ELPEQUEÑOHERMANO: “Bienvenido al pasado”, por Ernesto Morales
Si de alguna forma impensable por estos días lograra yo cinco minutos con el presidente Barack Obama, creo que los emplearía para transmitirle un mensaje claro: “No vete la cláusula que restringe los viajes y remesas a Cuba, presidente.”
No sé si le diría que tengo a todos los míos en Cuba, y que en mi año de vida en los Estados Unidos no he dejado de repetir, con impertinente constancia, que alejar a los cubanos de dentro y de fuera es poco más que una injusticia: es una grave equivocación.
Pero le aconsejaría al presidente no vetar, por el caso Cuba, el proyecto de ley presupuestario que antes del próximo día 16 quedará aprobado o rechazado por el Congreso, y donde el representante federal republicano Mario Díaz-Balart deslizó hábilmente su enmienda para regresar la política de viajes y remesas a la Isla a los tiempos de George W. Bush.
¿Por qué? Pues porque igual que cada pueblo tiene al gobernante que merece, también cada sector en una democracia tiene las medidas que merece, promulgadas por los legisladores que elige y merece.
Y aunque el veto de Obama evitaría la catástrofe de cortar lazos entre los exiliados y la incipiente sociedad civil cubana, y ahorraría no poco sufrimiento a madres que en lo adelante solo podrán ver a sus hijos una vez cada tres años, no creo que deba ser Obama, un estadounidense nacido en Hawaii, el que deba velar por los nuestros si los propios cubanos eligen, o permiten que otros elijan, a quienes a la postre dictarán leyes en su contra.