HAVANATIMES: “Privilegios para militares “revolucionarios” en Cuba”, por Isbel Díaz Torres
El esposo de mi vecina, coronel del Ministerio del Interior (MININT), acaba de comprar para su casa una lavadora que en las tiendas cubanas cuesta más de 700 CUC (770 usd).
Por supuesto, él no pagó esa cantidad: los militares en Cuba reciben privilegios.
Aunque esa realidad no es ni exclusiva de las fuerzas militares cubanas, ni novedosa para los lectores de Havana Times, me parece apropiado dar testimonio de este tipo de “corrupción autorizada,” de la cual no se habló en la Conferencia del Partido.
Presumo que las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el MININT en Cuba reciben un altísimo presupuesto del Estado, pero las cifras son desconocidas por la población.
Creo que hasta los diputados de la Asamblea Nacional desconocen el monto que parece ser astronómico.
Para colmos, la reciente promoción del oficial Adel Yzquierdo, quien fue jefe de la dirección de Planificación y Economía en las FAR, a ministro de Economía y Planificación, y ahora también a vicepresidente del Consejo de Ministros, augura todavía mejores condiciones para los militares.
Por otra parte, la mayor parte de los jóvenes que son reclutados para el servicio militar obligatorio, sobre todo fuera de La Habana, son destinados a trabajar en la agricultura o la construcción durante tres años de sus vidas.
Ni las FAR ni el MININT pagan impuestos por el uso de esa fuerza de trabajo, mientras les pagan míseros salarios a los reclutas, y se benefician de sus resultados productivos.