LAOTRAESQUINADELASPALABRAS: “Epílogo de un desconcierto”, por Joaquín Gálvez
El sonado concierto de Pablo Milanés en Miami ha sacado a la luz los divergentes puntos de vistas que existen entre los cubanos, tanto los de la isla como los del exilio, a la hora de enfocar la situación cubana. Y no es que esta diversidad de criterios en torno a un controversial concierto sea algo negativo; todo lo contrario, dentro de un contexto de espíritu democrático es loable, siempre y cuando se respeten las opiniones del otro y no las convirtamos en campos de batallas con enemigos a los que hay que exterminar. El problema está en la forma en que se realiza el debate de ideas y cómo somos capaces de convivir con las opiniones ajenas.