A un Clic

 Todo sobre Cuba en cualquier idioma y a la distancia de un clic.

GENERACIÓNY: “El buen intelectual”, por Yoani Sánchez

Perdido en la metáfora, el buen intelectual evita acercarse a la realidad por aquello de que lo universal hará más trascendente su obra que lo local. Esconde en algún pasaje simbólico de su guión teatral, en la parábola de un verso o en la figurita apenas visible de la esquina del lienzo, esa dosis de crítica que le permitirá después pavonearse de que él “nunca se calló”. Sabe muy bien de la censura, la simulación y el miedo que corroen su trabajo, pero responde airado a quién se lo recuerda. ¿Y qué quieres, que me vaya a trabajar a la construcción? le espetará a quien critique sus demasiadas concesiones. Prefiere abordar lo erótico más que lo político, el pasado antes que el presente, recrear los clásicos en lugar de sus contemporáneos. Una vez su nombre estuvo en las listas negras y en las grises, pero ahora le dan homenajes y le entregan medallas. Tiene un acceso a Internet desde su propia casa y hace un par de años disfrutó de un fin de semana con todos los gastos pagos en un hotel de Varadero.

 

HAVANATIMES: “Permiso para salir de Cuba (El comienzo)”, por Irina Echarry

Le habían dicho que los trámites eran de muerte*. Salir de Cuba de modo temporal o definitivo, cualquiera de las dos versiones, no es el espacio de tiempo que más quiera recordar quien decida dar este paso.
Sí, como las grandes decisiones en la vida, para salir a conocer otro país o visitar amigos o familiares residentes más allá del mar que nos rodea, hay que estar dispuesta a todo.
La Nena quiere salir a estar más de un mes con su novia. (Ya saben que no es cubana y 1 mes es el tiempo que dura la visa de turista aquí). Quieren convivir sin la premura de los 30 días sobre sus cabezas.
El primer paso es sacar un pasaporte.
Es sencillo. Solo debe haber ahorrado 55 cuc (60 usd), y dar el viaje hasta la Delegación Territorial de Inmigración. La oficina que le corresponde a la zona donde vive está situada en un reparto con un bonito nombre: Mañana.
¿A quién podría no gustarle el nombre de “Mañana”?
Pero uno puede salir una mañana y llegar a la mañana siguiente al reparto Mañana, si no se tiene un auto particular o dinero para alquilar uno.

 

HAVANATIMES: “Poniendo nombre al status quo en Cuba”, por Yenisel Rodríguez Pérez

Me parece acertado el criterio político que evita obtener o extraer conclusiones a partir de datos parciales, reducidos o pertenecientes a un ámbito distinto de aquel al que se aplican. No creo, por ejemplo, que la situación política en Cuba pueda ser sintetizada en el término “Estalinismo”.
No obstante, lo anteriormente expuesto no debe hacernos creer que el error esté en el hecho mismo de nombrar. El error se encuentra en seleccionar precipitadamente el nombre que referirá las características más representativas del estatus quo que rige hoy en Cuba.
Ya desde sus funciones comunicativas básicas la acción nombrar toma importancia política. A través de ella podemos expresar nuestro posicionamiento político con máxima inmediatez.
Precisamos con la fugacidad de un rayo nuestro origen social, nuestros intereses y aspiraciones más imperiosas. Algo que se hace efectivo en circunstancias precisas dónde lo importante es definir y reconocer los posicionamientos políticos de los implicados, y no desplegar un análisis profundo.

