HAVANATIMES: “Abuso filial”, por Regina Cano
Él le gritaba: “Cómo coño tú crees que puedo ahora…” y la violencia que proyectaba en su gestualidad –la cabeza girando de un lado al otro, sus brazos como aspas de ventilador y los ojos desorbitados, me refería el casual testigo- completaban el círculo de las palabras de un muchacho de 23 años dichas a su mamá que ronda los 50´s. Tiempo después las agresiones se convirtieron en físicas hasta el punto de tratar de estrangularla.
Traer un hijo al mundo y al tuyo propio es, al parecer, grandioso. Todo en ese ámbito es Amor. De madre hacía hijo incondicional –según los cubanos- y de hijo hacia madre también. En un porciento que ya no es menor esta imagen se descongela y rebotan los pedazos del retrato.
“Rompió el radio que me regaló su hermana, lo hizo pedacitos y ahora mira, tú ves la marca en el Refrigerador (Haier-chino-nuevo) cogió una silla y se la lanzó. Todo esto profiriendo injurias y maldiciéndome –contaba la madre de otro joven cercano a los 30 años-, además de una guerra sicológica constante”.
Pues, para desgracia nuestra en muchos hogares los jóvenes, adolescentes y también niños desarrollan esta manera violenta de comunicarse con sus madres.