ELPAÍS: “Capitalizando el socialismo”, por Rafael Rojas
Las recientes medidas del Gobierno cubano en favor de la compra y venta de automóviles y viviendas son pasos concretos en la dirección de un ensanchamiento del mercado interno en la isla. Cuando hace un año, Raúl Castro anunció el ajuste -insostenibilidad del subsidio a más de un millón de trabajadores estatales y despido de 500.000-, la principal crítica de los economistas fue que el mismo parecía invertir los pasos: antes de desocupar a tantos empleados del Estado había que crear condiciones más favorables para el surgimiento de nuevos empleos por medio de otras formas de propiedad y el afianzamiento de las relaciones monetario-mercantiles.