 

CAFÉFUERTE: “Medios oficiales cubanos exaltan historia apócrifa”, por Ivette Leyva Martínez

Primero fue aquel cocinero en el Palacio de Buckingham, luego los orígenes cubanos de la Miss Universo 2011, Leila Lopes, y ahora... el ingeniero cubano que ayudó a construir la Torre Eiffel.
La edición digital de Somos Jóvenes y en el website de Radio Rebelde publicaron recientemente la historia -literalmente increíble- del ingeniero cubano Guillermo Pérez Dressler.
Según ambos medios, que no citan a ninguna fuente, Dressler fue "el verdadero constructor de la torre Eiffel", y "el cubano que dejó su impronta en la torre Eiffel", en una historia que parece salida de un cuento de hadas... cubano.
Para no quedarse atrás, el enigmático personaje fue recogido en la enciclopedia digital oficialista Ecured, que emerge como una suerte de Wikipedia criolla al servicio del sistema educacional de la isla.
De acuerdo con las referencias de las publicaciones cubanas, Pérez Dressler nació en Guanabacoa en 1860. A los 15 años murió su padre y su familia quedó arruinada, pero un profesor amigo, conocedor de su talento como dibujante, le "tramita" una beca para la Sorbona en París. Allí pasa a ser Guillaume Dressler, se gradúa con honores, construye la tumba de Ludwig II en Munich y más tarde conoce a Gustave Eiffel y se convierte en "su mano derecha" en la construcción de la famosa torre parisina... ya que el empresario e ingeniero francés "padecía vértigo" y no podía subir más allá del primer piso.

 

THELEARNINGNETWORK: “Feb. 15, 1898 | U.S. Battleship Maine Explodes in Havana Harbor”

On Feb. 15, 1898, the U.S. battleship Maine blew up in Havana Harbor, killing 260 crew members. The episode escalated tensions between the United States and Spain and contributed to the outbreak of the Spanish-American War two months later.
The New York Times reported, “As yet the cause of the explosion is not apparent. The wounded sailors of the Maine are unable to explain it. It is believed that the battleship is totally destroyed. The explosion shook the whole city. The windows were broken in nearly all the houses.”
The Maine was stationed in Havana as a symbol of U.S. support of the Cuban independence movement. Due in part to U.S. pressure, Spain had agreed to grant Cuba limited autonomy beginning Jan. 1, 1898. Later that month, riots broke out in Havana involving Cuban rebels and Spanish forces, and U.S. President William McKinley ordered the Maine to Havana in mid-January to protect U.S. business and military interests.

 

ZONAFRANCA: “Venezuela: una declaración de guerra”, por Gina Montaner

Las encuestas lo daban por ganador y así ha sido. Henrique Capriles Radonski ha vencido con más de 1.800.000 votos en las primarias que los candidatos de la oposición venezolana celebraron el pasado domingo con una alta participación de casi 3 millones de electores. De los cinco aspirantes a medirse contra Chávez en los comicios presidenciales del 7 de octubre, ha sido el más joven de todos ellos quien deberá enfrentarse a la poderosa maquinaria oficialista. Lo que le queda por recorrer a Capriles en los próximos ocho meses es un camino plagado de minas.
Y así fue, imaginando la carrera de obstáculos que tendrá que sortear el líder del partido Primero Justicia, cómo comprendí que su estrategia, la que hasta ahora han seguido las fuerzas políticas aglutinadas en la Mesa de Unidad Democrática, es la de una singular declaración de guerra frente al chavismo. Paradójicamente, se trata de la reafirmación de la reconciliación nacional enfrentada al discurso guerrero que desde hace 13 años agita Hugo Chávez. La similitud me vino a la mente en el cine la noche antes de que se celebrara esta consulta histórica, que por primera vez reunió a una oposición despojada de los males que arrastraban los partidos tradicionales y que favorecieron el ascenso de un militar golpista como Chávez.

