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NEOCLUBPRESS: “Cuba, España y José Martí”, por Gastón Baquero
Conocí muy de cerca a una generación de españoles que conservaba todavía un cierto rencor al hablar de la Independencia cubana y del motor ideológico postrero de aquel hecho: José Martí.
Dependía del grado de educación de cada persona, así como de la cercanía familiar con los hechos, el tono de las reacciones. Estaban todavía tan vivos los recuerdos, los prejuicios, los duelos familiares, las ruinas económicas, que los cubanos comprendíamos ciertas expresiones desdeñosas y ciertas imágenes molestas sobre el cubano en general, sobre las cubanas y sobre la República. Estaba muy arraigada una interpretación de la Historia que podía sintetizarse así:
“La Isla de Cuba era una provincia nuestra que estaba muy bien gobernada y en la que nos gastábamos más de lo que sacábamos de ella. Pero un día los cubanos, por ingratitud, quisieron separarse de nosotros para convertirse en colonia yankee”.
Esta visión reinaba en muchos corazones y en numerosos labios. De Martí, a quien oí llamar más de una vez Martín, lo más fino que se decía era: “Ése fue el que nos quitó las colonias”.
HAVANATIMES: “Estado del Shock en la Cuba de hoy”, por Erasmo Calzadilla
En su libro La Doctrina del Shock, cuenta Naomi Klein* que a mediados del siglo pasado la CIA financió investigaciones psicológicas encaminadas a desestructurar e infantilizar la mente de un ser humano aplicando electroshocks, drogas, asilamiento sensorial, repetición de señales monótonas y otras técnicas de dudosa ética.
El ejército de los EEUU practica hoy estos procedimientos sobre prisioneros poco locuaces, en Guantánamo y otras bases militares, pero Klein denuncia que también se han implementado sobre grandes masas de individuos con el objetivo de perturbarlas, infantilizarlas y bloquear su resistencia al avance de lo privado sobre lo público; a eso le llama Capitalismo del Shock.
Leyendo su convincente texto me ha nacido una duda ¿No habremos sido los cubanos víctimas de una conspiración semejante?
Mucha gente piensa que la muy recurrente escasez de al menos uno de los productos de la canasta básica no es casual sino premeditado, con la intención de mantener a la gente “entretenida.” Hasta ayer eso para mí era una exageración; hoy tengo la cabeza mala.
Por los cuentos que andan por ahí parece que al menos en Villamarista estaban al tanto de las investigadores financiados por la CIA, sobre todo el aislamiento, los cambios de temperatura y el confundir el día con la noche (los cuentos nunca mencionan electroshocks). Pero si eran conocidos en la cárcel política ¿Por qué no en el departamento ideológico del Comité Central?
¿Acaso es casual el aislamiento mediático masivo? ¿Fue casual el alargamiento del periodo infantil (bautizado como síndrome del pichón) mediante la subvención y el control total por parte del Estado de todo lo subvencionable y controlable? ¿Es casual el bombardeo indiscriminado de imágenes repetitivas con contenido “Revolucionario”?
ESPNDEPORTES: “Cuba: cuna de grandes campeones”, por Miguel Ángel Cebreros (Boxeo profesional)
La escuela cubana de boxeo es una de las mejores del planeta ya que cuenta con una cantera inagotable de talento.
La ventaja en recorrido, edad y talento que presentan sus boxeadores ha demostrado calidad internacional y por eso, en todos los torneos aficionados del mundo, siempre fungen como el equipo favorito a vencer.
El régimen comunista de Cuba es una barrera para que el talento de los peleadores de país caribeño pueda ingresar al pugilismo rentado ya que desde niños se les entrena para sólo representar a la isla a nivel aficionado. Bajo esta filosofía, los programas de boxeo tienen todo el apoyo del gobierno, pero cuando el talento quiere volar a probar suerte en otros escenarios extranjeros, se les cortan las alas.
