el debate”, por Alejandro Armengol

Los cubanos nos hemos destacado en agregar una nueva parcela al ejercicio estéril de ignorar el debate mediante el expediente fácil de ignorar los valores ajenos. Aquí y en la isla nos creemos dueños de la verdad absoluta. Practicamos el rechazo mutuo, como si sólo supiéramos mirarnos al espejo y vanagloriarnos.

 

DILENTANTESINCAUSA: “Kafka, Karel Gott y los fantasmas del siglo”, por Roberto Madrigal

El periodista polaco Marius Szczygiel, nacido en 1966, se ha lanzado a investigar la elusiva identidad checa, en un texto inclasificable que combina la investigación periodística, con la ficción, el chisme colectivo y las anotaciones históricas. Un texto ameno, desconsolador y conmovedor, que obliga a leer entre líneas para extraer conclusiones imprecisas.

 

ELNUEVOHERALD: “Mismo Putin, nuevas aguas”, por Jorge Ferrer

Como tantos occidentales que han visitado Rusia, Alexander von Humboldt no lo tuvo fácil cuando viajó allá en 1829. Nicolás I asignó un funcionario que velara por la buena marcha de la expedición del célebre naturalista. Pero el sabio y su involuntario cicerone no se entendían. Cuando el primero arrancaba hierbas de las márgenes de un río y pedía al segundo hundir los pies en el agua y alcanzarle una porción de cieno, el ruso creía que buscaba humillarlo. El alemán buscaba comparar los brotes que crecían en tierra firme y los que lo hacían bajo el agua. Pero el ruso –se lo contó a Alexander Herzen–, se hacía el sordo. Humboldt se desesperaba y ello solo servía para que su ayudante se afianzara en la idea de que el despótico occidental buscaba algo más que comparar hierbajos. Era otro el déspota al que servía, pero una equívoca idea del orgullo y una peor noción de la libertad le impedían cobrar conciencia de que le estaba negando un servicio a la ciencia, a su país.

 

CIPE: “20 Empowered #Women that You Should Be Following on Twiter”, por Sarah Gerrity (Inglés)

Men are from Mars, women are from Venus – we’ve all heard that before.  It’s no secret that the men and women are treated differently, but when it comes down to the heart of the matter, women are just as capable of success, if not more so, than their galactic counterparts.
With International Women’s Day fast approaching, CIPE is highlighting ways to help the movement for women’s empowerment. CIPE’s programs approach women’s empowerment through institutional reform, economic and political empowerment, and working with partner organizations to look beyond financial assistance – by helping women build leadership and business skills, CIPE focuses on preparing women for participation, whether they’re running a business, advocating legislative reforms, or simply making the world a better place for taking care of their families.
While women everywhere may not have the political voice or the economic and educational opportunities they need to strengthen their societies , women all over the world who do have those capabilities are working to change this. The centuries-old struggle for women’s empowerment continues.
Enter social media.  Aside from providing a vehicle for communication more accessible than their founders could have ever imagined, Facebook and Twitter have created fast-track modems for democratic reform and social entrepreneurship.  Twitter itself levels anyone who participates: powerful heads of states are meant to be just as visible as the blogger next door.  And, let’s be honest – Twitter is the fastest news source out there.

 

GENERACIÓNY: “Con clítoris y con derechos”, por Yoani Sánchez

A veces con buenas intenciones –otras con no tan buenas- alguien intenta acallar mis quejas sobre el machismo en mi país diciéndome: “Las cubanas no la pasan tan mal… peor están quienes habitan en algunas naciones africanas donde las someten a la ablación”. El golpe argumental es bajo, me duele en la ingle, me deja conectada al grito de una adolescente indefensa, mutilada y entregada por su propia familia a ese suplicio. Pero los derechos de las mujeres no deben reducirse solamente a poder mantener la integridad física y a defender su capacidad biológica para experimentar placer. El clítoris no es lo único que podemos perder, hay una larga lista de posibilidades sociales, económicas y políticas que también nos son arrebatadas.
Como vivo en una país donde los caminos de la protesta cívica han sido cortados y satanizados, me atrevo a intentar en este blog un listado de los atropellos que aún subsisten en Cuba contra las féminas:
- No nos permiten fundar nuestras propias organizaciones femeninas, con las que podamos unirnos y representarnos a nosotras mismas. Grupos que no sean poleas de transmisión del gobierno hacia las ciudadanas, como tristemente ocurre con la Federación de Mujeres Cubanas.
- Cuando se habla de mujeres en los estamentos políticos, se percibe claramente que éstas no tienen un poder real de decisión sino que están allí para cumplir con cuotas o asignaciones de género.
- El ícono de la FMC –la única organización de este tipo permitida por ley- exhibe una figura con un fusil al hombro, en clara alusión a la madre como soldado, a la hembra como pieza del conflicto bélico que se cuece más arriba.
- La ausencia en la prensa nacional de un reporte  de la violencia doméstica no elimina su presencia real. Callar no sirve para detener el golpe del agresor. En las páginas de nuestros periódicos deben estar también esas historias de maltrato, porque si no ¿cómo vamos a comprender que tenemos un serio problema de agresiones silenciadas entre las paredes de tantos hogares?
- ¿Dónde va una esposa cuándo es golpeada por su marido? ¿Por qué no hay refugios o no se publica en los medios de prensa la ubicación de estos lugares de amparo para las mujeres maltratadas?
- Comprar pañales desechables es casi un lujo en esta sociedad, donde la mayoría de las recién paridas todavía tienen que emplear buena parte de su tiempo en el lavado manual de la ropa de su bebé. Toda emancipación necesita una infraestructura material de la libertad, de lo contrario se quedará sólo en las consignas y los lemas.

