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CAFÉFUERTE: “Sentencia judicial: Cuba conocía labor de Alan Gross desde el 2004”, por Wilfredo Cancio Isla
La inteligencia cubana conocía las labores del contratista estadounidense Alan P. Gross desde mediados del 2004, cuando viajó a La Habana con la misión de entregar una cámara de video y medicamentos a un líder masón que resultó ser agente de la Seguridad del Estado.
De acuerdo con la sentencia judicial del caso, el cardiólogo infantil José Manuel Collera Vento, ex vicepresidente de la Logia Masónica de Cuba, recibió de manos de Gross un paquete enviado por Marc Wachtenheim, director de un proyecto destinado a promover cambios democráticos en la isla con financiamiento del gobierno de Estados Unidos.
Hasta el 2010 Wachtenheim fungió como el director del fue el director del programa “Iniciativa para el desarrollo de Cuba” de la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD), que recibía fondos de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
PENÚLTIMOSDÍAS: “Misión de la filosofía en la próxima Cuba: dos respuestas”, por Ernesto Hernández Busto
Decidí preguntar a un par de amigos filósofos, antiguos egresados de la Facultad de Filosofía de la Universidad de La Habana, qué creían de la “misión de la filosofía” en una Cuba futura. Es un tema del que no se habla mucho, pero creo que es importante reflexionar sobre cuál puede ser el sentido de la filosofía para los cubanos que hoy asisten, confundidos, a un proceso de derrumbe, donde las formas de utopía moral o política humanizadas (patria, revolución, socialismo, humanidad) se ven devaluadas por el ejercicio totalitario, y en su lugar comienzan a aparecer lagunas de despertar religioso, emergencia de cultos antes marginados y sucedáneos irracionales. Ahí tienen dos respuestas:
Alexis Jardines: Si hablamos de “misión de la filosofía” (expresión algo mesiánica, en mi opinión), el análisis se encausaría por la vía ilustrada. Este camino es peligroso porque tiende a ponderar el elemento ideológico-doctrinal, de lo cual está muy lejos la filosofía. Pero, si se trata de las posibilidades de llenar el vacío conceptual, semántico y axiológico dejado por el ruinoso proyecto revolucionario, la respuesta podría y debería ser otra.
HAVANATIMES: “¿Qué hace Ahmadineyad en Cuba?”, por Irina Echarry
Mucha gente se hace esa pregunta. Incluso, recibí dos llamadas invitándome a protestar por su visita. Una llegó tarde, ya el iraní estaba despegando de suelo cubano. Y la otra, la persona que la hizo se arrepintió, diciendo que no valía la pena y solo levantaría sospechas sobre nosotras.
A mí, que no me gusta llamar la atención y que además soy miedosa, no me animó lo de pasear las calles con carteles, pero tampoco me gustó la visita de uno de los presidentes que más presos de conciencia tiene y que más penas de muerte ejecuta en su país.
Intento ser tolerante, comprendo que hay protocolos que cumplir, sobre todo entre gobiernos, pero de ahí a que lo premien. Eso sí que no lo entiendo.
Ahmadineyad llegó a Cuba haciendo el símbolo de victoria con los dedos, sonriendo, quizá satisfecho de tener tantos/as prisioneros/as políticos, condenar a la horca o a la lapidación a tantos/as homosexuales, conversos/as al cristianismo y miles de mujeres (estas últimas incluso solo por supuesta infidelidad.
EDUCATION-PORTAL: “Scholar Advocates for Increased Academic Partnership Between U.S. and Cuba”, por Douglas Fehlen (Inglés)
In January, President Obama lifted restrictions on academic travel to Cuba, making it easier for students to partake in educational exchanges with the island country. To get an expert's perspective on that decision, Education-Portal.com spoke with Arturo López-Levy, Ph.D. candidate and research associate at the University of Denver's Josef Korbel School of International Studies. López-Levy is a passionate advocate for increasing shared educational opportunities between the U.S. and Cuba.
For decades, the United States has maintained no formal diplomatic relations with Cuba, enforcing severe travel and trade restrictions against the country all the while. Arturo López-Levy, Ph.D. candidate and research associate at the Josef Korbel School of International Studies, is a longtime critic of American policy toward the Caribbean nation. The University of Denver scholar believes that recent changes in American policy - including relaxed regulations on educational, cultural and religious travel - have the potential to transform the relationship between the two countries.
ELNUEVOHERALD: “Guevarismo en Miami”, por Alejandro Armengol
Pensé que quienes iban a protestar del uso de la imagen del Che por la Mercedes-Benz eran los familiares del guerrillero asesinado en Bolivia, que la administran, o el gobierno cubano. Sin embargo, han sido los exiliados de Miami los que se sienten ofendidos.
