HAVANATIMES: “Vaya pacto con el diablo”, por Osmei Almaguer
Semanas atrás bajé al Infotur de Cojímar con el ánimo de compartir con algunos amigos y tomarnos unas cervezas. Qué decepción al llegar y encontrarnos con un dependiente que de mala gana nos dijo que no nos podía vender ninguna cerveza porque la nevera estaba rota.
Unos metros más allá descubrimos una paladar, al parecer recientemente inaugurada, en la que vendían la bebida a 1.50 CUC, o sea, medio CUC por encima del precio estatal. Por suerte o por desgracia -suerte porque al menos no nos quedamos sin refrescarnos ante el calor veraniego, y desgracia porque nos salió un 50 percent más caro- la nevera de la paladar funcionaba a las mil maravillas.
Y yo me pregunto ¿como un particular que comienza un negocio puede tener más posibilidades de venta que un Estado que todo lo monopoliza?