GENERACIÓNY: “Boutique”, por Yoani Sánchez
A pocos metros de la Plaza de San Francisco se ve la glamorosa vidriera de una tienda Vía Uno. Zapatos de piel con afilados tacones, un tanto inútiles para las irregulares aceras de La Habana. Bolsos con pliegues y ribetes dorados en los que pareciera que cabe el mundo, que hubiera espacio para toda la ciudad. La gente curiosa se detiene frente al cristal y algunas mujeres entran a mirar de cerca, aunque muy pocas salen con alguna compra entre las manos. Allí está la adolescente que pronto cumplirá quince años insistiéndole a la madre para que desembolse los ahorros en unos botines rojizos. También la funcionaria de una nueva corporación, con la boca abierta y las cejas levantadas ante los precios que llegan a las tres cifras. Cruzando la calle –justo frente a la puerta de la boutique- hay una anciana con la mano extendida pidiendo dinero.