A un Clic

 Todo sobre Cuba en cualquier idioma y a la distancia de un clic.

GENERACIÓNY: “Verde que te quiero libre”, por Yoani Sánchez

La última vez que Mahmud Ahmadineyad pisó suelo cubano, la enfermedad de Fidel Castro llevaba anunciada unas semanas y había generado toneladas de especulaciones. En aquel septiembre de 2006, el mandatario iraní fue testigo de cómo se le entregaba la presidencia del Movimiento de Países No Alineados a un jefe de estado incapacitado físicamente de ejercerla. En lugar del Máximo Líder, en el Palacio de las Convenciones se escuchó el discurso de su hermano menor, mientras en los pasillos y frente a las cámaras, los voceros oficiales auguraban que muy pronto el Comandante en Jefe reaparecería. Pero mentían. En la foto final del evento –sobre la hierba y bajo un sol juguetón- quedaron plasmados los gobernantes invitados, pero faltaba el principal anfitrión. A la luz de hoy, esa fue una imagen casi premonitoria porque marcó la pérdida de protagonismo en la vida política internacional del otrora guerrillero.

 

EDUARDODELLLANO: “Dictadores de filas”, por Eduardo del Llano

Hace unos días me encontré, a la entrada del ICAIC, un grupo de amigos que trabajaron conmigo en Vinci y se disponían a empezar una película de Pichi Perugorría. Me contaron que buena parte de la misma se desarrollaba en el cementerio, pero que las autoridades de la Necrópolis de Colón aún no habían autorizado el rodaje; según ellos, había irrespeto implícito. (Supongo que un gran número de cadáveres habrá protestado). Uno de los funcionarios llegó a decir que si él hubiera estado allí entonces, no habría autorizado a Tomás Gutiérrez Alea a filmar La muerte de un burócrata

 

PENÚLTIMOSDÍAS: “El terror revolucionario. Los fusilados de Santiago de Cuba”, por Jacobo Machover

Fue en Oriente, poco tiempo antes de la toma del poder, donde se tomaron las decisiones que debían sellar el futuro del nuevo régimen. La primera de ellas fue el castigo a los “esbirros” de la dictadura. Una “justicia severa”, según la expresión reiterada constantemente por Fidel Castro, y reportada por el comandante Huber Matos, hoy día exilado en Miami:
“Tenemos que aplicar la justicia revolucionaria para que nunca más se cometan crímenes desde el poder. No nos puede dar pena, no nos puede causar preocupación, porque nosotros tengamos que fusilar, tengamos que castigar a los criminales de guerra. Hay que establecer las bases para que en la Cuba del futuro nunca más haya esbirros.”
Además de Fidel y Raúl Castro, asistían a esta reunión decisiva, que tuvo lugar en El Cobre, algunos comandantes del Ejército Rebelde. Entre ellos estaba Huber Matos quien, algunos meses más tarde, debió comparecer él mismo ante un tribunal revolucionario para ser condenado a 20 años, y que explicaba de este modo el proceso.
“La justicia revolucionaria es la primera etapa del terror revolucionario. Es el condicionamiento de la mente del cubano. Con el pretexto de castigar a los grandes culpables, se va creando en la mentalidad del pueblo cubano la idea que se puede aplicar una justicia severísima porque el poder lo puede todo.”

 

