INFOLATAM: “El Valdés de Venezuela”, por Jorge Castañeda
Ser protectorado de una potencia no es muy sano que digamos. Serlo de una isla empobrecida y envejecida con menos de la mitad de habitantes que el país propio, resulta aberrante.
Ser protectorado de una potencia no es muy sano que digamos. Serlo de una isla empobrecida y envejecida con menos de la mitad de habitantes que el país propio, resulta aberrante.