LANACIÓN: “Cuba y el reino de la hipocresía” (Editorial)
Transcurrida ya más de una década del siglo XXI parece inconcebible que el régimen arcaico y autoritario que controla a Cuba pueda seguir avasallando las libertades civiles y políticas de sus ciudadanos.
El experimento del comunismo perduró algo más de 70 años, pero terminó con una implosión, hija de su propio fracaso. Pese a ello, los hermanos Castro siguen aplicando sus recetas, como si nada hubiera pasado, dilapidando -en medio de un asfixiante régimen policial- el capital humano y la felicidad de varias generaciones de cubanos.
Con total hipocresía muchos países de la región -incluido el nuestro, que presume de ser líder en el campo de la defensa de los derechos humanos- han asumido una actitud de pasividad y condonación respecto de la realidad cubana. Sostener que esto es apenas una cuestión interna de Cuba es ofender al pueblo de la isla, privado de los derechos y las libertades centrales a los que tiene derecho toda persona humana. Particularmente, cuando las conductas públicas aberrantes con las que se pisotea la dignidad de la persona humana se repiten constantemente.