TUMIAMIBLOG: “El doble: Miranda y Fidel Castro”, por Alcides Herrera

Cuando el verdadero Fidel Castro murió, en 1986, tras su cómico discurso en Sancti Spíritus, pueblo que odiaba, pueblo que le devolvía ese odio, Raúl brindó temprano, mezclando alegría y nerviosismo, para después dormirse. Mientras aquel primer Comandante hablaba, alguien entre la multitud le enseñó el protagónico dedo del medio (he aquí el origen del infarto) y desapareció entre los demás enguayaberados sin dar oportunidad de que lo fusilaran al amanecer. (Se quién fue y no lo diría aunque me torturen; sé quién fue y nadie me ha ofrecido dinero por decirlo).
Raúl despertó como a la una de la mañana. Tenía a su gente esperando. Alguien que describiríamos como un tipo atlético, le sirvió un vodka con hielo apenas le vio abrir los ojos y reconocer esa expresión tan familiar. -¿Y ahora qué carajo hacemos? –dijo Raúl, y se empinó el vaso. -Desayunar, mi general.
Miranda era famoso en Banao, no sólo porque cosechaba los ajos y cebollas más grandes del pueblo, sino por su definitivo parecido a Fidel Castro. Barbado, del mismo tamaño, nariz y edad; Leo también. Desde 1959 esto había causado gracia a los otros guajiros. Miranda, como los demás hombres de la zona, por muchos años frecuentó el bar Soledad durante los meses que siguen a la cosecha. Había aprendido a imitar la voz de Fidel Castro a la perfección. Si le faltaba ron, repetía pedazos de “los discursos” o los improvisaba. Tras rellenarle el vaso, la gente lo oía sin reírse, sin interrumpir, pues parecía que el mismísimo Comandante estaba entre ellos. (Miranda había conseguido un uniforme verde-olivo, una gorra, un tabaco perenne; el antiguo dueño del bar, ahora su casi feliz administrador, le dejaba golpear la mesa con el puño en momentos de énfasis.) La noche del 26 de julio de 1986 vieron a Miranda por última vez en el bar Soledad. Y en todo Banao, en Sancti Spíritus, en zonas aledañas.

 

CAFÉFUERTE: “Publicación de bienes raíces en EEUU mira al mercado cubano”

Una influyente promotora del negocio inmobilitario en Estados Unidos visitó recientemente Cuba[B], [/B]interesada por conocer el panorama del mercado de bienes raíces en la isla tras los cambios implementados por el gobierno de Raúl Castro.
Wendy Cole, editora de la revista REALTOR, viajó a La Habana como parte de una excursión autorizada bajo la política de contactos culturales y educativos que promueve la administación de Barack Obama. La publicación es el órgano de la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces (NAR) y ostenta el liderazgo informativo en el mercado inmobiliario de Estados Unidos.[B][/B]
La mirada de Cole al universo inmobiliario cubano pudiera resultar polémica[B],[/B] pero es el resultado de una aproximación interesada en descubrir las interioridades de un mercado de bienes raíces que ha vivido paralizado -o simplemente adulterado en un mar de transacciones ilegales- durante cinco décadas.

 

INFOLATAM: “Nicaragua: Daniel Ortega y la tentación del poder absoluto”, por Rogelio Núñez

Daniel Ortega inicia hoy su segundo mandato consecutivo como presidente de Nicaragua para el periodo 2012-2017. Y lo hace, más aún que en 1984 y 2007, con una enorme acumulación de poder en sus manos por el control que ejerce sobre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial unido a un fuerte respaldo ciudadano y a una oposición debilitada y dividida.
Daniel Ortega fue reelegido tras imponerse en unas polémicas elecciones celebradas en noviembre donde obtuvo el 62.46% de los votos, frente al 31.46% de su principal rival, el opositor y empresario de radio Fabio Gadea, que denunció un “inaudito y monstruoso fraude de la voluntad popular” y no reconoció los resultados.
Desde entonces, la oposición no solo ha denuncia el presuto frude sino que está alertando sobre la tentación en la que podría caer Ortega debido a la concentración de poder que acumula.  Álvaro Somoza Urcuyo, nieto del dictador Anastasio Somoza García y sobrino de Anastasio Somoza Debayle,  que gobernóaron durante 42 años Nicaragua, advirtió  al reelegido Ortega, que no es “saludable” concentrar tanto poder: “Presidente Ortega, con la mejor intención se lo digo: un control absoluto no es saludable”.

 

IVÁNDELANUEZ: “Las listas”, por Iván de la Nuez

Ya empieza a amainar, pero llevamos varias semanas bajo una tormenta de listas. Dirimiendo los mejores libros y/o los más vendidos. Las mejores exposiciones y/o las más visitadas. Los premios de la lotería y los atletas del año (ojo, que aún no se ha votado el Balón de Oro). Esto sin olvidar las cifras del desempleo o las proporciones de las rebajas.
Vivimos sometidos a los listados (y los alistamientos). Hasta el punto de que resulta prácticamente imposible esquivar el imperativo de “listar” cualquier cosa o actividad del año que termina.
Cuando Robinson Crusoe se percató de que su estancia en la isla iba para largo, hizo una lista. Esa lista del naufrago -número uno (cómo no) en cualquier inventario que se respete en la materia- no documentaba enseres o deberes, sino la desgracia o la congratulación: lo que consideraba lamentable, dada su circunstancia, y lo que tenía que agradecer, a pesar de esta, a la Providencia. Desde entonces, los animales domésticos podemos ufanarnos de llevar dentro un Robinson cada vez que salimos al supermercado o la ferretería con nuestra hoja de ruta en el bolsillo.

