GENERACIONY: “Tú no princesa, tú no”, por Yoani Sánchez
Fue criada para triunfar. De chiquita, su madre se quitaba el huevo frito del plato —si hacía falta— para dárselo a ella, porque la niña era una promesa de la que colgaba toda la familia. No la dejaban siquiera fregar, para que sus manos no fueran a cuartearse o endurecerse con el estropajo y el hollín.