EDUARDODELLLANO: “¿Dónde se pasan las depresiones en La Habana?”
Hace muchos años estuve en una Peña de Deprimidos. Un tercio en broma, dos en serio, nos reuníamos a contarnos desgracias -en ese entonces, como es natural, relacionadas casi todas con mujeres, sus veleidades y su ausencia-. Estaba prohibido alegrarse: la idea es que en una Peña de Deprimidos uno blasona de sufrimientos. Duró hasta que tuvimos novias nuevas.