En primer lugar, decir que Ernesto Guevara fue asesinado en Bolivia es constatar un hecho y no justificar una trayectoria. El Che fue una figura que adquirió una dimensión trágica con su muerte y última campaña, pero al mismo tiempo una mezcla funesta de fundamentalismo y frivolidad intelectual, que en vida terminó definiéndose por lo primero, pero tras su muerte se impuso lo segundo.
Entre un destino centroamericano y luego caribeño y la aventura de París, Guevara escogió una consagración política que le abriría las puertas, más que a la literatura, a los intelectuales, especialmente los europeos. Eso fue quizá uno de sus mayores deleites. Era un hombre estoico y disciplinado con su cuerpo, pero de una estrechez mental que no logró nunca superar cierta sensibilidad indiscutible, pero que a veces rozaba o caía en la sensiblería del perrito que hubo que sacrificar en la sierra, un cuento que, por otra parte, lo acercó siempre a lo peor de Cortázar.
ELCULTURAL: “La Habana para un zombi difunto”
Imagínense los lugares más emblemáticos de La Habana: su Malecón, su Capitolio, el Edificio Focsa, su Paseo del Prado... invadidos no de turistas ni de manifestantes, sino de zombis. Muertos vivientes al más genuino estilo Romero. Esos que siempre, al principio, cuesta distinguir de las masas habituales de viandantes en cualquier ciudad, pero que pronto comenzamos a notar algo pútridos y tambaleantes, con andares cansinos que, sin embargo, parecen tener claro y fijo su objetivo final: devorarte y convertirte en almuerzo. O en uno más de ellos.
Este es el panorama que una mañana se le apareció al joven Alejandro Brugués, al mirar por la ventana de su casa en La Habana. De repente, las masas de ciudadanos aparentemente ajetreados, turistas incansables y gentío perezoso se le revelaron como zombis.
PENÚLTIMOSDÍAS: “El hombre, el lobo y el bosque nuevo”, por Orlando Luis Pardo Lazo
Yo no quería volver a Cuba. No me importaba el destino de esa imitación de país. No quería que nadie me contara cosas ni por correo electrónico. Cero noticias, cero chismecitos de chat. Cero ilusión de un cambio que no ocurre nunca en las calles y mucho menos en los corazones, como pidió el Papa polaco en plena Plaza de la Revolución. Cero blogs de una contrarrevolución aburrida entre embajadas y arrestos. Cero recogedera de firmas para que liberen a los héroes prisioneros del Imperio o le inyecten un suero al huelguista de hambre de turno en Villa Marista. Cero Cuba, espero se entienda esto desde el inicio.
Tampoco me quedaba familia allá. Acaso un par de ex-amores cauterizados en ex-amigos. Desde el siglo y milenio pasado no sabía ni media sílaba de Germán, por ejemplo. Mucho menos de David. Y de Nancy, la intuición me decía que era mejor no averiguar demasiado.
Tampoco me hacía falta conservar a nadie allá. El exilio es ancho y ajeno. La vida está en cualquier otro país. Cuba no puede ser una carencia a la vuelta de veinte años sin Cuba. Veinte años lejos de aquella provinciana ciudad con hache, que quiso tirarse el peo revolucionario más alto que su culito burgués: Habanada nuestra que estás bajo el cielo…
ENRISCO: “La Mercedes Benz y el Chez”, por Enrique del Risco
Estos empresarios capitalistas son tremendos. Con tal de venderte algo usan hasta la imagen de alguien que los hubiera fusilado de tenerlos a mano. Ahora es la Mercedes Benz la que usa al Che Guevara para promover uno de los emblemas más conocidos del estatus burgués. En estos días el presidente de la empresa Dieter Zetsche, “presentó una nueva iniciativa tecnológica llamada CarTogether, usando como fondo la icónica foto del Che Guevara tomada por Alberto Korda en 1960 […] "Algunos colegas todavía piensan que compartir el auto raya en el comunismo... Pero si ese es el caso, ¡viva la revolución!", dijo Zetsche enfatizando la última frase en español”.No es la primera vez que la Mercedes se asocia a una “violenta, selectiva y fría máquina de matar” como el propio Che definía su condición de guerrillero. Me refiero a las evidencias de que la empresa apoyó financieramente al partido nazi incluso antes de su llegada al poder y luego durante la guerra. Ya hay una iniciativa para pedirles a los ejecutivos de la Mercedes que no incurran en un horror similar. Para que encarrilen su oportunismo comercial por otros senderos.
