GENERACIÓNY: “Alegría e hipertrofia”, por Yoani Sánchez
Los Panamericanos de Guadalajara trajeron vientos frescos sobre la programación televisiva, que desde principios de octubre exhibía una cuota insufrible de ideología. A pesar de que nuestros narradores deportivos siguen creyendo que cada competición funciona como un campo de batalla, donde perder es claudicar, uno podía multiplicarlos por cero y disfrutar del espectáculo.