INACTUAL: Roberto Bolaño: Nuestro nuevo lugar común, por Daniel Orizaga Doguim
De la periferia al mainstream, de las editoriales subterráneas a los principales suplementos culturales de Estados Unidos (The New Yorker y The New York Times) y España (El País), Roberto Bolaño (1953-2003) es nuestro nuevo lugar común. Su malditismo doméstico y su carácter de tránsfuga perfilan la “epidemia Bolaño” (Volpi), como ya tuvimos un “efecto Boom” y otros peores. Y es que la “imperfección” de 2666 (2004), novela póstuma, nos provee de una coartada inmejorable para escribir casi cualquier cosa sobre ella: 2666 es leída por muchos con la certeza de que encierra un mensaje que el profeta Bolaño ha visto por nosotros, y “La parte de los crímenes” en particular como “la respuesta a una pregunta, la clave para entender la violencia, el desamparo y el dolor que parecen ser parte de la identidad latinoamericana” (Rodrigo Pinto), una identidad en vías de descomposición.