BLOGGERCUBANO: “Una nueva oposición en el sexto número de Blogger Cubano”
La oposición cubana ha tenido una evolución significativa en los últimos dos años. Sobre todo en el año 2011, con su presencia en las calles, ha comenzado a interactuar activamente con la población de la Isla, utilizando un mensaje más social, menos político, que en muchos casos le ha conseguido el respaldo directo de la ciudadanía. Es por ello que Blogger Cubano dedica su sexto número, con este Dossier especial, a desarrollar el tema “Una nueva oposición en las calles de Cuba”.
¿Una nueva oposición? ¿Qué es lo novedoso? ¿Acaso no estamos en presencia de los mismos sujetos del cambio que durante todos estos años han venido realizando su labor pacífica de denuncia y concientización? En algún sentido esto es cierto, pero cabe señalar al menos tres elementos que distinguen y/o singularizan a esta nueva oposición, cuya exposición pública tiene precedentes en las marchas de las Damas de Blanco ―su principal líder, Laura Pollán, falleció recientemente en dudosas circunstancias— o en las manifestaciones de activistas como Antúnez, Oscar Elías Biscet, Darsi Ferrer o Guillermo Fariñas:
1- Esta nueva oposición tiene como escenario fundamental la vía pública, mientras que la oposición tradicional ha operado más puertas adentro. En este contexto, las calles empiezan a dejar de ser únicamente de los “revolucionarios” para ser, como debieran ser, del pueblo todo.
ELPAÍS: “Las tres guerras de Obama”, por José Ignacio Torreblanca
Barack Obama recibió de su predecesor, George W. Bush, una herencia bélica envenenada. Aunque distinguiera entre Irak como una guerra "elegida" y Afganistán como una guerra "necesaria", en ambos casos prometió la retirada.
La primera retirada ya ha tenido lugar, y seguramente ha sido mucho más honrosa de lo que Obama jamás pudo imaginar. La retirada de Irak no salva el desastre que fue la invasión ni convalida la pérdida consiguiente de vidas, como tampoco deja detrás una democracia estable, pero permite pasar una difícil página, reducir costes presupuestarios en época de crisis y, sobre todo, permitir a la Administración de Obama centrarse en su verdadero objetivo estratégico: Asia-Pacífico.
La segunda retirada también está en marcha: tiene una fecha militar (2014) y unos plazos políticos que, bien que mal, parecen estar cumpliéndose. Negociar con los talibanes que ampararon a Bin Laden no parece la mejor manera de cerrar el 11-S, pero visto desde Washington, todas las alternativas son peores. Por tanto, aunque plantee muchas dudas, el consentimiento otorgado por Washington a la apertura de una oficina de intereses talibán en Catar significa que Obama descuenta que su salida no será victoriosa sino, en el mejor de los casos, solo honrosa, sin victoria ni derrota (aunque, eso sí, con un legado muy incierto dada la debilidad de Karzai).
CUADERNODECUBA: “La tenue línea que va del castrismo al anticastrismo”, por Alejandro Armengol
Una parte del exilio en esta ciudad se aferra a la ilusión de que el gobierno cubano puede sucumbir en un futuro cercano, está a las puertas de una crisis alimentaria catastrófica, cada día aumentan las protestas y agoniza presa de su inmovilismo. No es así. El proyecto revolucionario parece agotado, pero los mecanismos de supervivencia continúan intactos.
Refugiarse en los extremos nunca es bueno. La isla atraviesa un etapa difícil y el impulso bajo el cual el mandato de Raúl Castro inició una serie de reformas limitadas ha desaparecido. El desencanto ha sustituido a una ligera esperanza en los cambios que muchos esperaban —con mayor ilusión que fundamentos reales— introduciría el actual mandatario cubano.
Cuba sigue siendo una excepción. Se mantiene como ejemplo de lo que no se termina. Su esencia es la indefinición, que ha mantenido a lo largo de la historia: ese llegar último o primero para no estar nunca a tiempo. No es siquiera la negación de la negación. Es una afirmación a medias. No se cae, no se levanta.
LIBROSDELCREPÚSCULO: “¿Poeta en actos?”, por Rafael Rojas
En alguna parte hemos señalado lo perniciosa que, a nuestro juicio, ha sido la idea de José Martí como “poeta en actos” para el culto martiano mismo y para los discursos más autoritarios de la identidad cultural cubana. Otra variante de la misma se encuentra en el debate público o subterráneo sobre la obra del poeta habanero Rubén Martínez Villena (1899-1934), entre los escritores cubanos de los años 40 y 50.
Poetas y críticos de la generación de Orígenes, como Cintio Vitier y Gastón Baquero, especialmente, pusieron a circular en la esfera pública cubana de aquellas décadas la idea de que la entrega de Martínez Villena a la política y su temprana muerte, de una enfermedad pulmonar crónica, habían impedido la maduración de su poesía. Vitier, por ejemplo, hablaría del “arcaísmo convencional” y de lo poco “significativos” que eran los sonetos “El cazador”, “Fin de velada” y “La medalla del soneto clásico”.