 

LANZARLAFLECHA: “Vicente Revuelta”, por Rosa Ileana Boudet

Con la imagen de Vicente Revuelta joven cuando interpreta monsieur Triboulet en La columna y la vid, de Roberto Bourbakis, y obtiene su su primer premio Talía en 1949, recuerdo al actor y director que se inició en ADAD –donde debuta– y trabaja con el Patronato del Teatro, GEL y el Teatro Universitario. La crítica que antes había señalado su astracanesco Lomof en la Petición de mano, de Chejov, de Andrés Castro, destaca su "fuerte temperamento artístico y fina sensibilidad" que lo llevan a Yerma, con Adela Escartín, la sección teatral de Nuestro Tiempo y en 1958 a fundar con Raquel y muchos otros Teatro Estudio.  Sus montajes de El baño, de Mayacovsky y Fuenteovejuna, de Lope de Vega.  Su acercamiento a Brecht.  Sus propias interpretaciones de Galileo o  El cuento del zoológico, de Albee.  Permanentemente inconforme, quema las naves en los setenta y hace Peer Gynt guiado por Artaud, Brecht, Grotowski y José Martí de donde toma la idea de que "la tierra es una basta morada de enmascarados".

 

INFOLATAM: “Ahmadinejad en Cuba: si quiere más que lo pague”, por Arturo López-Levy

Dada la política norteamericana hacia la isla, poco receptiva a gestos positivos desde la Habana, Cuba tiene pocas razones para guardar distancias de Teherán. Washington debería pensar más en los costos de oportunidad de una política hacia el gobierno cubano que es solo garrote y zanahoria envenenada.
La visita de Ahmadinejad a Cuba debería entonces tener tan bajo perfil como sea posible.
Pero la terquedad ajena no justifica la ineptitud propia. Irán no es cualquier país. No está en el interés nacional cubano ignorar que Teherán ha violado continuadamente las normas internacionales contra la proliferación nuclear, el terrorismo y de defensa de los derechos humanos, ganando el repudio tanto de la comunidad internacional como de sus vecinos (no solo Israel sino también los gobiernos y las poblaciones árabes de mayoría sunita). Cuba, como país bloqueado por la nación más poderosa del planeta, no puede darse el lujo de rechazar acercamientos de la potencia media persa, pero debería balancear esa necesidad contra los costos de generar agravios en la opinión pública norteamericana e internacional con una relación cuyos dividendos son muy modestos.

 

GENERACIÓNY: “Trova ¿vigencia o evocación?”, por Yoani Sánchez

El cantante entona una de sus viejas canciones sobre el escenario. El público se apretuja, repite el estribillo, se mueve en un delirio. Esta semana hemos disfrutado de uno de tantos festivales de música trovadoresca que ha comenzado por esta vez en la provincia de Santa Clara. Con temas que recorren desde lo romántico hasta las cuestiones sociales más peliagudas, el evento nos permitió escuchar algunos felices estrenos y ciertas archiconocidas composiciones. Creaciones musicales que tuvieron su edad dorada en los años setenta, pero que ahora pierden terreno ante formas melódicas más comerciales y trepidantes. La mayoría de la gente joven no quiere escuchar hablar de letras de denuncia ni de crónica diaria, más bien desea relajarse y disfrutar, abandonar por una madrugada la realidad. Se va a la discotecas para escapar del afuera, no para recordarlo. Por eso, aquellas tonadas de marcado corte ideológico –donde  se aludía al hombre nuevo y a la sociedad que éste habitaría– han sido lanzadas al baúl de la desmemoria.
A pesar de la pérdida de popularidad, todavía existen decenas de cultivadores de la canción trovadoresca en Cuba. Cantan para gente que prefiere repensar la cotidianidad y sus absurdos en lugar de salir huyendo hacia otra dimensión. Quedamos también muchos que aún nos estremecemos ante las letras de Silvio Rodríguez, aunque nos separe de él un abismo de opiniones políticas, un barranco de posiciones filosóficas. Pues a la hora de organizar nuestra biblioteca musical –o literaria– hemos aprendido que resulta más recomendable no hacerlo por preferencias partidistas… si no sufriríamos la triste pérdida de numerosos autores.
Más allá de la calidad de sus acordes o de sus versos, buena parte del público de la trova busca en ella su capacidad de evocarnos momentos pasados: el primer amor, el baile apretadísimo, los años difíciles, aquel día del beso iniciático o el concierto donde conocimos a alguien muy especial.

