CUBAENCUENTRO | Cuba

ELPAÍS: “Feroz hacha del destino”, por Juan Cruz

Eliseo Alberto. Fue un hombre de amistad, atrevimiento y poesía. Aunque la biología lo llevaba a saber irremediablemente que la vida caducaba, nunca se acostumbró a la muerte de sus padres, a las muertes; utilizó la poesía (la de Eliseo Diego sobre todo) para entender ese lugar con límites al que vino; se defendió también con la literatura, que fue su alimento y como su espada; y con la amistad. Su libro Esther en alguna parte es una de las cartas más hermosas de amistad que yo he leído nunca, y a muchos les dije que leyeran ese libro, uno de sus últimos, como una carta del mismo Eliseo a todos los que sintieran, como él, que esta es una vida despiadada que sólo resurge si uno cree en otro, si uno lo busca.

Su libro “Informe contra mi mismo” era más real aún que la vida, y fue su contribución a un ejercicio de dignidad que, dentro y fuera de la isla, le costó carísimo.

www.cubaencuentro.com