Son muchos los cubanos, que a través de los años, han brillado como profesionales fuera de esta isla caribeña. Pero para haber podido lograr este destaque fuera de Cuba, los boxeadores han tenido que desertar de torneos que se llevan a cabo fuera de su país o fugándose de su patria como si fueran delincuentes. Todo por el afán de buscar un mejor medio de vida para ellos y para su familia.
UNIVISIÓN: “Los cubanos abusan del viagra pese a control médico” (AFP)
Los cubanos abusan del Viagra para aumentar su potencia sexual, pese a que muchos no lo necesitan y a que su venta está controlada en la isla, dijeron este martes a la AFP expertos que participan en un congreso de sexología.
"Llegan a la consulta pacientes que incluso tienen contraindicado el Viagra, pues padecen de cardiopatías isquémicas, y que lo compran en la calle (en el mercado negro) y lo toman", explicó el sexólogo cubano Generoso Torres.
"A uno le dije: no te doy la receta médica, porque te vas a morir", añadió Torres, quien abordó el consumo del sildenafil -nombre genérico del Viagra- en el tratamiento de la disfunción eréctil en el VI Congreso Cubano de Educación, Orientación y Terapia Sexual, que se desarrolla esta semana en la capital.
Sobre el "uso y abuso del sildenafil" también alertó la sexóloga cubana Haydée Wong, quien destacó que tiene pacientes que "vienen a la consulta no solamente para la obtención de la rigidez (del pene), sino para potenciarla".
EBETANIA: “Asedios al texto literario, de María Elena Blanco”
En este excelente tomo de ensayos, la autora pone de relieve con notable rigor académico interesantes aspectos de la obra de autores capitales de las letras latinoamericanas e hispánicas, en un espectro que abarca desde el Siglo de Oro, pasando por el Modernismo, hasta nuestro fin de siglo. Su amplio bagaje teórico integra contribuciones de la lingüística, la filosofía y el psicoanálisis en un enfoque centrado en la explicación del texto para elucidar sus claves significantes y su campo intertextual.
Desde las páginas de estos textos, la autora de los poemarios Alquímica memoria y Mitologuías (Betania, 2001) impresiona una vez más por su sensibilidad literaria y la tersa elegancia de su estilo.
ELNORTEDECASTILLA: “Vargas Llosa y Cuba”, por Inocencio Arias
En sus enjundiosos artículos y en sus declaraciones, Vargas Llosa ha criticado el régimen de Fidel Castro y denunciado la permisividad de que aún goza en abundantes sectores occidentales democráticos. Esta semana tenemos otro doloroso ejemplo de la endeble situación de los derechos humanos en Cuba. Un disidente político, encarcelado por participar en una manifestación que criticaba la cerrazón del régimen, ha muerto en huelga de hambre. En el año 2012. Las autoridades de La Habana desplegarán la cantinela habitual: Wilman Villar no era luchador por la libertad, ni siquiera un disidente político, sino un 'elemento perturbador' que quería crear problemas a la estabilidad cubana; tal vez puede que añadan 'al servicio de una potencia extranjera', de aquellos que han impuesto un 'bloqueo criminal a Cuba', etcétera. Es un disco rayado y vergonzoso. Cuba no padece ningún bloqueo; es increíble que alguien de fuera de la isla pueda comulgar aún con esa pamema Cuba está 'embargada' por su poderoso vecino del norte (que, por cierto, le vende muchos productos) pero no 'bloqueada'; si lo estuviera, nadie podría entrar ni comerciar con Cuba, y España y muchos países lo hacen. Una persona puede ser amante de la libertad, querer para su país una apertura después de varias décadas de gobierno autoritario y no ser una perturbación para la sociedad ni estar al servicio del extranjero. Solo al servicio de la libertad en su país.
TUMIAMIBLOG: “La memorable desmemoria de Ela Calvo”, por Ernesto González
El sitio queda por la Plaza Vieja (remozadamente nueva), y está repleto de cubanos y extranjeros. Llegamos cuando el espectáculo iba por la mitad, es parte del proyecto Tradicionales de los 50 con el Conjunto Roberto Faz y voces setentonas que suenan como acabadas de estrenar.
