DILETANTESINCAUSA: “La enfermedad y su circunstancia”, por Roberto Madrigal
Confieso que trato de evitar los filmes sobre cáncer. Una de las principales razones es que en su inmensa mayoría resultan unas bombas lacrimógenas inverosímiles que manipulan la enfermedad para acentuar el melodrama en tramas nada originales. Ejemplo de ello pueden ser Love Story, Stepmom o Sweet November. Obviamente unas dejan cierta huella, otras son completamente olvidables. Una excepción es la reciente comedia 50/50, dirigida por Jonathan Levine e interpretada magistralmente por Joseph Gordon-Levitt y Seth Rogen, que trata con humor sardónico los aspectos más delicados del enfrentamiento al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad y se sale con la suya, manteniendo su dignidad artística.