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 Todo sobre Cuba en cualquier idioma y a la distancia de un clic.

SINEVASIÓN: “Tibio, tibio...”, por Miriam Celaya

Recientemente leí en la red un documento que, por lo sugerente de su título y la justicia que reclama en su contenido, atrapó de inmediato mi atención. Contra la Censura en Cuba, fechado en febrero 27 de este año y promovido por el Grupo Concordia (havanatimes.org), es una denuncia a determinadas acciones oficiales que, “en los últimos meses”, plantea, “se han estado llevando a cabo contra comunidades y colectivos culturales e informativos de la población cubana”, y hace un recuento de algunos hechos destacados en dicha escalada de censura.

El documento en cuestión toma en cuenta como inicio de los actos que denuncia el 25 de noviembre de 2011, cuando fue suspendido en San Antonio de los Baños el Primer Festival Cultural ArtEco: Arte, Ecología y Comunidad, organizado por el Colectivo La Rueda (grupo “socialista-libertario”) con recursos personales de sus animadores.

 

GENERACIÓNY: “Boutique”, por Yoani Sánchez

A pocos metros de la Plaza de San Francisco se ve la glamorosa vidriera de una tienda Vía Uno. Zapatos de piel con afilados tacones, un tanto inútiles para las irregulares aceras de La Habana. Bolsos con pliegues y ribetes dorados en los que pareciera que cabe el mundo, que hubiera espacio para toda la ciudad. La gente curiosa se detiene frente al cristal y algunas mujeres entran a mirar de cerca, aunque muy pocas salen con alguna compra entre las manos. Allí está la adolescente que pronto cumplirá quince años insistiéndole a la madre para que desembolse los ahorros en unos botines rojizos. También la funcionaria de una nueva corporación, con la boca abierta y las cejas levantadas ante los precios que llegan a las tres cifras. Cruzando la calle –justo frente a la puerta de la boutique- hay una anciana con la mano extendida pidiendo dinero.

 

DATOSCONMOJO: “Características del proceso migratorio de los cubanos hacia españa”, por Helena Sanabria

Comparto aquí algunos datos y conclusiones sobre el proceso migratorio de los cubanos hacia España en los últimos 10 años. Los datos nos muestran algunas particularidades:
Un alto porcentaje de la población proveniente de Cuba tiene nacionalidad española por ser descendientes directos de españoles, por eso hay una diferencia considerable entre la población nacida en Cuba y aquella de nacionalidad cubana.
El porcentaje de cubanos en situación irregular ha sido siempre reducido en comparación con otros colectivos. Entre 2002 y 2006 fue el período en que más cubanos en situación irregular vivían en España, actualmente el porcentaje de población irregular es mínimo.
El colectivo cubano, teniendo en cuenta la población nacida en Cuba, ha seguido aumentando en los dos últimos años después de la crisis, a diferencia de otros colectivos que han iniciado un retorno al país de origen o la emigración hacia otros países.

 

ELNUEVOHERALD: “Ruidos y reformas”, por Alejandro Armengol

La pregunta sobre si el socialismo es reformable admite más matices en las respuestas actuales que hace algunos años, pero continúa encerrando un núcleo básico negativo.
En primer lugar se encuentra el inacabable debate sobre lo que es socialismo, y si en Cuba ha existido en algún momento algo similar. En segundo la necesaria distinción entre los aspectos económicos y políticos.
La fragilidad de ese oxímoron, que ha dado en llamarse “socialismo de mercado”, es que la primera palabra no solo contradice sino limita a la segunda: aunque el mercado en parte regula al sector privado en una economía mixta, los mecanismos de intercambio también obedecen, en igual o mayor medida, a un control burocrático, que lleva a cabo muchas de sus decisiones a partir de factores extraeconómicos: políticos e ideológicos.
Lo que ocurre es que el Estado aprovecha al máximo su poder represivo, pero malgasta su poder económico. La explicación de esta ineficiencia viene dada en el hecho de que el burócrata no se beneficia de la eficiencia, sino todo lo contrario. Como sus privilegios dependen de que el acceso de bienes y servicios se mantengan escasos, hace todo lo posible para perpetuar esa situación.
Así que cualquier conversación sobre las reformas económicas cubanas conlleva una alta dosis de optimismo, cuando se lleva a cabo con honestidad, algo que no ocurre en buena parte de las ocasiones en que se toca el tema.
La poca visibilidad de las reformas económicas se torna nula al hablar de los cambios políticos. Y es precisamente aquí donde el postulado de que el socialismo no es reformable adquiere su plena vigencia. Porque si discutir la existencia o no de un socialismo en Cuba puede resultar cuestionable, en cuanto a su base económica, cuando la discusión se traslada al plano de un sistema político –más bien una maquinaria represiva configurada a los fines de un déspota– la respuesta adquiere claridad absoluta: cualquier intento de reforma mina al régimen y quienes están en el poder lo saben.