Nos envían a una especie de ático (o BBcoa cubana), donde tampoco quedan mesas, y al instante nos llama la atención una voz que canta abajo.
Es Ela Calvo, ochentona, desgranando un bolero con idéntica fuerza a la que desplegaba tres décadas atrás en el Patio del Habana Libre (y quién sabe en cuántos patios más), y con la cual nos volcó los tragos a mi acompañante y a mí durante una de esas noches habaneras descargosas.
No recuerdo bien con quién estaba, creo que era un gran amigo ya fallecido, pero hubiera podido ser algún amante reciente, uno permanente o alguno ocasional. No importa. Algo nos vio aquella Ela, que la atrajo hasta nuestra mesa de dos a cantarnos y a agacharse hasta estar perfectamente a nuestro alcance, a decirnos la letra de cualquiera de esas canciones que hacía suyas.
Y parte de esa fuerza cantadora nos viró los vasos de tom o roncolen, tragos de moda que mi acompañante y yo habíamos relegado para inclinarnos hacia una Ela visitadora. El gesto de la intérprete al disolver nuestra triada cómplice e inesperada, removió la mesa y volcó los tragos, colocando un sello de infinito recuerdo a ese instante en que la cantante nos susurró tanto de lo que no podía decirse.
ELPAÍS: “No saber”, por Rosa Montero (Sobre Wilman Villar)
Llevo semanas queriendo escribir un artículo juguetón y liviano sobre el sexo (suena promisorio, ¿no?), pero no consigo hacerlo porque la realidad siempre acaba imponiendo un peso negro sobre esa ligereza. O sea, suceden cosas terribles que claman por ser dichas, o al menos yo lo siento así. En esta ocasión se trata de la muerte del disidente cubano Wilman Villar tras 56 días en huelga de hambre. Opositor pacífico a la dictadura cubana, estaba condenado a cuatro años de cárcel por "desacato a la autoridad", una pamema legal que la tiranía utiliza contra los disidentes. Guapo y terriblemente joven (31 años), Wilman tenía dos niñas pequeñitas. A su viuda ni siquiera le permitieron ver el cadáver. Esa dictadura atroz, podrida y tambaleante, morirá matando.
Pero lo que más me angustia es que no sabíamos nada de Wilman hasta que lanzó el definitivo, supremo y ensordecedor grito de su propia muerte. Y, sin embargo, había sido condenado en una farsa de juicio a cuatro años y llevaba casi dos meses en huelga de hambre. Atormenta pensar cuantísimas personas puede haber ahora mismo en el mundo luchando heroicamente contra el abuso y el poder criminal, arriesgando su libertad y su vida sin que nadie lo sepa, eficazmente silenciadas por sus verdugos. Qué soledad. Por eso son tan útiles los apadrinamientos de Reporteros Sin Fronteras (ahora soy madrina de dos periodistas africanas, Yirgalem Fisseha, de Eritrea, y Agnés Nkusi, de Ruanda, encarceladas en condiciones terribles). Ojalá cada uno de nosotros pudiera apadrinar a una víctima anónima mundial, y denunciar su caso, y mencionar su nombre.
POLIS: “¿Cómo pasar del comunismo al capitalismo sin soltar el poder?, por Fernando Mires
“Parece un museo pre-histórico”- pensé mientras pasaba el plumero sobre libros del los sesenta y setenta agolpados en la parte alta de mi biblioteca. Me interesó hojear el más amarillento: “La transición del capitalismo al socialismo” (Mandel, Sweezy, Bettelheim)
Hoy, en cambio, debería escribirse libros sobre “la transición del comunismo al capitalismo”- me dije sin asomo de ironía. Pero no conozco ninguno, lo que de veras es un despropósito si uno piensa no en la ex-URSS o China, sino en la pobre Cuba, la que me hizo pasar, hace un par de días, un duro ejercicio de tortura intelectual.
ESTADODESATS: “La cruel receta del escarmiento”, por Antonio G. Rodiles
La nota informativa del periódico Granma deja entrever la razón por la que dejaron morir a Wilman Villar Mendoza. El poder en Cuba, encarnado en Fidel y Raúl Castro, ha aplicado una vez más su vieja fórmula: el escarmiento.