 

HABÁNAME: “Vida oculta de Pancho Céspedes”, por Wendy Guerra

Nos quedan muy pocos buenos cancioneros. Extrañamos aquellos viejos intérpretes y compositores que aun trasnochando, contaban las pasiones de nuestra vida oculta. Por eso, cuando escucho la cálida voz de Francisco Céspedes, "elevo el pensamiento a las alturas", doy las gracias por él, y sobre todo, espero que en mis próximos cumpleaños, me acompañe en cada vuelo su divina voz y su 'encanto juvenil'.De golpe llegó al escenario internacional, él sí que no esperó a la vejez para triunfar, y con su sensualidad e histrionismo arrebató "la escarcha de tus días y tus noches". Lágrimas agridulces y risueñas sorpresas. Girando en círculo, rasgando y añejando la voz, teatralizando sin dramatizar la ya tragedia que significa triunfar en todo el mundo y vivir lejos del suyo: A Cuba, me dice... la veo lejos, en el horizonte y le canto suspiro a suspiro.
1-  ¿Dónde está la vida de Pancho Céspedes hoy, que no lo vemos por las calles de La Habana?
En la tranquilidad de mis hijos. Dedicado a trabajar, abandonando lo que no sirve de la vida loca, y atrapando las buenas experiencias que la vida loca me dejó. No estoy en La Habana porque alguna gente no lo ha querido así, pero sé que se escuchan mis canciones en la intimidad de los que se enamoran, y se reproducen en los amigos que las cantan. Es suficiente para este bohemio enamorado del amor.

 

CAFÉFUERTE: “Pineda Barnet: 'Las fobias son terribles en el sexo y en la política'”, por Wilfredo Cancio

Con Verde verde, Enrique Pineda Barnet se ha lanzado en una aventura cinematográfica desafiante. A los 78 años, con una carrera marcada por riesgos estéticos, apuestas de experimentación e hitos de popularidad, el legendario cineasta se dispuso a librar la pelea final contra los demonios y las fobias que moldean el comportamiento de sus contemporáneos.
Verde verde, la película de Pineda Barnet que se estrena oficialmente este martes en La Habana, encara el tema de la homofobia en la sociedad cubana. Un médico de la marina mercante conoce a un informático con aspiraciones de piloto y ambos inician un tenso juego de seducciones que los enfrentará a los prejuicios y los fantasmas que gravitan sobre sus vidas.
Un elenco encabezado por los actores Héctor Noas, residente en España, Carlos Miguel Caballero, de Miami, y la diva Farah María, que interpreta una mítica dama seductoria, tiene a su cargo la realización de este filme incómodo y sórdido como pocos en la historia reciente del cine cubano.

 

AJUDICUBA: “Derecho a saber”, por Wilfredo Vallín Almeida

Ha terminado la Conferencia del Partido Comunista de Cuba. De ella lo que nos ha quedado es una sola frase “no se hagan ilusiones”.
Lo anterior equivale a decir -en buen cubano- que las cosas continuarán como están, no debemos esperar cambios ni perspectivas futuras halagüeñas y que debemos resignarnos a nuestra suerte por cualquier otra cantidad de años.
Eso también significa que todo aquel que piense diferente, que se atreva a protestar, que cuestione a las alturas en su desempeño, o que haga una huelga de hambre será, incuestionablemente, “un asalariado del imperialismo, un traidor a su país, una escoria con problemas penales de antemano”, en fin, alguien totalmente descalificado para poner en entredicho nada, aún a costa de su vida.
Triste destino el que nos ha tocado vivir como país.
No obstante, pienso que las imposiciones tienen un límite y ese parece estar llegando en Cuba y aunque no lo parezca, las cosas están cambiando y uno de esos cambios es lo que sucede con la información.
La información solía ser privativa del Estado hace unos años atrás. Ahora las tecnologías (aunque estemos muy lejos todavía de INTERNET), unido al valor de un grupo de periodistas independientes (a pesar de la Primavera Negra) ha roto ese monopolio y la población se entera de cosas que antes no podía conocer.

