HAVANATIMES: “Habanastation o una mala versión de Los zapaticos de rosa”, por Amrit.
Gracias al eficaz auge de la piratería, no tuve que hacer cola para ver “Habanastation.” ni soportar el calor de una sala sin aire acondicionado, como la del citadino cine Payret. De todas formas estoy segura de que en esas circunstancias no hubiera llegado ni a la mitad de la película.
Desde las primeras escenas, la manipulación de la realidad cubana me pareció tan encartonada que dudaba de que el transcurso del filme pudiera salvar esa elemental falta de sinceridad.
No sólo por ejemplo, ese matutino en una escuela primaria donde los niños cantan el himno nacional con un entusiasmo atípico. Desde que mi hijo empezó su vida de estudiante (él ha estado en cuatro escuelas diferentes) hay una tendencia generalizada a “susurrar” las palabras del himno de Bayamo, (la mayoría de los alumnos incluso “doblan.” es decir sólo mueven los labios).