Sin embargo, el propio Vitier y también Baquero sostenían que el drama de la biografía de Martínez Villena obligaba a “juzgarlo con especial respeto”, dada la “profunda fuerza de contradicción que habitaba en el autor de La pupila insomne –título que un panfletista contemporáneo ha convertido en equivalente del “Centinela alerta” de los integristas españoles del siglo XIX-, fuerza hastiada, tierna, irónica o colérica, cualquiera que sea el grado de inmadurez de sus entregas”.
INFOLATAM: “Venezuela secuestrada por la violencia”, por Luis Esteban G. Manrique
Las elecciones parlamentarias venezolanas de septiembre de 2010 revelaron una polarización social tan radical entre partidarios y detractores de Hugo Chávez que hizo cundir entre la oposición el convencimiento de que en las elecciones de diciembre de este año finalmente tendría la oportunidad de desalojar del poder al líder “bolivariano”.
Sin embargo, las encuestas revelan que a pesar del misterio que rodea su estado de salud, Chávez sigue varios puntos por delante de su más probable rival, Henrique Capriles Radonski, el actual favorito para ganar las primarias de la Mesa de la Unidad, el principal bloque opositor del país, el febrero próximo.
Para demostrar que tiene la fortaleza necesaria para enfrentar la que será sin duda la campaña más dura de sus 13 años en el gobierno, Chávez se ha prodigado en despliegues físicos mientras que en el terreno económico el gobierno ha vuelto a disparar el gasto público para asegurarse la lealtad política –y la dependencia económica- de las bases sociales del régimen.
Sin embargo, hay un campo en el que el gobierno solo ha cosechado fracasos y que puede ser determinante para que un porcentaje significativo de los venezolanos de la espalda a Chávez en las urnas: la violencia. Todos los sondeos revelan que los venezolanos consideran la delincuencia como el principal problema del país. El 71% cree que la criminalidad no hecho otra cosa que empeorar año tras año.
POLIS: “Del Bushismo al Obanismo”, por Fernando Mires
En América Latina lo estamos viendo: los gobernantes del ALBA, siguiendo las diatribas que desde su lecho mortal envía Fidel Castro, insisten en declarar que entre Bush y Obama no hay diferencias, probando que añoran a Bush como a un amor que se fue para nunca más volver.
Los comentaristas de derecha tampoco se quedan cortos. Acusan a Obama de débil y vacilante; insisten en que debe aumentar las sanciones en contra de Cuba; se quejan porque ha retirado sus tropas de Irak; presionan para que declare cuanto antes la guerra a Irán; lo acusan de alimentar el auge del islamismo y, más recientemente, de no enviar marines a Siria. Añoran, en fin, al igual que sus epígonos izquierdistas, los tiempos de Bush (Jr.) cuando todo era fácil, cuando una línea recta separaba a los malos de los buenos, y cuando los esquemas de la Guerra Fría continuaban vigentes.
Son pocos los observadores que han leído el presente de acuerdo a perspectivas amplias. Uno de ellos es, a mi juicio, Shlomo Ben Ami, ex ministro israelí de Asuntos Exteriores.
CUBASTANDARD: “Cuba's property rights —what's in it for foreign investors?”, por José Manuel Pallí, Esq. (inglés)
At first glance, neither the changes made by way of DL 288/11, nor the reform of Cuba’s land title recording system we have been discussing seem to have a significant impact on foreign real estate investment in Cuba.
However, the reform of the Registro de la Propiedad has, from its very beginning, been tied to foreign investors’ need to ascertain the strength of the rights they may be acquiring — including against the pre-revolutionary owners’ interests — and investors’ potential need to use those assets as security for borrowing back home.
And the strengthening of the property rights of the regular Cuban citizen (the proverbial cubano de a pie) is also an incentive for foreign investment, to the extent that it brings a sense of stability to an area that is mired in a haze of confusion due to, among other factors, American laws that purport to play a role in matters such as who owns what in Cuba. Property rights are only as strong as the support they find within the society were they are to be exercised. The late Senator Jesse Helms and his acolytes owned a franchise in this business of “protecting” —and, presumably, eventually assigning — property rights in foreign lands, with rather questionable effects in Nicaragua, for instance.
Of course, the other side of the coin also deserves a hearing: Absent a full restoration of the Rule of Law — that is seen as protecting the rights of those pre-revolutionary owners — and all its accouterments, no foreign investor in his right mind will ever invest a penny in Cuban real estate, claim many of my good friends and neighbors. But let us look into this argument from a different perspective.