PENÚLTIMOSDÍAS: “Avanzando hacia atrás”, por Alexis Jardines.
Con el deceso de Julio Casas Regueiro el vacío de poder ya toca a la puerta. No queda otro camino que promover nuevas figuras. Ha muerto el hombre cuyo modelo de trabajo seguía el presidente para administrar el país. Supuestamente, el finado General de Cuerpo de Ejército le convirtió las Fuerzas Armadas a Raúl en una empresa rentable a golpe de control, planificación y, según la palabrita en boga, racionalidad. Luego se pensó —o al menos Raúl pensó— que con este sistema militar de administración y un ingenioso plan para atraer divisas del exterior Cuba saldría a flote. Mas ¿qué ha resultado, al cabo? Lo visible, desde el prisma de la población, es una intervención de la institucionalidad y de todos los bienes y recursos de la nación por parte de las FAR. ¿Qué sigue a la tan cacareada “racionalidad”? El descontrol, la corrupción, el desorden generalizado, la carencia de ideas, la muerte consecutiva —a un ritmo vertiginoso— de los miembros del Buro Político y, finalmente, la inevitable perestroika que dé al traste definitivamente con el “socialismo revolucionario” —algo que Raúl intenta evitar importando el “modelo chino”. Pero los dirigentes de la Revolución fueron demasiado egoístas y desconfiados como para procurarse un relevo. Los 80 años del actual presidente no le permitirán ver el fruto de sus cuasi-reformas.