 

LANZARLAFLECHABIENLEJOS: “Un personaje llamado Vladimir”, por Rosa Ileana Boudet

Un reportaje acerca de las docenas de imitadores de Lenin que se retratan para los turistas en la  Plaza Roja de Moscú por unos dólares -cien rublos- dice la crónica del LA Times,  me trae recuerdos de las dos o tres ocasiones en que las que vi a Lenin-personaje en obras teatrales de la era soviética. Si en los años treinta, según Anatoli Smaliansky, su imagen aludía al terror y al bolchevismo, después de Stalin,  según nos traducían, el personaje, que no la estatua, servía a los dramaturgos para explicar por qué el país había sido sumido en la catástrofe. Lenin  se adaptó a muchas circunstancias y los   dramaturgos se lo apropiaban. Según la crítica, el mejor en lograrlo fue  Mijail Shatrov con Caballos azules en la hierba roja, que vi representar en los ochenta con  Oleg Yankovsky. En esos  tiempos  el teatro era una ceremonia dentro y fuera del recinto y el público lo amaba tanto y los actores rusos son tan buenos que la peor representación me interesaba, a pesar  de que  Vidas Siliunas, un hispanista muy reconocido que amó las puestas lorquianas de Berta Martínez,  me dijo una vez, en broma,  si algún agente de la CIA programaba mis visitas al teatro.

 

CAFÉFUERTE: “Se fuga un peligroso prisionero que fue indultado por Raúl Castro”, por Calixto R. Martínez Arias

Yoel González Vargas, uno de los beneficiados con el reciente indulto otorgado por el gobernante Raúl Castro, escapó del centro policial donde permanecía retenido como sospechoso de nuevos delitos.
González Vargas, considerado por las autoridades como altamente peligroso, "se dio a la fuga en la madrugada del pasado 28 de febrero del Centro de Retención para Deportados de la Policía Nacional Revolucionaria" (PNR), ubicado en las cercanías del Zoológico Nacional, informó un oficial que labora en este centro.
El oficial, que prefirió no revelar su identidad por temor a represalias, explicó que el prófugo "al parecer recibió ayuda de alguien desde la parte exterior y escapó llevándose una pistola y dejando los guardias de turno encerrados en la enfermería".
Según la fuente, González Vargas "se encontraba detenido por una acusación de una supuesta violación. Además estaba implicado en asaltos a transportistas  privados".

 