 

OTROLUNES: “Respuestas desde 'la otra orilla'” (Entrevista a varios autores de la diáspora cubana)

Se ha avanzado mucho en la eliminación de las barreras que dividen a la literatura cubana que se hace en la isla de la que se escribe en el exilio, es una de las tesis manifestadas en este panel. ¿Hasta dónde crees que sea cierta esa afirmación?
Antonio Álvarez Gil: He leído o escuchado casi todo lo que se ha escrito o dicho en torno a la última mesa redonda celebrada en La Habana sobre los escritores cubanos residentes en el exterior, y la verdad es que me ha llamado la atención el argumento de las barreras y los  puentes que debemos cruzar (¡nosotros!) para sentirnos de nuevo parte de la literatura patria, o de algo que en ese evento recibió el nombre de cepa de la nación. Y aunque es evidente que el discurso de nuestros colegas de la Isla se ha vuelto más audaz que antaño, aún me parece muy poco enjundioso. Por eso no creo que haya motivos para albergar esperanzas de cambios sustanciales en el seno de la intelectualidad local.
Es evidente que hay un conflicto; pero este no es entre colegas, compañeros de oficio -y hasta hace poco amigos- de dentro o fuera del país. El conflicto existe entre el régimen totalitario que gobierna en Cuba  y los creadores que en cierto momento de su vida se resistieron a plegarse a la censura y decidieron abandonar su tierra. Los que no lo hicieron tampoco se libran del problema; ellos también sufren con la falta de libertades y tratan de ganar espacios en el terreno de la expresión individual, en el uso de las nuevas tecnologías y en la puesta al día de su información sobre el mundo más allá de las fronteras nacionales.
Sobre las barreras: es cierto que las hay; pero no somos nosotros quien las ha construido en toda la periferia de la Isla. Aun así, más que de barreras yo hablaría de una valla de contención mental que impide que los escritores cubanos del país evolucionen al ritmo de sus colegas en el mundo exterior, ya sean estos cubanos o no. Quienes implantan restricciones de todo tipo para evitar la libre circulación de personas, libros e ideas en general son las autoridades cubanas, no los escritores que viven allí; y mucho menos los que vivimos y trabajamos dispersos por el mundo. Comprendo, sin embargo, que sería demasiado pedir a los participantes en la mesa redonda que en su próxima actividad se refirieran a ello y llamasen a las cosas por su nombre.
Alberto Lauro: Hay autores que se han publicado ya en la isla aunque fallecidos. Así Lydia Cabrera con “El Monte”, que es un libro fundamental de la cultura cubana y la poesía de Gastón Baquero, para citar dos nombres imprescindibles… Mal que bien a la larga esto es beneficioso, a pesar de todo. Ojalá se extendiera a otros autores, pero hay intereses de un lado y de otro. Demasiado. ¿No será una fiesta la edición cubana de “Tres tristes tigres” de Cabrera Infante cuando esto suceda??? Claro que sí. Pero la literatura cubana siempre ha estado dividida… José María Heredia en México, la Avellaneda escribió toda su obra relevante en Madrid, y José Martí en Madrid y Estados Unidos. La lista sería interminable.

 

OTROLUNES: “Tan cerca y tan lejos. Las claves de un debate”, por Arturo G. Dorado

A principios del mes pasado, dentro de las actividades de la Feria Internacional del Libro de la Habana, los escritores Reinaldo González, Leonardo Padura y Senel Paz participaron en un panel titulado “Tan cerca y tan lejos. Literatura cubana de autores residentes fuera del país” en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
Los escritores coincidieron en que era necesario entender la literatura nacional como la que escriben los cubanos, más allá de posiciones políticas discrepantes, e incluso, Padura dijo que la literatura de una nación, “con independencia de lo que pueda decir una Constitución, está por encima de las coyunturas políticas determinadas que existan en momentos específicos”.
Llama la atención la respuesta inmediata al panel a través de artículos que aparecieron en los días siguientes, en diversos medios en el exterior, pues la realidad apunta a que sin esos artículos el tema hubiese pasado por completo desapercibido y, como en otras ocasiones, hubiera muerto al paso de los días.
Y esto responde a un motivo fundamental: el ya largo y escabroso debate de la autonomía del escritor y del intelectual en las condiciones de la Cuba actual.
Más allá de la esfera de la literatura, o más acá si se prefiere, lo que en estos momentos ha tocado a los articulistas del exilio es precisamente la posición del escritor dentro de Cuba.

