CUBAENCUENTRO | Cuba

ANCLAINSULAR: “La última odisea de Laura Pollán”, por Miguel Iturria Savón.

Al morir el viernes 14 de octubre en la sala de terapia intensiva del Hospital “Calixto García”, Laura Pollán Toledo llevaba tres semanas sin desfilar con las Damas de Blanco por las calles de La Habana, escenario de su odisea cívica por la libertad de los prisioneros políticos de aquella oleada represiva del 2003.
Días antes de ingresar Laura recibió la última agresión física del grupo paramilitar organizado por oficiales de la Seguridad del Estado frente a su casa de Neptuno 963, en Centro Habana. Una policía vestida de civil la mordió con rabia en el brazo derecho, mientras varios delincuentes le gritaban groserías ante los segurosos enmascarados.
Es fácil imaginar las consecuencias del estrés provocado en esta mujer de 63 años, tras casi dos lustros de persecuciones, amenazas, ofensas y golpizas para que desistiera de sus visitas dominicales a la iglesia de Santa Rita de Casia, en Miramar, de donde salía acompañada por decenas de madres y esposas de prisioneros, que modificaban el paisaje capitalino con sus gladiolos, batas blancas y reclamos de libertad.
Sólo la vocación de servicio público y el coraje personal de Laura Pollán, Berta Soler y otras mujeres justifica la constancia de estas damas cubanas. Ellas alzaron sus voces en medio del terror, la censura y la indolencia impuesta por el despotismo uniformado.

Nadie sabe qué pasará en Neptuno 963 sin su presencia, pero basta con mirar los rostros afligidos de quienes le rindieron homenaje…

www.cubaencuentro.com