PARQUEDELAJEDREZ: “¡De nuevo minería!”, por Odette Alonso

Ayer concluyó la edición XXXIII de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, la más antigua del país y la más representativa de la Universidad Nacional y de la ciudad de México. Por sexto año consecutivo, tuve el gusto de organizar el ciclo Escritoras latinoamericanas en Minería, así como un par de actividades más: la presentación de la Antología de la poesía cubana del exilio (Valencia, Aduana Vieja, 2011), en la que me acompañaron Ernesto Olivera, Ena Columbié y Ernesto Fundora, y un homenaje a la vida y a la obra de Eliseo Alberto, en el cual Minerva Salado, Ernesto Fundora y Carlos Olivares Baró compartieron sus recuerdos y vivencias junto a nuestro siempre querido y presente Lichi.
Mis admiradas colegas y amigas en el ciclo de escritoras, a quienes les agradezco la gentileza de haber aceptado compartir su obra con el público mexicano, fueron las dominicanas Marianela Medrano y Zaida Corniel, la hondureña Patricia Toledo, la colombiana Natalia Aristizabal Betancur, las cubanas Ena Columbié y Minerva Salado, y las mexicanas Reyna Barrera, Livier Fernández Topete, Elena Madrigal, María Elena Olivera Córdova, Leticia Romero Chumacero y Aura Sabina.
Fue un placer, además, haber sido invitada por Mónica González Velázquez para presentar su antología Poesía sin fronteras. Poetas latinos en N.Y. (México, micielo ediciones, 2012) al lado de mi querida Angélica Santa Olaya y de las poetas incluidas: Yrene Santos, Juana M. Ramos, Margarita Drago, Natalia Aristizabal y Elizabeth Torres. Y fue una alegría muy especial que mis editores Héctor Alvarado y Livier Fernández Topete vinieran desde Monterrey para bautizar juntos —el domingo a mediodía, cual corresponde a celebraciones de tal naturaleza— mi nuevo, cuidado y bellísimo libro de poemas Víspera del fuego (Monterrey, Ediciones Intempestivas, 2011).

 

HABANERASOY: “Hasta luego, primo Alberto”, por Uva de Aragón

La primera vez que visité Madrid en 1950 con mis padres y hermana Lucía, fuimos a casa de Alberto Insúa, hermano de mi abuela materna.  No creo que a mis seis años supiera entonces que era un escritor famoso. Pero siempre recordé que me regaló una moneda, y que jugamos con su nieto Alberto. Muchos años después, en los ochenta, cuando viajaba a la capital española, mi madre me pidió que visitara a su prima Sara. Pasamos una tarde encantadora con ella y su esposo Mariano Sánchez de Palacios, escritor y crítico de música.  Nos   mostraron con orgullo, elegantemente enmarcada y colocada en lugar destacado, la foto del único hijo, Alberto, aquel niño con que había jugado tres décadas antes, ya un hombre joven, muy guapo. Al despedirnos, Don Mariano me obsequió un abridor de plata, que he usado a menudo todos estos años. No entendí hasta mucho tiempo después el significado de aquel gesto. Era un hombre mayor que se iba desprendiendo de sus cosas para perdurar en el recuerdo de los demás.
No fue hasta los años noventa que volví a hacer contacto con mi primo Alberto Sánchez Álvarez-Insúa. En mis viajes a Madrid vi una vez más a su madre, ya viejecita; conocí a su esposa Marién, sus hijos Sara y Alberto, cené en su casa y descubrimos cuántas cosas teníamos en común. Alberto era un intelectual, humanista, crítico literario, coleccionista de las muchas   publicaciones en que colaboraron nuestros respectivos abuelos, Alberto Insúa  y Alfonso Hernández-Catá, que eran cuñados. Alberto y yo compartíamos un marcado interés en la historia familiar, incluyendo la trayectoria de nuestro   bisabuelo común, Waldo A. Insúa, también escritor. En 1996 cuando presenté en Madrid y Salamanca mi libro sobre Hernández-Catá, Alberto me acompañó en ambas ciudades, y descubrimos que él y mi hermana Lucía –que también viajó a España conmigo en esa ocasión– habían nacido el mismo día del mismo año, 22 de julio de 1942.

 

NEOCLUBPRESS: “José Lorenzo Fuentes o la expansión de la conciencia”, por Armando Añel

La contagiosa serenidad, y la elegancia, de José Lorenzo Fuentes, constituyen una escuela, y su literatura no necesita presentación. Autor de varios clásicos de la cuentística cubana, escritor de múltiples intereses, ha publicado, entre otros libros, Después de la gaviota, El hombre verde, Brígida pudo soñar y Meditación. Su última entrega, Las vidas de Arelys, novela que se lee de un tirón, confirma otra vez que estamos en presencia de uno de los escritores más relevantes de Cuba y su exilio.
La siguiente entrevista, que José Lorenzo Fuentes tuvo la gentileza de concedernos, gira precisamente en torno a sus múltiples intereses y la excelencia de su escritura.
Armando Añel. Permítame hacerle directamente la pregunta que una vez formulé en una reseña sobre sus relatos: ¿Cuál es la función de la buena literatura, si la hubiera? ¿Enternecer? ¿Entretener? ¿Enseñar? ¿Una mezcla de todo ello?
José Lorenzo Fuentes. Responder a la pregunta de por qué una obra literaria no envejece, por qué sigue apasionando a los lectores con el paso de los años, es una tarea difícil, a la que William Somerset Maugham no pudo encontrarle una explicación convincente en su libro “Diez novelas y sus autores”, publicado en 1954.
A pedido del editor de la revista Redbook, Somerset Maugham hizo una lista de las que para él eran las diez mejores novelas del mundo. Más tarde un editor norteamericano le sugirió la idea de reeditar esas diez novelas en una forma abreviada, con un prefacio que él debía escribir. Entonces cayó en la cuenta que no era desafortunada la idea de relatar sucintamente la trama de cada una de esas novelas, prescindiendo de aquellos pasajes que el tiempo ha despojado de su valor. Al escribir el prefacio del libro, Somerset Maugham se explayó en describir todas las variantes del arte de novelar, pero insistió en su idea fundamental: la novela no tiene como fin instruir sino agradar, entretener. Por esa razón incluyó en su libro “Orgullo y prejuicio”, la encantadora novela de Jane Austen, porque ningún lector, cautivado por el interés que provocaba su lectura, podía saltarse alguna de sus páginas. En cambio, desestimó a “En busca del tiempo perdido”, la fastuosa novela de Marcel Proust, de gran perfección formal, porque a menudo se tornaba aburrida.