 

BURANA: “El solo”, por Marina Burana

Cuando a uno lo embarga la terrible sensación de estar solo –más bien la devoradora realidad de estar solo-, la ciudad ya pierde su espesor poético; el contacto con cualquier otro ser humano se hace algo incidental, una aceptación casi robótica para poder llenar el vacío que deja la desaparición de un cuerpo amigo; la desaparición de la constancia espiritual de alguien que entiende los cimientos más profundos de uno mismo. Esto en el afortunado caso de que ese alguien exista, si no, estar solo es aún más demoledor.
La lluvia o el asfalto mojado de repente ya no son más poesía. El tránsito lento del día se hace una espera insidiosa de la noche. Y a ésta se acude con presteza para que en la oscuridad de una habitación desconocida o a la luz tenue de un café, se revele la soledad asesina del jugo de naranja, o del cigarrillo humeando sobre ceniceros ajenos, o la mirada perdida sobre un lejano farol. Y esto en los litúrgicos casos en los que uno no está tentado de bajarse una botella de vino o de pincharse el brazo con algo más barato que el silencio urbano.
Y mientras uno se hunde solo, ve pasar a todos los demás que parecen no estarlo pero que sin saber cosechan soledades futuras e infelicidades prematuras. Es devastador estar solo en la soledad, pero aún más terrible es estarlo en la muchedumbre; en el roce de presencias que no son más que sopa fría. Es terrible saber que más allá de las infranqueables zonas solitarias no hay nada. Ni una mirada profunda, ni una contención amistosa, ni una palabra sincera, ni un abrazo amigo.
Estar solo es estar solo. Es hablar con uno mismo, volverse una especie de existencia monologada y derruida en un teatro personal, al cual el público no acude o si lo hace, lo hace con ánimos cinematográficos.
Estar solo es contar las horas como si en ello hubiera un entretenimiento particular; como si en un pasa-tiempo uno pudiera vencer (o acaso distraer) lo que sabe inexorablemente real.

 

CAFÉFUERTE: “Hijo de Anglada escapa a EEUU para probar suerte en las Grandes Ligas”, por Wilfredo Cancio Isla

Dyan Rey Anglada, hijo del legendario Rey Vicente Anglada, vino a Estados Unidos con el sueño de probar suerte en la pelota de Grandes Ligas.
El joven pelotero viajó desde La Habana a México y luego se trasladó a la frontera para solicitar refugio ante las autoridades estadounidenses. Hace exactamente un mes se encuentra en Miami, donde lo acogen familiares de su esposa.
“Un amigo me hizo el favor de sacarme de Cuba y traerme a México, y luego me completó el favor de llevarme hasta la frontera para llegar hasta aquí”, dijo sin precisar más detalles.
Con 23 años y una carrera en ciernes, Dyan Rey jugó en la Liga de Desarrollo para noveles figuras, integrando en equipo Constructores en el 2009. Como su padre, se desempeña como segunda base, aunque en las categorías infantiles y juvenil también jugó la tercera base y el campo corto.
“Jugué en la Liga de Desarrollo y  en la primera categoría con el equipo de [el municipio] Diez de Octubre para mantenerme, pero traté de no crear compromisos, porque ya tenía en la cabeza la idea de ‘desaparecer’ de allí”, relató a CaféFuerte. “Quiero probar suerte en Grandes Ligas y haré todo lo posible por salir adelante con el mayor esfuerzo”.
En Cuba quedaron su madre y su hermana Dianelys, de 17 años. Su padre se encuentra desde hace tres años como preparador técnico en la liga profesional de Panamá, al frente del equipo Bocas del Toro.