 

GENERACIÓNY: “El otro Papa”, por Yoani Sánchez

Faltan semanas para que el Papa Joseph Ratzinger llegue a Cuba y, sin embargo, ya se respira algo de incienso en la distancia. En un país donde muchos de los que rezan por el día en la Iglesias encienden en la noche velas a una deidad africana, la visita de su Santidad despierta entusiasmo, pero también curiosidad. Los católicos preparan sus liturgias y sus pompas para recibir a Benedicto XVI, mientras otros tantos se preguntan si su llegada traerá alguna transformación significativa en la situación política o social de la nación. La gente quiere creer que el Santo Padre vendrá a impulsar el proceso de reformas raulistas, imprimiéndole mayor velocidad y profundidad. Los más ilusos hasta sueñan con que la máxima figura del Vaticano logre lo que lo debería lograr la rebeldía popular: un verdadero cambio.
Hay demasiadas diferencias entre este mes de marzo en que aterrizará su Santidad en el aeropuerto de La Habana y aquel enero de 1998 cuando lo hizo Juan Pablo II. Quien fuera conocido también como el “Papa viajero” vino precedido por historias que lo relacionaban con la caída de los regímenes de Europa del Este.  Ratzinger, por su parte, arribará en un momento en que ya hay toda una generación de cubanos que nació con posterioridad al Muro de Berlín y que ni siquiera sabe lo que significan las siglas URSS. A finales de los años noventa, Karol Wojtyla nos encendió el corazón -incluso a los agnósticos como yo- diciendo más de una docena de veces la palabra “libertad” en la Plaza de la Revolución.

 

ELNUEVOHERALD: “El ALBA y el limbo”, por Alejandro Armengol

La situación política latinoamericana es una mezcla de viejos y nuevos esquemas. Gracias a la riqueza petrolera, Chávez ha tratado de extender por toda la región una vuelta al pasado: la fórmula agotada del Estado paternalista –ineficiente y corrupto– como la solución perfecta de los problemas ciudadanos, pero sus aspiraciones de convertirse en un líder regional no pasan de ser un sueño sólo alimentado por los petrodólares y con pocas posibilidades políticas de triunfo.
La recién concluida XI Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), celebrada en Caracas, que tuvo como anfitrión al presidente venezolano Hugo Chávez, y en la que participaron los gobernantes de Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, Dominica, Antigua y Barbuda, y el de Haití en condición de invitado, fue una mezcla de estulticia, demagogia y malas intenciones, todo bajo el disfraz de un antiamericanismo tardío y una retórica caduca.
Que todavía en Latinoamérica se escuchen y practiquen fórmulas que han demostrado su ineficiencia durante casi cien años obedece a diversos factores, pero en la actualidad el “culpable” fundamental es el petróleo venezolano, que ha permitido a Chávez repartir dinero a cambio de una fidelidad política momentánea. Con Caracas convertida en la capital mundial del crimen y el delito, los venezolanos no han visto avanzar su país en el camino del desarrollo, más bien han asistido a 13 años de gobiernos en que la situación nacional se ha caracterizado por la confrontación política, la inestabilidad social y financiera y los desatinos presidenciales. Solo gracias a una fuente de riqueza constante, que actúa de escudo frente a una gestión económica caracterizada por la ineficiencia y el despilfarro, ha podido mantener ese statu quo en que el socialismo se promete, el capitalismo se practica y la miseria se tolera.
En el campo internacional, no es poco el dinero que el presidente venezolano Hugo Chávez ha invertido en Latinoamérica, para así lograr aumentar su influencia en la región. Pero su “ideal bolivariano” –el intento de convertirse en el líder que conduzca al continente hacia un sistema social más avanzado– está cada vez más lejos de concretarse.
Chávez se ha convertido –¿no lo fue siempre?– en lo contrario: una fuerza circunstancial que frena el desarrollo económico y político y divide a las naciones.

