GENERACIÓNY: “Modelos de Caravaggio”, por Yoani Sánchez.
Narciso contempla fijamente el agua donde se refleja su propia imagen, pero por momentos también percibe en ella los destellos de una ciudad con columnas derruidas y fragmentados vitrales de colores. Desde el pasado 23 de septiembre, el óleo de un joven asomado a un lago, atribuido a Michelangelo Merisi da Caravagio, se expone en la Sala Universal del Museo de Bellas Artes de La Habana. El rey del claroscuro, cuyo pincel se regodeaba en las sombras, ha llegado hasta a esta urbe en la que tanto abundan el sol y la penumbra. Vino transportado y custodiado por la empresa de aviación Blue Panorama y junto a otras doce obras conforma una exposición cuyos curadores son Rossella Vodret y Giorgio Leone. Un fragmento del barroco italiano junto a nosotros, un trozo de esa época donde un artista pendenciero y conspicuo cambió para siempre el concepto de la luz en la pintura.