 

ELPAÍS: “El periodista que escribía novelas”, Rosa Pereda sobre Guillermo Cabrera Infante

A Guillermo Cabrera Infante le gustaba definirse a sí mismo como “un periodista que escribe novelas”. Lo que parecía casi una broma más del autor de Tres Tristes Tigres, que entendíamos como la reivindicación de su aparición continua e iluminadora en la prensa escrita, porque lo habíamos leído primero como novelista, tiene ahora significados nuevos: vocacionales y estrictamente profesionales. Efectivamente, Guillermo Cabrera Infante fue un periodista, un crítico y un informador, y de primerísimo nivel. Este primer tomo de las Obras Completas (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores), que es también el primero de los tres dedicados al cine —si incluyen finalmente sus guiones—, rescata, en torno a Un oficio del Siglo XX, la infinidad de críticas, reportajes, entrevistas y artículos sobre cine, más de 1.500 páginas en total, que G. Caín, uno de los seudónimos del joven Cabrera Infante, firmó en la revista Carteles, entre 1954 y 1960. Es decir, cuando Guillermo Cabrera Infante era un “periodista profesional”. Y aparece exactamente cuando se cumplen siete años de su muerte.

 

CAFÉFUERTE: “Festival de Cine de Miami: Cuba a pedazos”, por Alejandro Ríos

Desde su creación, hace 29 años, el Festival Internacional de Cine de Miami ha separado un espacio prominente para el tema cubano por razones que huelga aclarar.
No sólo se han incluido las obras que La Habana desdeñaría por el punto de vista crítico hacia el régimen de los Castro, sino la de artistas que viven y producen dentro de la isla una filmografía que contribuye al entendimiento de lo que allí acontece desde un esmerado punto de vista estético como es el caso de la filmografía de Fernando Pérez o Juan Carlos Cremata, por sólo citar dos ejemplos recurrentes.
Este año, el Festival presenta el programa Cuba³ -o Cuba al Cubo- dedicado al género documental. La sección incluye tres valiosos testimonios realizados por directores no cubanos que integran, de cierto modo, un amplio fresco de los sueños y desventuras del cubano común y corriente, tratando de lidiar con un sistema político constreñido que sobrepasa el medio siglo de existencia y apenas da señales reales de transformarse.
De los tres ejemplos, tal vez sea el documental [I]Patria o muerte,[/I] del ruso Vitaly Mansky, el retrato más devastador de las complejidades de la sociedad cubana, ideada de manera utópica al servicio de los humildes y oprimidos pero que ha terminado por ser una suerte de olla de presión intolerable, donde los anhelos quedan circunscritos a una libreta de racionamiento o a la inhumación temprana de cadáveres, no del todo descompuestos, para dar espacio a los nuevos occisos en la zona más humilde del cementerio de Colón.

 

FOREIGNPOLICYINFOCUS: “Review: Cuba Since the Revolution of 1959”, por Rebecca Whedon (Inglés)

Widely hailed as the most consequential revolution in 20th century Latin America, the Cuban revolution has permeated all aspects of Cuban life. Though countless analyses evaluate just how thoroughly the revolution has transformed Cuba over the past 50 years, few rival Samuel Farber’s work Cuba Since the Revolution of 1959: A Critical Assessment. Simultaneously informative and critical, Farber’s book offers a comprehensive, if self-admittedly biased, evaluation of the changes in Cuba’s society, economy, and government. Farber assesses the past and current Cuban political and economic systems while also proposing possible improvements.
Cuba’s economic development is the most thoroughly covered topic in Farber’s piece. Farber notes that the level of economic development Cuba has seen under Castro’s government falls dramatically short of earlier, revolutionary expectations. Though the initial economic forecast seemed promising, Cuba has failed to industrialize and even seen a great decline in the once booming sugar industry.
Farber weighs the impact of the U.S. economic sanctions, a hotly contested subject in the international community. Although widely seen as the main cause of Cuba’s economic underdevelopment, sanctions have had the adverse effect of concealing from international eyes the “inefficiencies and waste” of a broken, state-controlled economy. Systemic flaws in the centralized authoritarian bureaucracy and not U.S. sanctions, Farber argues, have been the Achilles heel of Cuban economic development. Lack of innovation and overspecialization in sugar production, for instance, have been the main causes of Cuba’s economic woes. Although Farber maintains that U.S. sanctions cannot be wholly blamed for curbing growth, he does acknowledge their effect on one industry in particular: tourism. The continued loosening of U.S. travel restrictions to Cuba – which will result in at least 800,000 additional visitors a year – may provide a large source of revenue for the country in the near future.

