CUADERNODECUBA: Sin mojitos y a la sombra, por Alejandro Armengol.
Hay una distancia cada vez mayor entre los métodos represivos utilizados por el gobierno cubano y la actividad que despliegan los blogueros en la Isla. Mientras el régimen permanece enclaustrado en sus formulas tradicionales —encierros, amenazas y prohibiciones―, un grupo cada vez más numeroso se dedica fundamentalmente a divulgar denuncias, dar a conocer actividades y establecer una visión alejada tanto de lo que puede considerarse una disidencia tradicional como de las aspiraciones del exilio más conservador de Miami.