BLOGDEDAÍNACHAVIANO: “Leyendo a Rosa Montero o el dulce masoquismo de la espera”, por Daína Chaviano
No es una de las escritoras que me haya influido ―la conocí demasiado tarde, después que salí de Cuba, cuando ya había publicado cinco libros―, pero desde que descubrí su prosa ardiente y precisa en ese clásico suyo de ciencia ficción que es Temblor, no he dejado de leerla con un fervor que no me avergüenza reconocer. Da igual que se trate de textos ensayísticos que de novelas, Rosa Montero es una de mis escritoras favoritas.
Sus dos últimas novelas ―que leí una detrás de la otra― no podían ser más disímiles: Historia del Rey Transparente, una dramática aventura medieval, y Lágrimas en la lluvia, un thriller futurista de ese género que, aunque sólo ha cultivado tres veces en su extensa narrativa, se le da tan bien: la ciencia ficción. Pocas veces he leído dos obras de un mismo autor que, siendo tan diferentes en su trama e intenciones, atrapen de manera tan absoluta.
En los últimos años he cogido la costumbre de demorarme leyendo los libros que me gustan mucho para que no se acaben tan rápido, porque siento que cada día escasean más los buenos libros. O al menos, los que me dejan satisfecha. Sin embargo, por mucho que intenté “ahorrar” esas dos novelas, que invitaban a ser saboreadas línea a línea, las páginas volaron bajo mis ojos sin que pudiera evitarlo.