EMILIOICHIKAWA: “Aguacero de mayo: 1-1961 ¿Elecciones para qué?”
En la estela de su victoria de Girón, Fidel Castro aprovecha el discurso de cajón por el Día Internacional del Trabajo para soltar que, pese a tener tanto respaldo popular que sus presuntos rivales no daban «ni para media hora en unas elecciones», no iba a convocarlas «porque no nos interesa estarnos entreteniendo en esas cosas [y] al pueblo no le interesa estar complaciendo idiotas».