 

LIBROSDELCREPÚSCULO: “Teosofista de Kansas”, por Rafael Rojas

Como su amigo Ernest, F. Scott Fitzgerald odiaba a Waldo Frank desde los años de París. Frank representaba todo lo que Fitzgerald odiaba de ese Manhattan de izquierda, patriótico y, a la vez cosmopolita, de judíos y marxistas. Fitzgerald y Hemingway desaprobaban con razón las primeras novelas de Frank, pero también despreciaban ensayos suyos como los de Our America o aquellos en los que el escritor newyorkino mostraba interés por los místicos del exilio ruso, Gurdjieff y Uspenski.
En su "Note on My Generation" (1926), escrito por Fitzgerald en París, no sólo excluía a Frank de la "generación perdida", como haría en otros textos autobiográficos -por ejemplo, en "My Generation" (1940)- sino que lo impugnaba directamente. Sostenía Fitzgerald que los estilos y estéticas más vanguardistas eran inasimilables por aquellos escritores que, aunque poseyeran ideologías de izquierda, no podían librarse de prosas y pensamientos simples como los de Frank:

 

CUADERNODECUBA: “La puerta y el portero”, por Alejandro Armengol

Hay un error fundamental, una mala intención además ―y quizá esto segundo sea lo que realmente cuente― en limitar la celebración de los 40 años de la revista Criterios a la exclusión de entrada a tres personas. El hecho en sí es lamentable. La condena válida. Pero centrarse en lo ocurrido en la puerta aparta la discusión o el análisis de lo realmente importante: el debate que se celebró en el interior. El resto es rebajar a los panelistas, y al director de la revista y organizador del evento, al papel de porteros. Nada malo hay en ser portero, salvo que nadie acude al simple hecho de verlo abrir y cerrar una puerta a diario. El portero carece de poder de convocatoria; la puerta, o mejor dicho lo que hay detrás de la puerta, sí.
En la Cuba actual, y en especial si se trata de un evento cultural, vale la pena destacar lo que ocurre tras la puerta por una sencilla razón. Porque si seguimos limitándonos a ver solo el rol que desempeñan los organismos represivos en imponer restricciones a una labor cultural ―si continuamos enfatizando lo que se calla, si una y otra vez apostamos a lo que no ocurre―se termina dando la impresión de regodearse en lo oscuro, bajo el amparo de defender a las víctimas, reclamar el abrir la puerta para tres. Citar la cifra ―al menos tres, quizá fueron más― no rebaja la condena del hecho, sino que simplemente fija parámetros. Igual de condenable sería la exclusión solo de uno
Por otra parte, los más de cincuenta años de régimen totalitario en Cuba son también la historia de las exclusiones y las puertas cerradas. Desde el portero de restaurante que entendía que su función era cerrar la entrada hasta la codiciada invitación para ver el estreno de una película extranjera en la Cinemateca de Cuba. Así que el no dejar pasar ha sido la norma durante décadas. Ello no justifica cualquier política de cierre, sino sitúa la circunstancia bajo la cual se define cualquier actividad en la isla.
Lo que hace particularmente notable ese abre y cierra es su carácter político. La política de la exclusión y pertenencia existe en otras partes sin que de inmediato se produzcan protestas. Es más, este criterio político que acompaña al cargo de portero ―y lo define, con razón o sin ella― en miembro de un cuerpo represivo es también lo que convierte en codiciada la entrada. Ese público que llena cualquier sala en la isla ―ya sea por compulsión, interés o curiosidad―se vuelve esquivo a la vez que llega al exilio, desaparece, se pierde en las autopistas y supermercados.