 

DILETANTESINCAUSA: “Dos del horror cotidiano”, por Roberto Madrigal

Me atrevería a precisar que el “Quinquenio Gris” puede situarse entre el año 1968, cuando Castro desató su ofensiva revolucionaria, y 1980, cuando las visitas de la “comunidad”, la liberación de los presos políticos, el asilo masivo de la embajada del Perú y el éxodo del Mariel revelaron las pequeñas grietas de la muralla represora. Básicamente, llamo por ese término erróneo al período en que la el aparato represivo se consolidó y su fuerza fue ejercida a todo trapo. No quiero decir que no hubiera mucha represión ni antes ni después y estoy abierto a sugerencias.
La represión intachable se desplegó mucho más allá de la esfera cultural y abarcaba zonas de la vida diaria que ni los más paranoides podíamos imaginar.
Desde los cinco años hasta que me fui de Cuba en 1980 viví en un edificio de dos plantas y cuatro apartamentos, situado frente al cine Arenal. Para ser más preciso, en la Avenida 41 #2819, en Marianao. Tras la Reforma Urbana el área quedó incluida en lo que se denominó “Zona congelada”, que fue el título que puse a mi novela a sugerencia del artista y escritor Nicolás Lara. En mi pequeño edificio quedamos dos familias y los otros dos apartamentos quedaron vacíos. En 1961 fueron inmediatamente ocupados por “técnicos” checoslovacos, que una noche primaveral de 1968 fueron rápidamente evacuados. Recuerdo que la checa que vivía en el apartamento contiguo se paseaba casi todo el día desnuda y dada la estructura de mi casa no se necesitaba rascabuchear para verla. La noche de su apurada evacuación tocó la puerta de mi casa y me dio un fuerte abrazo y un beso, a mis impresionables 17 años, que todavía no olvido.
Los checos fueron inmediatamente sustituidos por “técnicos” rusos. Varias oleadas de ellos pasaban por allí, casi siempre tres o cuatro hombres juntos. Cuando nos cruzábamos saludaban cordiales pero evitando hacer contacto ocular. Los fines de semanas daban fiestas ruidosas y borrachos se encaramaban en las mesas cantando canciones rusas. Yo los sentía como si estuvieran en mi casa.

 

ELNUEVOHERALD: “El umbral de la definición”, por Andrés Reynaldo

Hoy los venezolanos eligen al candidato presidencial que desafiará a Hugo Chávez. Si las encuestas dan en la diana, el ganador será Henrique Capriles Radonski o Pablo Pérez. Muchos creen que entonces la oposición tendrá su última oportunidad en las urnas. Yo creo, más bien, que será la última vez en que veremos a Chávez con la sofocante máscara del juego democrático. A la evidente ecuación de que el chavismo no quiere abandonar el poder, hay que agregar el factor de que Cuba no puede darse el lujo de perder al chavismo. En rigor, la oposición venezolana se enfrentará en octubre por persona interpuesta a Fidel y Raúl Castro.
La debilidad de los demócratas venezolanos reside en su virtud. Con sus naturales fragmentaciones y sus arraigados escrúpulos, conforman el género de oposición que históricamente ha sido barrida por líderes como los Castro y los Chávez. En esencia, es una oposición que parece incapaz de llevar sobre sus hombros la mala conciencia de provocar un baño de sangre. Otro ejemplo de la incapacidad de la sociedad civil para superar por medios pacíficos un asalto totalitario desde el poder. Toda vez que ese asalto se lleva a cabo contando con la limitación ética y legal del contrario para recurrir a la violencia.
Dado el carácter de Chávez, la probabilidad de que reconozca una derrota ronda el milagro. Dado el carácter de los hermanos Castro es francamente acientífica. La supervivencia del castrismo no será dejada al albedrío de Capriles, Pérez u otro inesperado ganador. Tampoco, por cierto, al albedrío de Chávez. La cubanización de Venezuela apenas deja espacio para conjeturar en el cercano futuro la existencia de una oposición confinada a una intermitente función lírica. No hay en Venezuela una estructura opositora que resista una represión fulminante y minuciosamente planificada en caso de que al oficialismo se le vayan los votos de las manos.

