HABÁNAME: “Cuba Control”, por Wendy Guerra
Analicemos un país al cual entras dando explicaciones sanitarias que ayudan a vigilar las epidemias. Visto así, es completamente sano. Ah, pero el cubano se expande, y más allá de dichas explicaciones, averigua, sentencia y juzga. Luego, aquel visitante no ve exactamente un lugar donde las aguas albañales estén controladas, las normas sanitarias de los nuevos puntos de venta sean las adecuadas, ni los edificios estén libres de salideros, mosquitos, y los basureros se conserven tapados.