CRUZARLASALAMBRADAS: “Accidentes”, por Luis Felipe Rojas
No son tan accidentales ni tan inevitables Así dice un spot de la televisión nacional en Cuba. Una lindura que se permite jugar entre la advertencia y las cifras de accidentes. Así, de un tiempo acá, lo que han dado en llamar accidentes no pasan de puras patrañas acogidas en una legalidad que pende de un hilo. Varios opositores han sufrido vejaciones, golpizas y malas tratos de todo tipo. Sin embargo el pretexto de las llamadas autoridades es que ‘somos negligentes provocadores y andamos siempre buscando camorra’.
GENERACIÓNY: “Delincuentes comunes”, por Yoani Sánchez
Hace un par de años, mi amigo Eugenio Leal decidió sacar un reporte de sus antecedentes penales, trámite indispensable para solicitar ciertos empleos. Confiado, fue a buscar la hoja donde diría que no había sido juzgado por delito alguno, pero en su lugar se encontró una desagradable sorpresa: aparecía como perpetrador de un “robo con fuerza” en el poblado donde había nacido, aunque jamás se había llevado ni la luz roja de un semáforo. Eugenio protestó, porque sabía que aquello no era un error burocrático ni una simple casualidad. Su accionar disidente ya lo había hecho víctima de mítines de repudio, arrestos, amenazas y ahora le traía además una mancha en el historial penal. Había pasado a ser un opositor con un pasado de “delincuente común”, lo cual le resulta muy útil a la policía política para desacreditar.
ELPAÍS: “Morir por Cuba. El fallecimiento por huelga de hambre de un disidente confirma el enrocamiento del régimen”, Editorial
La muerte de Wilman Villar Mendoza tras 50 días de huelga de hambre muestra que hay disidentes cubanos dispuestos a resistir hasta el límite ante la iniquidad, pero también que el régimen castrista es incapaz de hacer concesión alguna que pueda interpretarse como debilidad. Resiste enrocado en un presente que se va eternizando, precisamente porque no tiene futuro alguno. Quien sí lo tenía y podía albergar la esperanza de llegar a vivir otra Cuba, en libertad, era Mendoza, de 31 años, padre de dos niñas. Pero sus carceleros han preferido dejarle morir.
ENRISCO: “Superándose a sí mismos”, por Enrisco
Era esperado que el gobierno cubano dijera de Wilman Villar -siguiendo una tradición celosamente conservada- que era un delincuente común. Lo realmente meritorio de esta declaración oficial es que afirme que ni siquiera estaba en huelga de hambre...
PENÚLTIMOSDÍAS: “Las venas abiertas de Eduardo Galeano”, por Rafael Gumucio
En Chile los jóvenes luchan hoy por una educación gratuita y de calidad para todos. Se trata de un tema de mínima justicia en uno de los países más desiguales del planeta. Un país donde los libros, gravados con impuestos especiales, son un lujo impensable y la cultura es una incestuosa secta de parientes y capillas generalmente estériles. Un país en que un alcalde se da el lujo de homenajear con fondos municipales a un torturador y asesino condenado a 400 años de cárcel.
Sin la menos ambigüedad, me siento comprometido en la lucha por una educación gratuita y de calidad para los chilenos. Sólo figuras como Eduardo Galeano frenan a veces mi ímpetu. Hijo de una sociedad, la uruguaya, que ha logrado hace décadas esta educación gratuita, ciudadano de un país donde los libros no son una ruina y donde la cultura es casi inevitable, Galeano representa los peligros de la gratuidad de la cultura. La figura del que usa los libros para deformarlos, del que le habla a esa peligrosa turba que lee lo que no comprende y no sabe —por culpa del exceso de universidad— admitir que no sabe. Porque esa ideología seduce no desde la ignorancia completa, sino desde la semi cultura, desde los malos libros donde siempre hay culpables que te exculpan, donde abundan hasta el mareo convicciones para convencer a cualquiera de cualquier cosa.