 

PENÚLTIMOSDÍAS: “El cable: un año después”, por Ernesto Hernández Busto

Por estos días hará un año de la llegada a costas cubanas del cable submarino de fibra óptica que finalmente dotaría a los cubanos de un acceso a Internet de banda ancha.
La idea del Ministerio de Informática y Telecomunicaciones nunca fue que el cable trajera servicio de Internet a todos los particulares cubanos que así lo desearan: los discursos oficiales insistieron siempre en “priorizar (léase mediatizar) el acceso social a las TIC a través de espacios tales como escuelas, jovenclubs, universidades, centros hospitalarios, bibliotecas, y centros de investigación”. Aún así, la espectativa era grande, pues no era difícil deducir que una vez que estuviera en funcionamiento el cable, los cubanos encontrarían maneras creativas de acceso a una Red tres mil veces más rápida —de la misma manera que hoy encuentran atajos para seguir conectados e informar sobre lo que sucede en la isla.
Sin embargo, la reciente ola de propaganda gubernamental sobre el tema de la “ciberguerra” coincide con una falta absoluta de información sobre el destino del esperado cable. Tómense el trabajo de echarle un vistazo a las últimas noticias sobre el tema. Clones censurados de sitios emblemáticos del social media, griterío oficialista que pretende ahora “ocupar la Red” con su mensaje propagandístico, dobles discursos instrumentales, satanización de la blogosfera independiente y los sitios web que informan desde el exilio… Todo parece indicar que las autoridades cubanas han dedicado este año a prepararse para sustituir la estrategia de uso basada en la limitación del acceso por un nuevo modelo de dosificación, monitoreo y censura de los contenidos, así como un notable incremento de la actividad y los discursos progubernamentales en la Red.
Parte de esta estrategia “proactiva”, digamos, es el desbloqueo de sitios que hasta hace poco estuvieron censurados en la isla. Los blogs de la plataforma Voces cubanas (incluido el anatemizado Generación Y), así como CubaEncuentro y Café Fuerte, ya son accesibles para los poquísimos cubanos que puedan pagar la lentísima conexión de los hotales. Y por supuesto, ahora los troles gubernamentales lo tienen mucho más fácil para “combatir” las opiniones del “enemigo”.

 

HABÁNAME: “Entre la espada y la pared”, por Wendy Guerra

Yo cuento literariamente lo que aquí muy pocos quieren o se atreven a editar, para mí contarlo es respirar.
¿Conocen lo que se siente si colocas a un personaje en cierta situación… y, ese personaje comienza a pelear solo, sin ti, independiente? Ellos no tienen tu nombre, pero tu lengua y tus dolores se parecen.
No soy una autora política, pero es la política de la vida real quien me acorrala entre la espalda y la pared.
Cuando hacía televisión vi como varios colegas bajaban sus cámaras para no buscarse problemas, pero pude ser testigo de muchos compañeros que intervenían en zonas complejas y ayudaban en derrumbes, ciclones; sin dejar registro intentaban dar auxilio. Muchos de estos colegas se encuentran hoy en emisoras o televisoras de todo el mundo.
Mis libros llevan los personajes al límite, tanto los editores como los lectores -no cubanos- se preguntan cómo es posible vivir al filo de esa navaja. Salvarlos o matarlos pero sin venganza, con la naturalidad tórrida que trae el dolor. Con el pulso delicado que controla la farsa. ¿Cómo se logra esto? Yo también me lo he preguntado muchas veces. Los amigos que se van y recorren el teclado de sus días cubanos, tocan los problemas del pasado en grave letanía. A veces nos resultan exagerados. A veces nos resultan bichos raros, pero ellos recorren el teclado conocido de una música cubana y propia que no es para bailar.
No es necesario que los escritores cubanos exageremos. No hay que exagerar, la realidad ya lo hace cada día. Lo interesante es nombrar la herida e ir a curarla con esas palabras que no agravan, que no calan en la lesión. Yo suelo estacionar los personajes ante sus destinos, incómodos en sus conflictos saltan al ruego, luego, es bueno dejarlos ir a las posibles soluciones o suicidios dramáticos.