CUBAENCUENTRO | Cuba

HAVANATIMES: “Historia vs. Exilio: partido cerrado”, por Osmel Almaguer.

Julio tenía una carrera prometedora dentro de las fuerzas armadas revolucionarias (FAR) antes de quedar en la reserva por problemas de salud.  Desde bien temprano había participado en dos misiones internacionalistas, Angola y Etiopía, con méritos que le valieron varias medallas.
Tener que abandonar su carrera así de súbito, cuando ya ostentaba el grado de capitán, supuso una gran frustración, trauma que aún por estos días no ha logrado superar.
Recomenzar fue poco menos que imposible.  Con una esposa y una hija pequeñas de las cuales ocuparse, poco a poco comenzó a entregarse a la bebida.  Consiguió un trabajo como custodio nocturno, porque las guardias eran una de las pocas cosas que sabía hacer.
Pronto el sujeto de “moral intachable” e “ideales puros” se fue degradando a causa del alcohol.  Las madrugadas en solitario eran el escenario ideal para sus borracheras.

Ahora Julio es solo un “borracho.” Ser borracho es como estar preso, o quizás un poco peor.

www.cubaencuentro.com