VANGUARDIA: “Fernando Pérez: ‘El cine que yo quiero’”, por Mayli Estévez Pérez
Se llevó el vaso a la boca —era el segundo que agotaba en menos de una hora—, y las manos todavía no dejaban de temblarle.
Se llevó el vaso a la boca —era el segundo que agotaba en menos de una hora—, y las manos todavía no dejaban de temblarle.