HAVANATIMES: “¿Por qué nos molesta la fumigación?”, por Dariela Aquique
La campaña contra el mosquito Aedes Aegypti, la prioridad del sector de Higiene y Epidemiologia, que es una dependencia del Ministerio de Salud Pública. Numerosas brigadas agrupan a los trabajadores de la campaña de vectores o como vulgarmente la gente les llama: los mosquitos.
Estas personas chequean diariamente las viviendas, revisando los depósitos de H2O, para ver si están libres de larvas, echando abate en los tanques, incluso entrando a espacios de las casas tan privados como las habitaciones a ver si hay vasos o copas con agua (una costumbre de los rituales folcloristas).
Pero los brigadistas hacen otro trabajo y es quizás el menos bien recibido para algunos, la fumigación.
Vayamos por partes, para no suscitar malas interpretaciones. Es bien sabido que el Estado destina muchos recursos a la campaña, lo que va desde spots televisivos y radiales, posters, insumos y equipos de fumigación, insecticidas, uniformes y accesorios para los trabajadores, etc.