CONVIVENCIACUBA: “La visita del Papa a Cuba: expectativas y posibilidades” (Editorial)
La Iglesia católica y la prensa oficial han anunciado que Su Santidad el Papa Benedicto XVI “está estudiando una visita a México y a Cuba en la primavera del año 2012″. Al mismo tiempo, el vocero de la Santa Sede ha declarado que la Secretaría de Estado del Soberano Pontífice ha indicado a los Nuncios Apostólicos en cada uno de estos países que informen a las respectivas autoridades eclesiásticas y civiles sobre esa esperada visita.
Esta noticia, publicada a principios de noviembre, ha suscitado numerosas expectativas y posibilidades. La visita del Supremo Pastor de la Iglesia católica, que tiene a más de la mitad de sus mil millones de miembros viviendo en América Latina, es siempre un acontecimiento trascendental y no deja indiferentes, ni a la Iglesia visitada, ni a las autoridades civiles, ni a gran parte del pueblo que se declara creyente de matriz cristiana.
Se trata al mismo tiempo, e inseparablemente mezcladas en una misma persona, de la visita del jefe de una Iglesia y el Jefe de un pequeño Estado que simboliza la soberanía de esa confesión religiosa para poder ejercer, sin intromisiones ni manipulaciones, su misión evangelizadora. Es por ello que, se quiera o no, toda visita de un Papa tiene una dimensión religiosa, y otra política y social. Y por lo mismo crea expectativas espirituales y políticas en sentido amplio, aunque su visita sea esencialmente religiosa.
Sin embargo, no debe compararse, ni equipararse, la visita de un Jefe de Estado con la visita del Papa. Sería un error de perspectiva, de apreciación y de expectativas.