 

ISMAELGARCÍA: “El año de la verdad”, por Teodoro Petkoff

Llegamos pues, al año de la verdad. El año en elcual vamos a decidir electoralmente parte importante de nuestro destino como país. El año está dividido en dos partes. Una muy breve, que compete estrictamente a la oposición, y otra más extensa, hasta octubre, que atañe a la nación entera. La primera parte, no por breve, posee menos importancia que la segunda. Se trata de una experiencia, la de las primarias para seleccionar el candidato único y unitario de los adversarios del gobierno, que deberá enfrentar, hasta nuevo aviso, a Hugo Chávez. La suerte de la oposición está estrechamente asociada al éxito de esta jornada. Hasta ahora, salvo alguno que otro escarceo sin importancia, los partidos de la oposición han dado una demostración de notable madurez, con un comportamiento sereno, eludiendo provocaciones y manteniendo una invariable línea democrática. Si el proceso, para el cual queda apenas un mes, culmina tal como hasta ahora se ha desenvuelto, y la oposición escoge su candidato sin brollos, ateniéndose al compromiso de respetar al ganador y unirse todos en torno a éste, las perspectivas de victoria comenzarán a tomar cuerpo. Porque vencer a Hugo Chávez es ya matemáticamente posible.
De hecho, las últimas confrontaciones electorales han colocado en el escenario una oposición que ha ganado tres de cinco, perdiendo las otras dos por márgenes muy estrechos.
Pero una posibilidad matemática no es una garantía de victoria política.

 

HAVANATIMES: “Miriam Celaya, una disidente por naturaleza”, por Yusimí Rodríguez

La mayoría de los cubanos no tiene acceso a Internet. Muchos no saben qué es la red de redes. Para ellos, Miriam Celaya es solo un nombre.

 

OTROLUNES: “La sangre del Tequila (V). Novela por entregas”, por Félix Luis Viera

Cuando vi al albañil en la recepción de Telemaster se me reveló de pronto el machismo y la homofobia que encerraba este mandamiento bíblico: “No amarás a la mujer del prójimo”. ¿Por qué Dios, en estas, sus Escrituras, no había agregado: “ni amarás, mujer, al hombre de la prójimo”? Y más: “Ni amarás, homosexual, al homosexual del prójimo homosexual; ni tú, lesbiana, amarás a la lesbiana de la prójimo lesbiana”. Qué solos estábamos en esta Tierra tratando de enmendar lo que no tenía arreglo, de hallar la respuesta que no había. Al arbitrio, siempre, de la duda.

 

PRODAVINCI: “¿Qué busca Ahmadineyad en América Latina?: Conversación con Jon Lee Anderson”, por Boris Muñoz

Si la cancillería de la República Islámica de Irán hubiese anunciado la visita del presidente Mahmud Ahmadineyad a los países del Alba con meses de anticipación y una agenda pública alrededor de la cooperación multilateral, éste evento no habría despertado mayor interés.

 

ANALÍTICA.COM: “¿Corea del Norte es el camino?”, por Jorge G. Castañeda

El Partido del Trabajo de México lamenta el sensible deceso de nuestro camarada Kim Jong Il, líder del pueblo de Corea del Norte, y quien con gran sabiduría condujo a los norcoreanos por el camino de la paz y el desarrollo económico, político, social y cultural. Sus aportaciones son, sin duda, un legado de suma importancia para todos los pueblos que buscan su liberación de las cadenas del capitalismo salvaje”