 

ELPAÍS: “Cabrera Infante en el cine con Caín”, por Juan Cruz

Leíamos a Guillermo Cabrera Infante para vivir más, sobre todo por la noche; leíamos Tres tristes tigres, Así en la paz como en la guerra, leíamos Un oficio del siglo XX...; había alguno entre nosotros que se sabía de memoria párrafos enteros de sus libros. Estaba tan presente, en nuestras conversaciones, en nuestros gustos, en nuestras juergas, que era sin duda uno de los nuestros. Y era, para mi, el escritor que más quería, como si fuera un espejo y una mano que me guiara por la literatura como aspiración y como compañía.
En ese entonces nosotros no sabíamos de veras qué era el exilio y cómo le estaba afectando a Miriam Gómez, su mujer, y a él, esa injusticia que la historia puso en el camino de ambos. Lo supimos luego, cuando ya empezamos a saber de veras qué era Cuba, aquella esperanza isleña que nosotros compartíamos a ciegas. Los conocimos en Londres, vivimos con ellos muchas aventuras, y sobre todo disfrutamos de su casa y de su memoria, que son indisolubles. Los vimos sentados debajo de aquellos libros históricos del cine y de la literatura, enfrente del enorme televisor en el que siguieron juntos viendo películas, animados por la charla de Guillermo y de Miriam, que se quitaban la palabra para recontar mejor, con más gracia, con una memoria acelerada por el tiempo y el genio, historias que ellos vivieron en la prehistoria y que ahora eran materia de la literatura oral (y escrita) que habitaba en esa casa de Gloucester Road.

 

HAVANATIMES: “Llamado contra la censura en Cuba”, por Armando Chaguaceda

Cada vez más las redes virtuales o reales van poniendo en diálogo diversas voces en torno a temas que afectan la vida de los cubanos, dentro y fuera de la isla.
Lentamente, superando la desconfianza y las diferencias objetivas de ideología e identidades, ciudadanos de la isla y su diáspora, así como amigos solidarios se suman en causas concretas de activismo social y cultural.
En esta ocasión la iniciativa de Ariel Hidalgo, conocido cronista, profesor y hombre de izquierdas residente en EEUU, ha logrado reunir firmas en rechazo a actos de censura cometidos por autoridades de la isla contra proyectos culturales e informativos autónomos.
Con un lenguaje que remite directamente a los hechos, sin el sesgo ideologizante frecuente en los grupos derechistas del exilio o los propagandistas del gobierno cubano, varios amigos hemos decidido incorporarnos a esta iniciativa.

 

LUNESDEPOSTREVOLUCIÓN: “Verde, verde: Más duro”, por Orlando Luis Pardo Lazo

Primer beso en boca entre machos en las pantallas grandes de la Cuba en Revolución. Primera penetración, rabos por delante y por detrás, placer de tripas desgarradas entre cubanos de pelo en pecho, sin ningún tipo de afectación. Me duele, ay, métemela más. Atmósfera nocturna, opresiva de tan orgiástica, parodia póstuma de PM: Putas y Maricones. Collages plásticos infernales de Rocío García. Humo, carcajada, y una muerte de bandoneón bonaerense, rejuvenecida quirúrgicamente y encarnada por la virgen (Farah) María: Dama de Negro. Arma blanca teñida del rojo mondongo del protagonista. La caída. No se lo digas a nadie. De eso no se habla. Yo soy hombre a todo, cojones. Si me coges las nalgas, te parto la vida, corazón. Dar el culo en Cuba es una caída. Cosa de carcelarios, de perversos, de gente sucia que desconoce el milagro militante del amor. Singar entre hombres no es tanto una enfermedad venérea como una violación. Así no se templó el acero. La Revolución no entra por los intestinos. Por eso la claustrofobia y la luz fea que abate este mediometraje menor, pero necesariamente ya un hito en la cinematografía nacional: Verde verde (2011), del director Enrique Pineda Barnet.

 

PENÚLTIMOSDÍAS: “El verdadero Facebook cubano: una entrevista con Gerardo Ávila, webmaster y fundador de LaLenin.com”

¿Cuándo surgió el sitio, cómo nació la idea y qué los llevó a montar lalenin.com?

Cuando me preguntan sobre el montaje o el mantenimiento de la página muchas veces la pregunta viene en plural. La mayoría de las personas piensan que detrás de www.lalenin.com hay una empresa con varios diseñadores, programadores y redactores pero la realidad es que tiene un solo webmaster. El sitio surgió a finales de 1999. En esos momentos me estaba familiarizando con la programación de páginas web y había hecho una página sobre Vitolfilia (de una colección privada) y marcas de tabaco cubanas. Cuando se me acabaron las marcas se me acabó también ese proyecto. Valga decir que cuando aquello las páginas web eran estáticas (html) y los sitios web dinámicos todavía no existían.